SOMOSMASS99
Esther Sanginés García*
Miércoles 20 de julio de 2022
La Magisteria Revoltosa, luchas contra la precarización docente, es el nombre de una serie de podcasts que podemos encontrar en la red. Se trata de un programa quincenal de entrevistas a maestras, que con plena conciencia de su labor, educativa y social, luchan desde su lugar por condiciones de vida que permitan mejorar las relaciones de enseñanza aprendizaje. La conducción está a cargo de Lucia Rivera Ferreiro, su proyecto tiene tres ejes: Cuidar, educar y luchar. Estos ejes fueron surgiendo mientras hacían la investigación sobre la Reforma Educativa del 2013. Son muy interesantes, les hago una invitación para verlos.
Lo personal es político
Dos programas le dedicaron a Silvia Elizabeth Arévalo[1], aquí nos referiremos al del 22 de marzo de este 2022; su vida y su compromiso están relacionados con las condiciones de trabajo de maestras y maestros de educación secundaria. Aunque su experiencia se da en el estado de Jalisco, las semejanzas con las condiciones de vida y trabajo en Guanajuato son muchas, por eso en este artículo que la maestra Silvia inspira, me muevo de su vida personal a las condiciones de trabajo. Lo personal es político, porque los hechos de la historia contemporánea son también hechos relativos al triunfo y al fracaso de los hombres y las mujeres; porque las biografías individuales forman la historia del país[2].
Silvia es maestra normalista, su título la acredita como licenciada en Educación Media con especialidad en Ciencias Sociales. Estudió en la escuela normal superior de Jalisco, después estuvo becada por el CONACYT en la Maestría en Ciencias Sociales que ofrecía la Universidad de Guadalajara.
Como única mujer en una familia patriarcal con cuatro hermanos varones, en la adolescencia empieza a percibir el trato diferente que se le da por ser mujer, como lavar la ropa de sus hermanos, a pesar de que trabajaba y estudiaba igual que ellos; al preguntar por qué ellos no cooperaban, la respuesta era: “porque son hombres”. Esta situación es similar a la que padecen muchas estudiantes. Durante el tiempo que estuve a cargo de la tutoría de algunos grupos en el Tecnológico de Celaya, las alumnas se quejaban de la carga de trabajo que significaba: cocinar el desayuno o la comida para sus hermanos cuando su mamá no podía hacerlo, lavar su ropa y la de ellos, al tiempo que estudiaban. Situaciones similares me han comentado las maestrantes de la Universidad Pedagógica Nacional.
La maestra Silvia, al entrar al magisterio, va notando situaciones más inequitativas. Tarda casi ocho años intentando trabajar en alguna secundaria pública, en la Secretaría de Educación de Jalisco o en Secundarias Federales, metiendo sus papeles con el encargado de Recursos Humanos, desde 1996 hasta 2003 la respuesta fue “es que no sale nada”; pero ella se daba cuenta que no era cierto, pues había plazas que ocupaban personas cercanas a los líderes sindicales o a funcionarios de la Secretaría de Educación. Esta situación es muy similar en Guanajuato, me consta que algunas de mis alumnas (y también alumnos de las diferentes maestrías en educación donde he trabajado en los últimos doce años) a pesar de su dedicación y conocimientos, de tener todos sus papeles en regla, continúan laborando en condiciones a veces muy precarias en instituciones privadas.
Casualmente en el 2003, quien había sido el asesor de tesis de la maestra Arévalo en la Normal Superior la llama para decirle que había una convocatoria para un examen dirigido a normalistas de nivel secundaria y que ese era el último día, le sugirió que se inscribiera. Faltando unas horas para el cierre, se comunicó a la Dirección de Educación Normal y preguntó los requisitos, se inscribió, presentó el examen. Cuando revisó los resultados, se puso muy contenta porque estaba en primer lugar.
Ese examen surgió como iniciativa de un diputado del PRD, poco antes del período en que los sistemas educativos estatales empezaran a elaborar los exámenes de ingreso.
Citaron a los maestros que habían aprobado el examen, que estaban en la lista de prelación en la Dirección de Educación Normal de la Secretaría de Educación de Jalisco, ella veía que iban saliendo maestros que entraron antes que ella, muy molestos, quejándose del esfuerzo que habían realizado para que les ofrecieran tres o cuatro horas a la semana, en lugares muy lejanos al lugar donde vivían, eso significaba gastar más en el transporte, además de que en algunos casos se trataba de distancias de entre tres y cuatro horas, pensó: “Tal vez no quedaron en buen lugar”.
Cuando le tocó su turno, le dijeron −“Maestra usted no debió haber participado en el examen, porque el examen era para los que egresaron de la normal superior del sistema escolarizado y usted estudió en el sistema semi-escolarizado, no era para usted”. −¿Cómo? Yo vine, me revisaron los papeles, hay una diferencia entre el certificado del sistema escolarizado y el semiescolarizado, notoria a simple vista porque el semiescolarizado tiene seis grados y el escolarizado cuatro, quien me inscribió debió haberme informado cuando hablé pidiendo los requisitos a esta Dirección, no me informaron que era exclusivo para egresados del sistema escolarizado. −“Pues no se puede”.
Y sigue la maestra Silvia compartiendo que en Jalisco existía el programa de radio semanal Miércoles educativo que atendía el Secretario de Educación, un panista, muy clasista, de la COPARMEX, quien consideraba a los trabajadores de educación del estado como sus trabajadores; al exponerle el caso contesta: −“Y usted ¿por qué no se fijó?”. No hubo argumentos que lo convencieran, ni el hecho de que la maestra Silvia hubiera llamado y pedido los requisitos y que la persona que la inscribió no hubiera dicho nada. El Secretario de Educación insistía −¿Por qué no se fijó? Y Silvia responde −¿Usted por qué pone personal incompetente? En ese momento el señor Secretario comenzó a elevar la voz.
Casualmente estaban personas de los medios, salió la nota en los periódicos y uno de los reporteros le sugirió que buscara al diputado que había sacado la iniciativa, para que le informara sobre lo que estaba pasando y lo que estaban haciendo con su iniciativa. La maestra lo hace, le comunica su inconformidad sobre todo porque el Secretario de Educación había asegurado que la plaza se le daría al más competente y −“Yo, por lo menos en los términos de la SEJ, estoy demostrando que soy la más competente. El diputado le contesta: −Déjame comentarlo con él. Pasaron unos meses y el diputado le informa que el Secretario no quiere porque ella no había sido amable con él.
Esto es muy importante. Lo que se espera de las mujeres, profesionistas o no, es la “amabilidad y sumisión”. La maestra Silvia lo reflexionaba: “No es tolerado que una mujer se defienda, ha de ser tierna y no protestar”.
El diputado ya para terminar sus gestiones decide insistir, no logra nada con el Secretario de Educación, pero a través de sus contactos como maestro consiguió que le dieran seis horas semanales, pero en el camino, cuando llega con su asignación a la secundaria, se habían perdido tres horas. Empezó a trabajar.
La lucha por las horas
Quiero enfatizar aquí la situación de los maestros de secundaria, que nos va enseñando la maestra Silvia Arévalo. “Todos me decían que era una superfortuna que me hubieran dado tres horas dentro de la ciudad”. Su reflexión es muy importante. “No se valora que los maestros sean buenos maestros, sino que estén bien conectados”; en su caso, con un primer lugar, se ganó mínimo media plaza, le dan seis horas y se pierden tres.
Pasaron tres años y a pesar de su práctica docente no puede tener mejores condiciones de trabajo; simultáneamente, empieza a estudiar una maestría de excelencia en la Universidad de Guadalajara, con una beca del CONACYT. Al terminar sus estudios, dos años después, sigue con sus tres horas y ya sin beca, comienza a buscar más horas, consigue un interinato, al terminar el interinato regresa con el diputado que le había ayudado a conseguir las tres horas. Él, ya exdiputado, le informa que va a salir un concurso nacional para plazas, “Inscríbase, quien quita y repita ese histórico primer lugar”. Así que se inscribió al primer examen de oposición nacional de asignación de plazas, en el ciclo escolar 2008-2009. Obtiene nuevamente el primer lugar en Jalisco.
A los maestros que concursaron en ese primer examen les dieron un máximo de 12 horas a la semana, afortunadamente en la misma secundaría. Para el inicio del ciclo siguiente, 2009-2010 hicieron un segundo examen, vuelve a concursar, nuevamente gana, pero esa vez a los maestros les atomizan las horas, de modo que muchos maestros no pudieron acceder a sus plazas, porque eran cuatro horas en un lugar, cuatro horas en otro, y cuatro en otro más; se cruzaban los horarios, además de que no se podían ajustar los tiempos de traslado para poder cubrir las doce horas en tres secundarias distintas. A la maestra Silvia también le dieron sus otras doce horas atomizadas en secundarias estatales, desde luego era imposible que en el mismo horario pudiera correr a cuatro secundarias distintas; desde el principio, decide pelear sus horas para que no se las atomizan, a finales del ciclo 2009-2010 las gana.
También tuvo que pelear para que le reconocieran la maestría porque resulta que aunque estuviera en el padrón de excelencia del CONACYT no estaba inscrita en el escalafón, las maestrías que contaban eran las que había metido el exsecretario de la sección 47, porque tenía su empresa educativa y nexos con otras empresas. La profesora mete una queja a la comisión mixta del escalafón del estado y finalmente le reconocen la maestría en la Secundaria Federal (para ese entonces tenía horas en una plaza federal y en una estatal, en la estatal no se lo reconocieron), el reconocimiento de la maestría le daba puntaje y eso le ayudaría para que a través del escalafón cuando salían horas en la secundaria donde estaba trabajando, pudiera pelear para que le asignaran las horas de su perfil.
Todo parecía ir bien, tenía doce horas en una secundaria federal, otras doce en una secundaria estatal, pero en el 2012 ganó las elecciones el PRI, con Enrique Peña Nieto a la cabeza, y una de las primeras “reformas estructurales que propone es la Educativa”.
La precarización del trabajo docente y la Reforma de Peña Nieto
Cuando se promulga la Reforma Educativa empieza a haber mucha inconformidad en los maestros y Silvia comienza a organizarse con todos los que estaban molestos. Previo a eso ya estaban viviendo el exceso de trabajo, y en secundaria lo resienten mucho porque las exigencias son las mismas que para un maestro de preescolar o de primaria, con la diferencia de que en esos niveles, en el peor de los casos, si tienen doble plaza, atienden a un máximo de 100 niños, pero los maestros de secundaría atienden hasta 800 o mil alumnos; se imaginan 20 grupos con 50 alumnos cada uno. Pensemos en un maestro de “Artes” que tiene dos horas a la semana por grupo y ha logrado con escalafón tener un tiempo completo, 42 horas a la semana, si sólo da esa materia, para completar sus horas requiere 21 grupos, con alrededor de 50 alumnos por grupo, tendrá 1050 alumnos. Por supuesto, no todas los grupos los puede tener en la misma secundaria, así que en el mejor de los casos unos días trabajará en un plantel y otros en uno distinto. Lo que yo he visto es que los maestros en Guanajuato tienen en promedio entre 500 y 600 alumnos.
Una exigencia de la Reforma Educativa era acompañar la evaluación con comentarios en las cartillas descriptivas, en las que había que anotar observaciones por cada uno de los niños. ¿Podemos imaginar a un maestro de Secundaria escribiendo entre 500 y 800 cartillas porque así se estableció para toda la educación? El seguimiento y la evaluación de un maestro de secundaria se volvió muy laborioso por la cantidad de alumnos.
Silvia comienza a acercarse con grupos magisteriales para analizar la reforma, empiezan a ver que el primer paso para poder privatizar la educación era reducir el costo del “insumo” que se lleva más dinero que es el pago de los docentes (ella usa la palabra insumo y pienso, hasta dónde se ha cosificado al docente que ellos mismos se llamen: insumo o recurso).
Deciden estudiar la reforma tanto en el contexto nacional como en el internacional, y al documentarse descubren que uno de los propósitos es hacer un estilo similar a las escuelas “charter” que empezaron a funcionar en el año 2000 en Nueva York y se habían extendido al resto de los Estados Unidos. “Lo veíamos como un modelo muy perverso, porque son escuelas públicas que se terminan concesionando a empresarios. Siguen recibiendo el presupuesto de la escuela pública, se las entregan funcionando con el equipo que ya tienen, así sea un equipo malo, pero está ahí el equipo y ellos las manejan como si fuera su empresa. Identificamos que como no querían quitarnos los derechos de manera tan descarada, inventan un examen de permanencia: −‘los vamos a evaluar y el que no pase se le despide’. Algo que hay que señalar y que era muy perverso es que los lineamientos que saca el INEE para la primera evaluación a finales de 2015 establecían que los resultados eran ‘definitivos e inapelables’ y con ello podían reprobar a quienes quisieran, porque si un maestro no puede ver sus resultados, no tiene forma de defenderse, aun cuando esté seguro de haber acreditado”.
Para ese tiempo, ya estaban contratando maestros sin plaza, con contratos temporales. “Estos lo que quieren es acabar con los maestros con prestaciones, porque claro para ampliar el ‘mercado de la educación’ necesitan que a los empresarios les resulte atractivo, pues ningún empresario va a querer trabajadores con prestaciones, entonces lo primero es que los maestros no tengan prestaciones y salgan muy baratos”.
“Empezamos a llamar a rechazar la reforma educativa y empezamos también a llamar a no presentarse a las evaluaciones y terminaron formando un movimiento magisterial en Jalisco, hicimos marchas, una de ellas con 26 mil asistentes”.
Y curiosamente para la primera evaluación seleccionaron a la mitad del Consejo Estatal del movimiento para ser evaluados, los del Consejo se sostuvieron, con la ley a su favor, pues nunca les notificaron legalmente que debían ser evaluados. No se presentaron al examen y los cesaron.
En abril de 2016 les notifican a más de 80 maestros de educación básica y a 115 maestros del Colegio de Bachilleres que están cesados. Empezaron la lucha jurídica por la reinstalación.
Una mirada actual
Dejo hasta aquí la historia de la maestra Silvia, para continuar revisando las condiciones de trabajo de los maestros de secundaria.
Un invento del Siglo XX, para organizar la educación secundaria se siguió el modelo prusiano, con asignaturas separadas y con maestros distintos para cada asignatura. Durante mucho tiempo eran solamente maestros que habían estudiado la normal superior los que tenían derecho a las plazas. Después esto se abrió, de tal forma que, por lo menos en Guanajuato, hay materias que se consideran de relleno. De las 10 asignaturas del plan de estudios, Formación Cívica y Ética junto con Artes, Tutoría o Educación Física, son a las que menos importancia se les da.
De tal modo que me ha tocado impartir clases en la maestría a alumnas y alumnos que habiendo estudiado la licenciatura en Administración de Empresas, por alguna razón, ganaron la plaza para impartir formación cívica y ética, y reconocen que en su vida no han leído un solo libro de ética.
Los maestros de secundaria que conozco tienen en promedio entre 500 y 600 alumnos, por supuesto no conocen más que a dos o tres por grupo.
En la edad de los adolescentes, entre los 11 y los 15 años, la relación con sus maestros es casi nula.
La sobrecarga de trabajo en no pocos casos implica el abandono de clases.
Este nivel que debería ser el más atendido es desgraciadamente el que presenta más abandono. El maestro Pedro Gervasio, que se jubiló como subdirector de una escuela, comentaba los tremendos problemas de ausentismo por parte de algunos maestros, las jubilaciones apresuradas de otros, sobre todo a partir del 2013, y el hecho de que no nombraban a los maestros suplentes.
Diez asignaturas, diez maestros distintos, grupos que han ido disminuyendo de tamaño, no ya 50, pero sí entre 35 y 40 alumnos. Maestros saturados que no pueden conocer a sus alumnos.
¿Les extraña que el abandono escolar, la violencia, la drogadicción, el suicidio, la delincuencia aumenten en este nivel escolar?
Notas:
[1] La magisteria revoltosa https://www.youtube.com/watch?v=P_LY8_e-wuI 22 marzo 2022
[2] En el libro La imaginación sociológica, Wright Mills describe y explica las relaciones entre las biografías personales y la historia, el libro es un clásico, por tanto sigue siendo actual, fue editado por el Fondo de Cultura Económica, lleva muchas reimpresiones, puede encontrarse en la red.
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece la autora.
Imagen de portada: La Magisteria Revoltosa, luchas contra la precarización docente.
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