SOMOSMASS99
Alfonso Díaz Rey*
Viernes 22 de septiembre de 2023
El pasado 13 de septiembre el presidente de Estados Unidos, Joseph Biden, firmó el decreto que extiende por un año más el bloqueo económico, comercial y financiero a Cuba, sustentado, entre otros preceptos de un entramado «legal», en la Ley de Comercio con el Enemigo, la cual data de tiempos de la Primera Guerra Mundial (1917).
Desde la conformación del Ejército Rebelde, en la Sierra Maestra, Estados Unidos trató de impedir el avance de la insurgencia, mediante el apoyo militar a la dictadura de Batista. Al no conseguirlo, intentó evitar que la dirección de la Revolución tomara el poder. Tampoco lo logró.
Las acciones contra la triunfante Revolución se dan prácticamente desde los primeros días después del 1 de enero de 1959, como represalia a las medidas en favor del pueblo implementadas por la nueva dirección revolucionaria. Esas acciones, además de desplegarse en el terreno económico, comercial y financiero, incluyeron acoso diplomático, sabotajes, asesinatos, apoyo a bandas contrarrevolucionarias ─internas y externas─ y una invasión mercenaria.
Ante el fracaso de los intentos por destruir la naciente Revolución, el 3 de febrero de 1962, el gobierno Estados Unidos (John F. Kennedy) estableció oficialmente el bloqueo ─eufemísticamente llamado «embargo»─ como política de Estado dirigida contra Cuba revolucionaria, que constituye una continuada acción genocida mediante la cual el gobierno y los sectores más reaccionarios en Estados Unidos han intentado someter a la Mayor de las Antillas y su Revolución.
Tal política de Estado lleva más de sesenta años aplicándose contra Cuba y su Revolución. El objetivo que desde entonces persigue es, mediante la generación de problemas de todo tipo y grandes penurias al pueblo, restarle apoyo popular al gobierno revolucionario y generar descontento en sectores de la población, al grado de provocar situaciones que sirvan de excusa al imperio yanqui para intervenir militarmente, con fines «humanitarios».
Además, las prórrogas a la aplicación de esa política son de «interés nacional» para Estados Unidos, por el peligro que Cuba representa para la seguridad nacional de ese país, que además es la mayor potencia militar del planeta..
Aquí cabe preguntarse algo que en una reflexión anterior sobre este tema hicimos hace dos años: «¿Por qué el bloqueo? ¿Por qué un pequeño país (109 884 km2 y 11.33 millones de habitantes) subdesarrollado y con escasos recursos naturales representa una amenaza a la seguridad nacional de la, hasta ahora, mayor potencia económica y militar del planeta, 89.5 veces mayor en extensión territorial y con casi 30 veces más población (9,834 millones de km2 y 330 millones de habitantes)?».[1]
El peligro que Cuba representa para Estados Unidos es el ejemplo que representa el hecho de que un pequeño país, situado a 167 kilómetros de sus costas, haya roto las cadenas de dependencia y subordinación que lo uncían a los designios del imperio y decidido ser el constructor y dueño de su destino, en el ejercicio pleno de su soberanía.
«Cuba es el ejemplo de lo que no debe suceder en los países de América Latina y el Caribe para que el imperio yanqui pueda extender y mantener su poder y control sobre nuestros pueblos y sus riquezas naturales. De ahí la continuación y agudización de la política imperial en la aplicación de esa arcaica Ley de Comercio con el Enemigo».[2]
La recuperación de su soberanía, conseguida con el esfuerzo y la sangre de muchos de los mejores hijos del pueblo cubano, mediante la Revolución, devino demostración de la fuerza de la razón; y la dignidad y valentía de ese pueblo le han permitido resistir, y vencer, ante las agresiones de todo tipo que el imperio ha dirigido contra él.
El bloqueo es la causa fundamental de los graves problemas, privaciones y afectaciones que padece el pueblo cubano en casi todos los ámbitos de su vida cotidiana. No obstante el bloqueo y su constante agudización y la guerra mediática con bombardeos de noticias falsas que difunden permanentemente el imperio y la contrarrevolución, Cuba vive, no sin grandes dificultades, el año 65 del triunfo revolucionario y para los pueblos del mundo continúa siendo ejemplo de dignidad y soberanía. De ahí la obsesión del imperio.
Notas:
[1] Díaz R. Alfonso. El bloqueo a Cuba, ¿por qué? 17 de septiembre de 2021. http://www.somosmass99.com.mx/el-bloqueo-a-cuba-por-que/
[2] Ibid.
* Miembro del Frente Regional Ciudadano en Defensa de la Soberanía, en Salamanca, Guanajuato.
Foto de portada: Twitter @Josse_Martinez72
Comparte en Facebook
Twittéalo








