SOMOSMASS99
Alfonso Díaz Rey*
Viernes 21 de julio de 2023
La única manera en que el pueblo puede participar en la toma de decisiones importantes y hacer valer su soberanía y los intereses nacionales es organizándose.
El tipo, estructura y alcance de una organización dependen de la complejidad de los objetivos que se persigan. En cualquier caso es sano establecer un diagnóstico de la realidad de la que se parte, el o los objetivos a alcanzar, las formas y métodos para alcanzarlos, la base ética y los principios que regirán su comportamiento y existencia y, además, la práctica obligada de la más amplia democracia.
El caso que motiva a esta reflexión exige entre otros aspectos, además, contar con políticas y programas de crecimiento, vinculación, formación y capacitación; la búsqueda y el fortalecimiento constante de la unidad; contar con una visión propia del mundo y la realidad, y un acercamiento constante a esa realidad, de manera que permita confrontarla con la visión y concepción que de ella se tengan.
También implica serios esfuerzos para desterrar y evitar el surgimiento de desviaciones y prácticas como el voluntarismo, oportunismo, dogmatismo, sectarismo, y otras cuya presencia representan un serio obstáculo al logro de los objetivos propuestos.
Es imprescindible la vinculación con las más variadas organizaciones y sectores sociales con los que se tengan coincidencias, siempre con el mayor respeto a su autonomía, y solidarizarse con sus luchas y demandas.
En la medida que en la práctica se demuestren la justeza de sus análisis y posiciones, su capacidad de convocatoria se acrecentará, experimentará cada vez más apoyo popular y pudiere darse el caso de alcanzar nivel suficiente de prestigio y autoridad moral para participar en los procesos de toma de decisiones nacionales importantes.
De esa manera se estaría en posibilidad de desarrollar una defensa más efectiva y coordinada de la soberanía nacional y popular, y sería, al mismo tiempo, aprendizaje para el pueblo y demostración que el poder puede estar en sus manos.
Por temor a ello, y por el peligro de perder sus privilegios, los estratos sociales dominantes utilizan todo lo que tienen a su alcance y han desatado una guerra ideológica para evitar el surgimiento y avance de organizaciones de ese tipo; se valen de las mentiras más burdas para denostarlas y desacreditarlas; siembran el miedo en la población y presentan su sistema, el capitalismo, como la única opción posible para el desarrollo y la solución a los problemas que padece la humanidad, por lo que solamente habría que hacerlo más racional y humano..
Sin embargo, la misma realidad se ha encargado de echar por tierra la propaganda burguesa y cada vez más pueblos se organizan de diferentes formas en sus luchas contra el capital y la búsqueda de alternativas a ese sistema depredador del hombre y la naturaleza.
En la lucha contra el capitalismo es importante impulsar organizaciones de nuevo tipo, diferentes a las que proliferan y son promovidas y publicitadas por el sistema; organizaciones cuya visión del mundo y la realidad sea confirmada por la realidad misma, y ello solamente será posible si el contacto con ella es permanente, así como su estudio y la interpretación correcta de sus constantes cambios.
Considerar la realidad como algo estático es peligroso y conduce a graves errores tácticos y estratégicos, igual riesgo se corre cuando nos sentimos dueños de la verdad, porque en ese preciso momento comenzaremos a equivocarnos.
* Miembro del Frente Regional Ciudadano en Defensa de la Soberanía, en Salamanca, Guanajuato.
Imagen de portada: El Pensador.
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