SOMOSMASS99
José Antonio Bueno Saucillo*
Miércoles 14 de octubre de 2020
Propuestas generales, simples y corrientes.
Bien… se avecinan elecciones intermedias, se acerca el ejercicio de elección de nuevos funcionarios al servicio del pueblo.
Esto no es extraordinario, lo alejado de lo cotidiano es que se realizarán en un ámbito de transformación político-social.
Visto así, guardaríamos la posibilidad de ver lo nuevo… En estos tiempos, tal vez sería ver más de cerca los actos de justicia, de equidad, de ver capacidades plenas de esos «nuevos» funcionarios… de ver honradez, dignidad y nobleza.
Pero… ¡hummmmm!
¡Qué difícil!
Ahora hay que ver lo que se vislumbra como posibilidades, hay que observar las baterías que la izquierda tiene a nivel local para reponer, volver a cubrir, los espacios vacíos que nos mostrarán el cambio, la transformación, el inicio de un proceso saneador de la vida político-social de Celaya y del estado, que ya por mucho tiempo han sido saqueados por el PAN.
A menos que medios extraordinarios hayan intervenido y cambiado las arcas de cuadros de la izquierda histórica del municipio, y como cualquier miope político, veo poco que valga la pena… veo mucho de masa amorfa con intenciones buenas… o malas, con el tiempo veremos expresada su índole.
De lo que se maneja sobre y debajo de la mesa… un médico, un exdocente, una diputada en ejercicio… y un pequeño ejército de los de siempre, una medianía con poca dirección específica, con grandes ausencias de metodología de lucha, con batallas de ocasión y con históricas inconsistencias, mucha idea de intereses y protagonismos, y peor: una caterva de chapulines deleznables que poca sinceridad han mostrado, más bien la desterrable manera de hacer política de dádivas cobrables.
Lo lamentable es la asociación de la izquierda histórica con la nueva conformada por ortópteros con pañales de derecha.
Sin duda que la figura que atrae más es la de la presidencia o alcaldía municipal…
El elegido o la elegida tendrá mucho trabajo, primero para sostener una campaña digna, a la altura del proceso de transformación que acertadamente ha iniciado el presidente de la República y después, si tiene la intención de ser congruente al encabezar un proyecto de tales características, guardando toda proporción, tendremos que esperar algo más que buena fe, amabilidad, relaciones cordiales, e historia familiar con apellidos incluidos; tendremos que esperar firmeza, convicción de izquierda, y enemistades con muchos intereses, diría que son requisitos necesarios…
Este panorama correspondería al caso en que la congruencia ideológica del candidato de izquierda sea patente con el proyecto del Lopezobradorismo… Sin embargo, cabe la posibilidad de que como estrategia política no realice nada significativo y sólo utilice los tres años de su período para hacer crecer el currículum, los fondos económicos, y conservar las aspiraciones tradicionales de ascenso, ganar base social o bien exponerse a perder la poco que tenga.
Es también una obviedad que puede someterse o rebelarse ante las disposiciones del virrey estatal o a las causas y estrategias de su partido, pero algo que no debe olvidar nunca es que su causa es el pueblo, no las inversiones extranjeras que han sido el pan, la sal y el caviar de los que han gobernado Celaya y Guanajuato hasta la fecha.
La verdad es que para llenar el hueco inevitable del que no tiene en sus manos los resultados, tendremos que atenernos más a la esperanza. Bendita palabra, bendita emoción… bendito mecanismo de defensa automático…
El peso real de las candidaturas venideras caerá en la que se refiere a la alcaldía municipal, esa es la figura a discusión, los demás que ocupen cargos, a menos que tengan impulso propio, nadarán de muertito, sin pena ni gloria, queriendo no ser notados, pero sí tomados en cuenta para reparticiones… ahí el caso del jefe de los llamados Servidores de la Nación creo apellidado Sierra…
Todos deberían concebir que les urgen los baños de pueblo, de plaza pública, no solamente en las redes, la radio o las deleznables prensa y televisión local.
Tan fácil… no se trataría de aparentar, sino de realizar.
Pero antes que todo, deben dejar la soberbia de creer que en todo les asiste la razón, que son imprescindibles, que todo lo saben, que las relaciones de cúpula son lo importante, que el gobernador es Dios, que el pueblo sólo sirve para que lo exploten los empresarios, que con su apellido y dinero es suficiente, que basta con ir a misa y comulgar cada semana para resarcir fallas.
A cada paso está en juego el futuro de la vida de los guanajuatenses y, en otra visión, de México.
Sea pues… cada quien a lo suyo, y todos a lo de todos.
Esperanza está íntimamente emparentada con espera, esperemos haciendo algo, con los ojos abiertos, la razón despierta y la convicción irrompible.
Esperanza porque pienso en la posibilidad, sólo eso; y la negativa al triunfalismo ciego.
Nota:
Una consideración final. Nada genuino puede esperarse del aparente Comité Estatal de Morena, en disputa, mientras no se amputen los agentes protagonistas que en mucho han contribuido a la situación de la política de izquierda en el estado.
Desgraciadamente, otra vez a depender de voluntades distantes de delegados, esperando que no vengan como brazos de Dios, sino como la voluntad de la necesaria organización sin intereses, ni propios ni ajenos. Sólo los del pueblo.
Si en años no han mostrado cualidades, sí han mostrado muy poca humildad al anteponer su protagonismo desde siempre. No olvidamos que desde la coordinación estatal detentada por Ernesto Prieto Ortega, él se mostró incapaz de llegar a un acuerdo interno de las izquierdas para presentar una candidatura única al gobierno del estado en 2012; y de esta manera se dividieron los pocos votos que la izquierda tuvo entre el PRD, el PT y el incipiente Movimiento de Regeneración Nacional.
Sólo un recuerdo no deseado.
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
Imagen de portada: Presidencia municipal de Celaya, Guanajuato. | Foto: Vía Pinterest.
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