SOMOSMASS99
PERSIGUIENDO SOMBRAS
Raúl Muñiz Torres
La vida no siempre es color de rosa, es cierto; es negra a veces, blanca en la calma; se torna grisácea cuando los problemas empiezan a andar, palidece cuando vienen las pérdidas; deviene multicolor en la felicidad, vuelve a ser negra; vuelve a ser rosa.
En este mes de octubre, cuando se hace conciencia en el mundo de la lucha contra el cáncer de mama, pensar la vida puede tener también matices multicolores por la montaña rusa en que se convierte la noticia de que alguna mujer en el mundo tiene la enfermedad.
Quizá para muchas de ellas, sea el primer enfrentamiento al concepto de la muerte y la idea de abandonar el mundo se convierte en un vértigo insoportable. Empieza ese ir y venir por el tratamiento que tratará de eliminar la oscuridad y ver la vida nuevamente como una posibilidad con mayores aditamentos para disfrutarla.
Pienso en todo ello y en la absoluta dignidad con la que mi madre enfrentó y superó esa enfermedad hace poco más de cinco años. Mujer de una fortaleza mental y anímica total mostrada a lo largo de su larga vida que asciende ya a los 77 años, mi madre visualizó la posibilidad del adiós no sin cierto temor, pero también consciente de que su existencia la había vivido con todos sus bemoles blancos y negros y sus variadas tonalidades.
Se asumía entonces lista para irse, pero no sin antes luchar por estar unos años más entre nosotros. Lo logró y aquí sigue quién sabe hasta cuándo, pero siempre segura de que cuando llegue el momento, lo abordará sin dudas en su ser y estar en el mundo.
Mi madre ha visto entonces la vida en todos sus matices, ha dialogado con la muerte, le ha tomado de la mano y le ha dicho que aún no, que para todo hay tiempo.
Pero cierto estoy que todas las mujeres presas de este flagelo, tienen la suficiente valentía y honestidad para asimilar la idea de su propia finitud y también, la innegable fortaleza para enfrentar el camino sinuoso de la recuperación, de la vida vista en rosa.
Vayan entonces para todas ellas, estas pequeñas letras: las que luchan a diario contra la enfermedad, las que se fueron intentándolo con toda su dignidad a cuestas, las que conocerán el lado oscuro de la tristeza y las que promueven su prevención en aras de algún día poder eliminarla.
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