SOMOSMASS99
PERSIGUIENDO SOMBRAS
Raúl Muñiz Torres
Miércoles 16 de marzo de 2016
De alguna manera, una cierta percepción de la realidad nos dicta que las sociedades hartas de sus gobernantes, únicamente reaccionan cuando la violencia ha alcanzado esas zonas de confort en que la ciudadanía se instala en tanto factores externos no vayan en detrimento de sus intereses.
Pero dicha percepción no siempre es exacta, magnificada en buena medida por los medios de comunicación, no es cierto que, incluso en situaciones extremas, la generalidad de la población abogue por causas ciudadanas.
Es un espejismo y nos sorprendería saber cuántas personas en este país, por ejemplo, desconocen iniciativas, movimientos, acontecimientos e intenciones de la sociedad civil que apuestan por un país mejor.
Y si a todo ello le agregamos la desmemoria colectiva que se cierne en el actual mundo de lo efímero, en donde las políticas neoliberales, la globalización, la sociedad de consumo y la posmodernidad acaparan la sensibilidad humana, no parece viable esperar que una iniciativa se aposente con prestancia en la conciencia de ciertos conglomerados sociales.
En este escenario se enmarca la Ley 3de3, una iniciativa ciudadana que busca que los diputados, senadores, alcaldes y gobernadores e incluso el presidente de la República, den a conocer públicamente su declaración patrimonial, su declaración de intereses y su declaración fiscal.
120 mil firmas eran necesarias para presentar ante el Congreso esta iniciativa, se han conseguido ya, pero no ha sido un camino fácil, el escepticismo, la indiferencia, la desinformación supina e incluso la sorna ante este impulso, son también características que permean a los ciudadanos y en ellas, endurecen la capa corruptiva del sector público y sus gobernantes.
Amigos y familiares cercanos a quien esto escribe, se enfrascaron en las semanas previas a recabar las firmas necesarias para darle paso ante los legisladores a la Ley General de Responsabilidades Administrativas y he constatado las dificultades para que los ciudadanos se animen a firmar.
Apenas hace unos días, una de esa amigas, por medio de las redes sociales, se quejaba de alguien que le espetaba si “aún creía en los santos reyes”, dicha expresión le hizo pensar a mi querida amiga en la realidad de lo terriblemente difícil que es lograr una participación ciudadana plena y la pasmosa conciencia de que en ocasiones, nuestra fe se puede debilitar en las personas que se quejan mucho pero proponen poco y nada.
En la página web de la Ley 3de3, un video que explica en que consiste la iniciativa, se menciona que con “el enojo se puede hacer más que memes chistosos” y así es, dejar de ser indignados de escritorio, pantalla y Facebook para saltar de la queja a la acción.
Creo firmemente con los creadores de esta iniciativa, que “la solución tiene que venir de los ciudadanos”.
Deseemos y actuemos para lograr un buen puerto y mejor ejecución de esta ley.
Y por cierto, “Ya firmé”.
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