SOMOSMASS99
Esther Sanginés G.*
Miércoles 13 de septiembre de 2017

Luego del terremoto, un hombre camina por lo que quedó de una casa en Asunción Ixcaltepec, en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. | Foto: Jorge Arturo Pérez Alfonso / Cuartoscuro.
Nos duele en el alma el sufrimiento de nuestros hermanos que han perdido a sus seres queridos, han visto destruidas sus ciudades; nos duelen los terremotos y los huracanes. Nos llena de orgullo cuando nuestro compañero y amigo Pedro Gervasio nos dice: “Mi tierra nos necesita”. Nos llena de orgullo porque confía en nosotros, en la solidaridad de la gente, del pueblo. Nos duele cuando nos comunica que hay todavía muchos pueblos incomunicados, esas poblaciones pequeñas en la Sierra, en la Costa o cerca del Istmo. Nos duele cuando nos informa cómo en Magdalena Tequisistlán hasta el lunes se habían derrumbado 115 casas y seguía temblando; nos habla de las familias que quedaron sin nada, que duermen entre los escombros o en lugares públicos.
En este espacio queremos también compartir el escrito de Gubidxa Guerrero:
Mi madre decía que Xu, ‘terremoto’, es una onomatopeya, porque cuando un temblor se aproxima hace Xuuu, anunciándose.
Anoche se escuchó un inquieto zumbido. De inmediato nos pusimos en alerta y nos paramos en el marco de la puerta en el tercer piso de la casa que construyera mi madre. Xuuu, sonaba, mientras el librero se venía abajo. Xuuu, retumbaba, cuando todos los objetos de las repisas caían. Hasta mi antiguo baúl se volteó.
Primero con respeto, luego con temor y, finalmente, con una pavorosa súplica rogamos por conservar la vida. Xuuu gritaba la tierra y se derrumbaban las casas. Xuuu se oía claramente mientras la casa de mi madre dejaba de caer decenas de ladrillos y algunos pilares.
Cuando hubo pasado el terremoto más grande de nuestras vidas, salimos a la calle a encontrarnos con nuestros vecinos, igual de temerosos y angustiados. Recorrimos calles. Visitamos pueblos aledaños igual de afectados.
Ha habido decenas de réplicas. Juchitán durmió en las avenidas. Asombrosamente no se ha sabido de pillaje. Antes bien, todos preguntan en qué ayudar.
Hasta aquí Gubidxa. Ahora te pedimos, si quieres ayudar está la cuenta Bancomer Clabe 4152 3132 4166 8305 a nombre de Armancia Gervasio Puga. La ayuda que se recaude será enviada específicamente al pueblo de Magdalena Tequisistlán.
El mensaje del maestro Pedro Gervasio termina diciendo:
“Es momento de mostrar que la SOLIDARIDAD es un valor que no sólo se enseña, que no se queda en las clases de Formación Cívica, sino que SE VIVE, SE MUESTRA. Gracias por compartir y por HACER ALGO para concretar esta ayuda”.
Recuerden queridos compañeros, paisanos, “somos pueblo, somos gente”. Hoy por ellos, mañana quién sabe.
* Esta es una colaboración del colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, al que pertenece la autora.
Imagen de portada: Rescatistas buscan a una víctima del terremoto en Juchitán de Zaragoza. | Foto: Jorge Arturo Pérez Alfonso / Cuartoscuro.
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