SOMOSMASS99
Lázaro Uc Mas*
Lunes 28 de mayo de 2018
Aquí participamos todos. Nadie esta fuera. Los que hacen la función y los que observan. Todos están dentro. Los que hacen la función se reinventan a cada momento para atraer la simpatía del respetable auditorio. Aquí también todo se vale. Por eso es un gran circo. Los protagonistas de la función se esmeran por reinventar los mismos cuadros, al fin y al cabo la audiencia se ríe de lo mismo, con lo mismo, para lo mismo.
Y entonces es época de lavar platos para la foto, de comer gorditas en el puesto de la esquina, de hacer tortillas en la cocina de doña Chofi, de platicar largo y tendido con el vecino viejito, o el amigo del amigo maestro. Todo sea para simpatizar con la audiencia. Y siempre es el mismo tema, mostrar quien se da más “baños de pueblo”. El canallín torteando en las cocinas, El Bronco bravateando imbecilidades como la de mochar manos, el chairo mayor presumiendo comer barbacoa a lo ancho y largo del país, el Meade ofreciendo seguridad que alentó con sus inseguridades energéticas.
Todos se acusan de populistas mientras proponen soluciones populistas. Meade ha estado en el gobierno y propone resolver lo que estuvo en sus manos resolver y nunca resolvió, pero que ahora dice que siempre sí; Anaya se desliza por el amor y paz mientras deslava amorosamente millones de pesos más; El Bronco se dice indignado por la corrupción en este país mientras recibe dinero ilícito para financiar sus campañas; AMLO se autonombra democrático mientras libra de pecado a miembros de la “mafia del poder” y los impone como candidatos.
La audiencia responde eufórica. Lanzan porras a sus respectivos. La zona VIP se solaza con la euforia desatada. En las gradas están todos. Los simpatizantes de algún mago se saludan por “face”, “wasap”, “mail”, y demás redes sociales. También allí se mientan la madre con los otros. Y por supuesto, también contra los que ya no quieren a ningún payaso vestido de mago presidenciable. Todos contra todos. El respetable se deshace en pedazos, a cada quien y con su cada cual, resaltando las virtudes de sus payasos e intentando ocultar o suavizar sus metidotas de “pata” y la “colota” que traen detrás que no pueden esconder.
A estas alturas de la función ya no importa quién tiene la razón. Cuando todos gritan lo que importa es ganar, entonces la guerra sucia se expande para todos lados. El show toma nuevos aires y el circo sube de intensidad. La magia se multiplica. El canalla que votó a favor de la reforma energética hoy la niega contundentemente, el meadebot que aprobó reformas para saquear al público trabajador hoy le endulza el oído con mejores hospitales, mayor salario, más empleo, etcétera. El payaso bravucón se reinventa en la cortadera de manos, y el zombie mayor promete un idílico mundo lleno de paz.
Pero eso sí, ahora todos tienen en su agenda el asunto educativo. El Chairo mayor se pronuncia hasta ahora por su cancelación, el canalla critica lo que autorizó, el meadebot se autonombra con experiencia para continuar con su evaluación punitiva y al payaso bravucón le salen disparatadas menciones de la educación que desconoce. Y el respetable continúa para lo que fue dispuesto. Seguirse despedazando en los palcos.
Medias mentiras y medias verdades y como todos tienen algo de razón, se aferran a ese pedacito de razón para vituperar al otro. A todos les toca, hasta a los apartidistas, los que no creen en el circo pero no se pueden salir, y nunca se saldrán, forman parte de la audiencia, quieran o no. Voten o no, aquí participan todos. Si alguien quiere salirse tendría que irse a Marte, pero aún no hay vuelos para allá. Así que aquí se queda. A tragarse toda esa basura grandilocuente de magias pueblerinas. Y a despotricar también, como los demás, contra todos. Todos contra todos. Mientras la zona VIP mira de reojo y sonríe discretamente. Tras bambalinas todo está resuelto. Tras bambalinas miran el desempeño de los 4 magos. Tras bambalinas miran el desmadre en los palcos. Los apartidistas en los rincones, los porristas en primeras filas, los que se creen más magos que los cuatro magos altisonando sus mutuas sin razones. Y la zona VIP discreta, pero eficaz, alentando la algarabía electorera, recordándoles su pedacito de razón por la cual gritar. Tras bambalinas todo está resuelto. Afuera, los dueños del circo calculan las ganancias, las perdidas, los valores nominales, la plusvalía neta, relativa y absoluta. Todo está en orden. Adentro del circo, también todo está en orden. Hasta el fraude. La función puede continuar un mes más.
* Lázaro Uc Mas es miembro de la Constituyente Ciudadana Popular de Salamanca y del Movimiento Democrático de Trabajadores de la Educación de Guanajuato.
Foto de portada: Pixabay.
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