SOMOSMASS99
Esther Sanginés García*
Miércoles 27 de noviembre de 2019
“Imaginen ustedes un gigantesco coro de América Latina cantando:
Todas las voces, todas
Todas las manos, todas
Toda la sangre puede
Ser canción en el viento”.[2]
No sé qué va a pasar. ¿Qué rumbo va a tomar la historia? ¿Podrá el pueblo de Bolivia sacudirse el yugo del golpe de Estado? No lo sé, pero quiero compartir con ustedes mi sentir. Me duele Bolivia.
Y es que después de 500 años de racismo y opresión, en un país dónde se trataba a los pueblos originarios peor que a los animales, un luchador social aimara ganó en 2005 las elecciones; como el primer presidente indio de Bolivia, su trayectoria en defensa de los trabajadores del campo y de los mineros le había dado un merecido prestigio como defensor de su patria; su lucha contra el neoliberalismo y la entrega de los recursos naturales de su país no fueron sólo lemas de campaña. Sus promesas de «abolir» el modelo económico liberal, «renacionalizar» los hidrocarburos y «refundar» el Estado hasta sus cimientos, las fue cumpliendo a cabalidad, de tal manera que la República que había sido gobernada siempre por la oligarquía criolla se convirtió en el “Estado Plurinacional de Bolivia”, con 37 lenguas oficiales reconocidas.
Una población indígena y mestiza, sometida por la fuerza, explotada, excluida de las decisiones (por una pequeña oligarquía orgullosa de su estirpe criolla), había participado con Evo en una lucha justa que reivindicaba su derecho a la tierra y a su cultura.
Una de las primeras acciones de su gobierno fue la estatización por decreto el 1º de mayo de 2006 del gas y el petróleo. Desde el inicio de su mandato se comprometió con el reparto de tierras de los latifundios en una reforma agraria radical que aumentó sin precedentes la productividad agrícola, la nacionalización de la minería, las telecomunicaciones y un Plan Nacional de Desarrollo para combatir las enormes desigualdades sociales; todo eso a pesar de no contar con la mayoría absoluta en el Congreso. Inició también un proceso de cambio constitucional, en un país que en ese entonces tenía 181 años de vida independiente y había cambiado 18 veces su Constitución.
Apenas tenía dos años como presidente cuando tuvo que hacerse cargo en 2008 de “los abismos del enfrentamiento civil y la fractura territorial entre un Occidente andino, minero y cocalero, más poblado pero económicamente rezagado, fiel a Morales, y un Oriente tropical, gasífero y emprendedor, donde la oposición era fuerte” que pudo esquivar con un referéndum en enero y febrero de 2009. La nueva Carta Magna declaraba que Bolivia era un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, que reconocía el derecho al autogobierno y autodeterminación de los pueblos indígenas. Sin embargo, estas valiosas modificaciones no fueron bien vistas por los sectores de clase media, las élites empresariales y los partidos políticos tradicionales.[3]
Algunas características de la Constitución eran la total y rigurosa libertad de cultos, el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, y de todos los bolivianos, la propiedad exclusivamente pública de los recursos naturales, cuya explotación sería siempre en beneficio del pueblo. El proceso fue muy difícil, largo y conflictivo, por una parte amplios sectores indígenas, obreros y campesinos, junto con el Movimiento al Socialismo (MAS), en el que militaba Evo, al que odiaban las élites criollas, y por la otra los prefectos del oriente, a los que se sumaron sectores de clase media urbana, los dueños de las trasnacionales, y desde luego el equivalente de la “casta divina”[4] que no querían saber nada de las visiones indigenistas de la Constitución y planteaban la insubordinación.
Imperdonable para los descendientes de los encomenderos era el reconocimiento de los derechos sociales de la población y la identidad heterogénea de un país cuyo gobierno logró superar en parte la segregación racial. El artículo 99 de la Constitución aprobada en 2009 establece que ‘la diversidad cultural constituye la base esencial del Estado plurinacional comunitario’ […]. El Estado asumirá como fortaleza la existencia de culturas indígenas originarias campesinas, depositarias de saberes, conocimientos, valores, espiritualidades y cosmovisiones”[5].
En mayo de 2008, Bolivia, por iniciativa de Evo Morales, fue miembro fundacional de la Unión de Naciones Suramericanas, conformada por doce países de Suramérica (UNASUR).
Pero el golpe ya se estaba fraguando, los sectores mestizos y criollos de los departamentos orientales (la Media Luna integrada por Pando, Beni, Santa Cruz y Tarifa) iniciaron una estrategia autonomista y separatista, para limitar la transferencia de recursos entre regiones, pero fundamentalmente para regresar al poder y llamaron a un “referéndum autonómico”, que no quedó allí, pues el 10 de agosto de 2008 convocaron a un referéndum revocatorio, “fuera Evo Morales”. Evo ganó el referéndum con un 67% de los votos, así que él y García Linera, su vicepresidente, fueron ratificados.
Al verse derrotados, los “autonomistas” apoyados por el gobierno de los Estados Unidos intentaron un golpe de Estado, llamaron a la desobediencia civil, tomaron edificios públicos y aeropuertos. Evo Morales ordenó a las fuerzas armadas proteger a la población y los gasoductos. Pero la élite criolla no cesaba sus intentos de deponer a Evo y bloquear al MAS, así los terratenientes de la franja oriental, “autonomistas”, se rebelaron, lo que provocó una masacre de manifestantes progubernamentales en Pando, crimen tras el que se atisbó por primera vez un intento de subversión del orden democrático. Los golpistas fueron responsables de esa masacre.
El golpe de Estado abortó, por el apoyo del pueblo y la ayuda de UNASUR, especialmente de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.
La política exterior fue muy clara con relación a los intereses del pueblo de Bolivia y el respeto a los países vecinos. En abril de 2013, cuando asume el poder el presidente conservador Sebastián Piñera, Evo Morales le reclamó al gobierno de Chile la devolución de la salida al mar por Atacama perdida en la guerra de 1879. Demandó a su vecino ante el Tribunal Internacional de La Haya. También hubo algunos roces con Perú y Colombia. Con Paraguay, en cambio, se alcanzó en 2009 un histórico acuerdo de delimitación de fronteras, problema que no se había resuelto desde el fin de la Guerra del Chaco en 1935.
El 12 de octubre de 2014 se convocó a elecciones para el período 2015-2020. Evo ganó con el 61% de los votos, su candidatura fue la más votada en casi todos los departamentos del país. Era el tiempo en que Mercedes Sosa cantaba:
Salgo a caminar
Por la cintura cósmica del sur
Piso en la región
Más vegetal del viento y de la luz
Siento al caminar
Toda la piel de América en mi piel
Y anda en mi sangre un río
Que libera en mi voz
Su caudal
Sol de alto Perú
Rostro Bolivia, estaño y soledad
Un verde Brasil besa a mi Chile
Cobre y mineral
Subo desde el sur
Hacia la entraña América y total
Pura raíz de un grito
Destinado a crecer
Y a estallar
Todas las voces, todas
Todas las manos, todas
Toda la sangre puede
Ser canción en el viento
Canta conmigo, canta
Hermano americano
Libera tu esperanza
Con un grito en la voz.[6]
Ahora en noviembre de 2019, lo que no habían conseguido los golpistas en 2008, lamentablemente lo están consiguiendo con el ejército, la Biblia, los terratenientes, la OEA y el apoyo de los Estados Unidos; al momento de escribir esto, me han llegado 20 fotos con un mensaje en cada una de ellas, les comparto los mensajes, pues he verificado su veracidad:
- Bolivia eliminó las 8 bases militares que EE.UU. tenía en el país. Evo sacó de su nación a la DEA y a la CIA.
- Se construyeron más de 25 000 kilómetros de carreteras.
- El índice de analfabetismo pasó del 22.7% al 2.3% durante el mandato de Evo Morales.
- Bolivia pasó de ser el país más pobre de América, a ser el país con el mayor crecimiento de América.
- La mitad de los cargos públicos son ocupados por mujeres, de las cuales el 68% son indígenas.
- Se edificaron 7 mil 191 centros deportivos.
- El salario mínimo aumentó en un 1000%.
- Su gobierno es promotor de la cultura y el respeto al medio ambiente, lo que implica amar a la ‘Pachamama’.
- Se desarrollaron 12 fábricas de litio, 3 fábricas de cemento, 2 fábricas automotrices, 28 fábricas de textiles y se crearon 12 mil 694 cooperativas.
- Bolivia incrementó el PIB en un 400%.
- Se creó una nueva Constitución que le otorgó derechos a los trabajadores, campesinos, estudiantes, mujeres e indígenas.
- Se edificaron 134 hospitales.
- Se estableció un bono monetario para los estudiantes de Bolivia.
- Bolivia lanzó su primer satélite, denominado Tupac Katari.
- Se creó la pensión para adultos mayores a partir de los 65 años.
- Se nacionalizó el servicio de agua, definiéndolo como derecho humano fundamental.
- Se construyeron más de 1100 escuelas
- Bolivia se convirtió en el Estado plurinacional de Bolivia, reconociendo a los pueblos indígenas.
- El proceso de nacionalización del gas natural permitió poner el mismo a disposición del pueblo de Bolivia
- El gobierno de Bolivia ejerció el poder junto con los movimientos sociales, gobernando de la mano con la gente.[7]
Más allá de esta lista de datos duros que nos dan una idea de la transformación social, en un país pequeño con poco más de 11 millones de habitantes, con grandes riquezas naturales que estaban en manos de unos cuantos, lo verdaderamente importante es la forma como se llevó a cabo la distribución de la riqueza, pues no sólo creció el Producto Interno Bruto mucho más que en cualquier otra nación de América Latina, sino que se redistribuyó de manera más justa; cuando Evo asumió la presidencia el 59.6% de la población vivía en pobreza, en tan sólo trece años de su gobierno, la pobreza bajó a un 34.6%, su índice Gini (indicador de la desigualdad, pasó de 0,585 en 2006 a 0,440 en 2017). Menos pobreza y desigualdad. Imperdonable para las élites.
Gracias a la rápida acción del presidente de México y de la Secretaría de Relaciones Exteriores, se logró detener el asesinato de Evo, orquestado por los latifundistas de la Media Luna de Oriente, la élite criolla que se siente casta divina, la Organización de Estados Americanos (OEA) institución incondicional de los Estados Unidos y tristemente con el ejército y la policía bolivianas. ¿Podrá revertirse el golpe de Estado? ¿Podrán campesinos, obreros y estudiantes desarmados, convencer al ejército? O ¿se consumará el engaño, el fraude de llamar a unas elecciones sin la participación del MAS, en el que milita más del 60% de electores? ¿Quedará impune la masacre que este pseudo gobierno está realizando? Esperemos que no. De todos modos la voz de Tupak Katari se sigue escuchando, “volveré y seré millones”.
[1] “Mañana volveré y seré millones”: Últimas palabras de Tupac Katari (1750-1781), héroe de la gran rebelión indígena boliviana en el Siglo XVIII, asesinado en 1781.
[2] Mercedes Sosa, en concierto, Canción con todos. La letra la escribió en 1969 el argentino Armando Tejada Gómez y la música Cesar Isella; www.youtube.com/watch?v=xEIsqUJCHHQ
[3] Transformaciones constitucionales en Bolivia Estado indígena y conflictos regionales, Franco Gamboa Rocabado, Yale World Fellows Program. Gamboa plantea la hipótesis “de una transformación constitucional en Bolivia que enfrenta el reto de una compensación histórica para los pueblos indígenas, reconociendo su derecho al autogobierno y a la autodeterminación. Pero precisamente por este motivo, los sectores de clase media, las élites empresariales y los partidos políticos asumen las reformas políticas con recelo e incertidumbre, pues lo que no se ha solucionado en la práctica es el conflicto entre la centralización estatal para fines hegemónicos, una agenda de equidad en el largo plazo, y las expectativas de descentralización autonómica como alternativa de democratización más allá de las lógicas de gobernabilidad”. www.researchgate.net/publication/277275276_Transformaciones_constitucionales_en_Bolivia_Estado_indigena_y_conflictos_regionales
[4] Como se les llama a los terratenientes criollos, descendientes de los encomenderos en Yucatán. Para comprender a esa clase, hay que leer con atención el artículo de Álvaro García Linera: El odio al indio, www.jornada.com.mx/ultimas/mundo/2019/11/17/el-odio-al-indio-alvaro-garcia-linera-1894.html?fbclid=IwAR2VoFLZ1OCl2wz_Ww7wqMbPhrrYgBQXswmdPBbQIJ0PIywl3w IIPQty5wY
[5] Franco Gamboa Rocabado, Op Cit.
[6] Ver nota dos.
[7] Publicación para redes sociales, Logros tangibles del gobierno de Evo Morales, Fuente Banco Internacional, enviada por WhatsApp.
Imagen de portada: Evo Morales en México. | Foto: SomosMass99.
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