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Mayas del poniente de Yucatán inician acciones en defensa del medio ambiente

Sociedad País / Top News / 22/03/2019

SOMOSMASS99

 

Redacción / SomosMass99

Ciudad de México / Jueves 21 de marzo de 2019

 

El Consejo Maya del Poniente de Yucatán, Chik’in Ja’, y la organización civil Equipo Indignación anunciaron el inicio de acciones en defensa del medio ambiente y la presentación de una denuncia popular por contaminación ante la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) contra la empresa porcícola Kekén, a la que señalaron por despojos de tierras desde 2010, casos que al día de hoy continúan en litigio.

Foto: Colectivo Indignación.

Las acciones tienen como objetivo, además, defender sus territorios y hacer respetar los derechos del pueblo maya del municipio de Kinchil y comunidades del poniente de Yucatán, toda vez que las mega granjas porcícolas instaladas en la zona han generado un «enorme impacto» en el frágil ecosistema. Por ello, la denuncia popular contra la empresa Kekén también se presentó ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Desarrollo Sustentable del gobierno yucateco.

La denuncia es «en contra de quien resulte responsable por hechos, acciones y omisiones que han producido deforestación, desequilibrio ecológico, daños al ambiente y a los recursos naturales, además de contravenir las disposiciones legales y ordenamientos que regulan la protección al ambiente, la preservación y restauración del equilibrio ecológico».

A través de un comunicado, el Consejo Maya del Poniente de Yucatán, Chik’in Ja’, y Equipo Indignación informaron que a partir de que la mega granja se instaló en Kinchil en el año 2010 los pueblos mayas empezaron a resentir la reducción de la población de abejas y de las cosechas de miel. Y recientemente, ante el extravío de ganado, «recorrieron el área y encontraron pantanos de aguas negras que atribuyen a la empresa Kekén.

En esa misma relación de hechos se explica que en 2010 la empresa Kekén, junto con el Grupo Kúo, le ofrecía a la población empleo, “superación económica” y una mejor calidad de vida, «pero iniciaron también un proceso de despojo de tierras e incluso hay litigios agrarios que no han concluido. Ahora la empresa porcícola pretende crecer en nuestro territorio y aumentar sus naves de producción de cerdos».

El Consejo Maya Chik’in Ja’ y Equipo Indignación sostuvieron que ni al inicio de sus operaciones ni ahora la empresa obtuvo el consentimiento del pueblo maya de esta región para realizar operaciones «de tan fuerte impacto en una zona con un ecosistema tan frágil y sensible, cercano a la costa, con cenotes, humedales y diversidad en riesgo.

«Somos los pueblos mayas quienes tenemos que estar facultados para cuidar nuestro territorio o autorizar cualquier actividad que se pretenda desarrollar en ellos. Lamentablemente hemos constatado que a inversionistas de fuera y a muchas autoridades ‘nacionales’ poco les importa el agua, la vida, la tierra y el medioambiente. Mucho menos nuestros derechos como pueblo».

Como pueblo maya, se preguntaron qué agua van a tomar sus familias, qué agua van a tomar sus hijos, y también qué agua van a tomar el venado, los pájaros, porque «a los inversionistas no les importa. Pretenden extraer, sacar, enriquecerse y no les importa si en el proceso se generan daños y contaminación».

Vista aérea de la mega granja. | Foto: Empresa Kekén.

Insistieron en que las acciones que han decidido emprender, como la denuncia popular, serán todas las necesarias para hacer valer sus derechos como pueblo maya, defender sus territorios, cuidar el agua y el medio ambiente «ante la ambición y el despojo».

En ese sentido, dijeron que se han propuesto obtener toda la información disponible acerca de cómo se obtuvieron los permisos y cuál es la situación actual de contaminación.

«Vamos a tomar la defensa y el cuidado de la vida y de nuestro territorio en nuestras manos como pueblo maya. Reclamamos la atención de la denuncia popular para investigar y detener la contaminación, y anunciamos el inicio de la organización entre pueblos del poniente y otros que quieran unirse para que seamos tomados en cuenta en el Plan Nacional de Desarrollo, ya que en los territorios de la zona poniente se están promoviendo actividades humanas y productivas que no corresponden al contexto local de las comunidades mayas, porque la entrada de megaproyectos ha promovido la vulnerabilidad y la creación de nuevos riesgos y de verdaderos desastres en materia ambiental, provocando daños y efectos adversos en nuestras comunidades. Hacemos una invitación a quienes quieran sumarse a esta organización entre pueblos mayas para defender la vida».


Foto de portada: Mega granja Kekén.






Luis López




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