SOMOSMASS99
Edgar Cortez
Martes 30 de agosto de 2016
Hoy es el día internacional del desaparecido. ¿Por qué celebrar un hecho tan doloroso y desgarrador como es la desaparición de miles de personas en el mundo y en México?
El 30 de abril de 1977 las Madres de la Plaza de Mayo caminaron por primera alrededor de esa plaza y frente a la casa presidencial argentina. Así inició el camino que casi cuarenta años después sigue buscando a las personas desaparecidas, alcanzando justicia y obteniendo sanciones en contra de quienes realizaron tales atrocidades.
A inicio de 1981 grupos de familiares de personas desaparecidas de varios países de nuestro continente formaron la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos-Desaparecidos (FEDEFAM) y a partir de ese año, cada 30 de agosto, lo convirtieron en un ejercicio de memoria. El día del detenido desaparecido era una llamada de atención, a la sociedad y gobiernos, sobre la existencia de esta práctica criminal y de la necesidad de enfrentarla.
Casi treinta años después la Organización de Naciones Unidas declaró el día 30 de agosto como el Día internacional de las víctimas de desaparición forzada (http://bit.ly/VTMrUB).
Estos dos ejemplos son una muestra mínima de la memoria como resistencia. La memoria sirve para que la sociedad tome conciencia de problemas invisibles y trabaje en la creación de soluciones.
En México las desapariciones forzadas se pueden registrar desde fines de los años sesentas, a lo largo de toda la década de los setentas, en la segunda mitad de los noventa y a partir de 2007 su crecimiento exponencial. La guerra contra las drogas del entonces presidente Felipe Calderón tuvo, como una de sus consecuencias las miles de desapariciones, situación que se mantiene hasta el día de hoy.
El registro más dramático es el actual. Miles de familias narran las historias de sus desaparecidos, cuentan el constante maltrato recibido por diversas autoridades, expedientes de investigación que no dan resultado alguno y, sobre todo, que las desapariciones no se detienen y sigue creciendo su número día con día.
Por el contrario, desde el poder se invita y promueve el olvido. El ex presidente Vicente Fox, en marzo de 2015, mandó el mensaje a los padres de los 43 de que aceptaran la realidad pues la vida sigue. Es decir, para el poder la mejor alternativa es el olvido que no es otra cosa que sinónimo de impunidad.
La celebración de este día tiene que ser ocasión para que como sociedad expresemos nuestro respaldo a los familiares de desaparecidos para que sigan contando sus historias, para que sus testimonios sigan incomodándonos socialmente y nos obliguen a trabajar para que algún día haya justicia y los responsables sean sancionados.
Oportunidad para renovar la exigencia ciudadana al Congreso para que discuta y apruebe la Ley General contra la Desaparición Forzada.
Coyuntura para renovar la exigencia dirigida a Fiscalía de Búsqueda de la Procuraduría General de la República para que efectivamente busque y, sobre todo, encuentre a las personas desaparecidas.
Momento de señalarles a las Procuradurías y Fiscalías de los estados su enorme incumplimiento con la terea de investigación y su complicidad en perpetuar la práctica de la desaparición forzada.
@edgarcortezm
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