SOMOSMASS99
Esther Sanginés García*
Miércoles 6 de mayo de 2020
El 26 de marzo de este año, 2020, en la reunión del grupo de los 20 países industrializados y emergentes del mundo, realizada de manera virtual, participó nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador; su contribución fue recibida con gran respeto por parte de los asistentes y es que, además de clara, contundente y sensible, su propuesta fue fundamental para mejorar las condiciones en las que el mundo enfrenta a la pandemia.
Por su importancia y para que no pierdan detalle, reproduzco parte de la versión estenográfica que pueden encontrar en la red:
Antes que nada, la solidaridad de México para todos los pueblos del mundo que sufren de esta pandemia. Ya esta crisis nos está dejando lecciones importantes… Nosotros hemos considerado que lo fundamental, frente a este tipo de adversidades, es apoyarnos en los especialistas. En este caso nos hemos apoyado en los médicos, en los científicos.
También es fundamental contar con el apoyo de nuestros pueblos. Esta crisis de salud pública no se resuelve sólo en los hospitales, se resuelve en nuestros hogares. Nosotros contamos, como sucede en otros países del mundo, con una institución fundamental: la familia. La familia mexicana es la principal institución de seguridad social y ahora nos están ayudando a cuidar a la población más vulnerable, a nuestros adultos mayores, a quienes tienen diabetes, hipertensión, padecimientos renales, a madres embarazadas. Contamos en nuestros hogares con millones de enfermeras y de enfermeros.
En cuanto a la cooperación internacional, tres propuestas concretas:
Primero, que la ONU intervenga para que se garantice a todos los pueblos, y los países por igual, el acceso a medicamentos y a equipos, que por la emergencia están siendo acaparados por los que tienen mayor posibilidad económica. La ONU debe intervenir también para que no haya especulación en compras de medicamentos, equipos, ventiladores, todo lo que se requiere.
Dos, que las grandes potencias, las hegemonías, hagan un compromiso de tregua en este tiempo. Evitar políticas arancelarias unilaterales, no a los monopolios comerciales, revisar lo del manejo del precio del petróleo, que está afectando mucho a la economía mundial, ayudar a estabilizar los mercados financieros y atajar la especulación.
Tres, desde luego, no al racismo, no a la discriminación.
Y, ánimo, vamos a vencer con la fraternidad universal.
Como presidente de nuestro país, propuso la intervención de la ONU porque, más allá del dolor, hay quienes quieren lucrar y aprovecharse de la enfermedad, buscando que los beneficios lleguen sólo a unos cuantos, a ésos que pueden pagarlos y no a todos los seres humanos que los necesiten.
Para darle forma a esta propuesta, Juan Ramón de la Fuente, representante permanente de México ante la ONU, y Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores de México, redactaron “lo que pudiera ser una resolución para que la Asamblea General de las Naciones Unidas la adoptara”. Así que les mandaron a los 193 países que integran la Organización de Naciones Unidas un exhorto: “A los Estados miembros a que adopten medidas inmediatamente, para evitar, dentro de sus respectivos marcos jurídicos, la especulación y el almacenamiento indebido que puedan obstaculizar el acceso a los medicamentos esenciales, las vacunas, el equipo de protección personal y el equipo médico”.
No había pasado un mes cuando Juan Ramón de la Fuente informó que 161 países miembros apoyaron la propuesta que hizo México para evitar la especulación y acaparamiento de insumos para atender la pandemia del coronavirus.
En la propuesta se señala «el papel fundamental de las Naciones Unidas en la coordinación de la respuesta mundial (…) reconociendo el papel rector crucial de la Organización Mundial de la Salud (…) para ampliar rápidamente y fortalecer las cadenas de suministros médicos esenciales, nuevos diagnósticos, medicamentos y futuras vacunas del Covid-19 con miras a ponerlos a disposición de todos los que los necesiten”.
Hubo copatrocinio de los países de todos los continentes del mundo; en esta situación, los países que no pertenecen al G20, los pobres del mundo, son los más afectados; en el caso de América Latina, Perú, Ecuador, República Dominicana, Colombia y Panamá están sufriendo la pandemia; por eso se requiere de una “respuesta mundial basada en la unidad, la solidaridad y una cooperación multilateral renovada”.
El pasado 21 de abril, 179 países miembros de la ONU aprobaron la resolución presentada por México.
Con esta y otras acciones, México recupera el prestigio mundial por su política exterior independiente, por su congruencia y su postura solidaria.
Gracias, podemos estar orgullosos ante el mundo de ser mexicanos y parte de esta Cuarta Transformación; desde luego, con el pesar de esta terrible contingencia que el mundo está viviendo.
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece la autora.
Imagen de portada: Sede de la ONU en Nueva York. | Foto: Manuel Elias / ONU.
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