SOMOSMASS99
Edgar Cortez
Martes 10 noviembre de 2015
Las personas desaparecidas en México son una realidad incuestionable y una permanente exigencia de justicia y verdad. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas al final de su visita, el 7 de octubre pasado, lo reconoció diciendo que desde 2007, hay al menos 26,000 personas cuyo paradero se desconoce, muchas posiblemente como resultado de desapariciones forzadas.
El número real de personas desaparecidas es incierto y la negligencia oficial es determinante en la imposibilidad de precisar la cifra y torna inaccesible la justicia.
El seis de noviembre pasado se informó públicamente de la existencia en el estado de Morelos de dos fosas con los restos de al menos 150 personas. Las inhumaciones realizadas en esas fosas fueron hechas por la Fiscalía General del estado al margen de toda regulación y ocultando la información. La autoridad que debería dar certeza a las familias que buscan a sus desaparecidos, contribuye con una negligencia criminal a que la búsqueda sea aún más tortuosa.
Los familiares de desaparecidos Iguala, agrupados en el Comité Los otros desparecidos, apenas hace un par de día encontraron nuevas fosas clandestinas en las inmediaciones de Iguala y contabilizan ya 105 restos humanos localizados. La persistencia de los familiares de los desaparecidos es la que permite ir delineando el mapa de esta tragedia.
Entre 2006 y 2014 de acuerdo con información de la Procuraduría General de la República (PGR) se han ubicado más de 400 fosas clandestinas en cuando menos 24 estados, y se han contabilizado los restos de más de 4 mil víctimas, pero del total sólo se han identificado poco menos de 150 personas.
Una familia que sufre la desaparición de unos de sus integrantes verá multiplicado su dolor por la negligencia y/o la complicidad de las autoridades. Cuando vaya a denunciar la desaparición, muy probablemente se encontrará con el rechazo del Ministerio Público que le dirá que debe esperar un tiempo antes de cualquier acción. Si la denuncia ya se ha formulado experimentará que la investiga sólo avanza de acuerdo con lo que la misma familia indague y aporte a la investigación oficial.
Cada vez que se entere de la localización de otra fosa clandestina le asaltará la pregunta si ahí podrían estar los restos de su familiar pero será difícil responderle pues no existe un registro único de personas desparecidas. También es posible a que los restos terminen en una fosa común a consecuencia de la indolencia oficial.
La negligencia reiterada y sumada de las autoridades ha tenido como consecuencia que las personas desaparecidas sumen miles y que desafortunadamente casi ninguna autoridad responda por esta enorme tragedia.
@edgarcortezm
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