SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Martes 31 de octubre de 2017
Organizaciones civiles mexicanas y de Estados Unidos exigieron hoy al Congreso de la Unión que no se autorice ni un peso del presupuesto de 2018 a la presa El Zapotillo, que se construye en Jalisco y que supuestamente servirá para dotar de agua a Los Altos, la Zona Metropolitana de Guadalajara y a la ciudad de León, Guanajuato.

Foto: Fernando Carranza García / Cuartoscuro.
Las organizaciones defensoras de los derechos de los habitantes de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, Jalisco, pueblos que desaparecerían bajo las aguas del embalse, lanzaron la campaña #NiUnPesoMásAl Zapotillo dirigida a los ciudadanos del país con el objetivo de que presionen a sus legisladores para que impidan que del presupuesto federal 2018 se aprueben partidas para el proyecto Presa El Zapotillo-Acueducto Zapotillo-León.
A través de un comunicado de prensa denunciaron «el derroche de dinero, la impunidad y la corrupción del proyecto», toda vez que a una obra suspendida por mandato judicial «no se le debe asignar más presupuesto».
Explicaron que en la Cámara de Diputados federal, en el apartado de Programas y Proyectos de Inversión del Ramo 16 Medio Ambiente y Recursos Naturales se etiquetaron mil 530 millones de pesos más para la presa y cien millones para el embalse y sistema de bombeo Purgatorio-Arcediano, que está incluido dentro del mismo proyecto.
Al cabo de 12 años El Zapotillo «se ha convertido en la presa del derroche y la corrupción», de modo que «resulta inadmisible» que se pretenda asignar más recursos a un proyecto que, además de estar suspendido por mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, una de las principales empresas constructoras del embalse, la española Abengoa, renunció al proyecto y ahora pretende hacer efectiva su salida con el cobro de una «nueva indemnización» sin haber colocado «un centímetro de tuvo del acueducto» Zapotillo-León y con la cual recibiría cuatro mil 306 millones de pesos.

Manta en Temacapulín, Jalisco. | Foto: Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmaarejo.
Sostuvieron que la presa Purgatorio-Arcediano también forma parte del sistema El Zapotillo y que los cien millones que se le pretenden asignar aumentará los costos que ya ha tenido el proyecto, que de los seis mil 788 millones de 2014 ascendió a nueve mil 800 millones en 2017, por lo que a pesar de que actualmente podría llegar a costar más de 40 mil millones «continúan apareciendo nuevos costos» y según la Comisión Nacional del Agua para concluirlo se necesitan otros cuatro mil millones. Y no sólo eso, sino que de acuerdo con Héctor Pérez Partida, titular de la Secretaría de Planeación y Finanzas del gobierno de Jalisco, para obras complementarias se requieren nueve mil 743 millones adicionales.
Si bien el Comité Técnico de la Comisión Especial para la Gestión Del Agua, del Congreso de Jalisco, afirmó recientemente que la Presa El Zapotillo “no es justificable desde el punto de vista social, económico o ambiental”, advirtieron que Francisco Mayorga Castañeda, titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) en los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, preside el Capítulo Jalisco del Consejo Consultivo del Agua (CCA), conformado «por empresarios con el objetivo de destrabar El Zapotillo».
Por esos motivos invitan a los ciudadanos a unirse a la campaña #NiUnPesoMásAlZapotillo, para que a través de la plataforma Change.org soliciten a diputadas y diputados federales que no se destinen los mil 530 millones de pesos a El Zapotillo. También piden compartir en todas las redes sociales el hashtag #NiUnPesoMásAlZapotillo y sumarse a la iniciativa NoAlZapotillo en Facebook.
En la petición en Change.org se informa que los más de 40 mil millones de pesos que podría llegar a costar El Zapotillo es dinero público pagado por los mexicanos a través de sus impuestos, un proyecto que no ha generado hasta el momento una gota de agua y que de concretarse finalmente «inundaría a tres comunidades campesinas milenarias» de Jalisco: Temacapulín, Acasico, Palmarejo, y sólo beneficiaría a empresas nacionales y trasnacionales «que buscan la privatización del agua y que necesitan grandes cantidades del vital liquido para la producción de coches, minería, agroindustria y desarrollos inmobiliarios en las ciudades».
Las organizaciones que convocan a la campaña son Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo; Comités de Hijxs Ausentes de San Juan Cósala, Guadalajara, Monterrey; Comités de Hijxs Ausentes de Watsonvill y Los Ángeles California, EEUU; Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC) y Colectivo de Abogadxs.
Foto de portada: Universidad de Guadalajara.
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