SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Ciudad de México / Lunes 2 de abril de 2017
Tras denunciar que el pasado 22 de marzo diputados federales del PVEM y del PRI intentaron «simular» la aprobación del proyecto de Ley General de Biodiversidad (LGB), en una reunión cerrada y sin quórum, las organizaciones que integran la Coalición Ciudadana ante la LGB afirmaron que la iniciativa es regresiva y pone en riesgo a las especies en peligro de extinción. Por ello, advirtieron a los legisladores de ambos partidos que no permitirán que «sus intereses particulares contravengan y pongan en riesgo la biodiversidad mexicana».
«¿Qué es lo que temen? ¿Qué es lo que esconden?», preguntó a nombre de la coalición Óscar Velez, quien antes señaló que «con base en los principios de la Declaración de Río y de los de Gobernanza y Transparencia del Parlamento Abierto, firmemente manifestamos que la manera democrática, legítima y justa para la construcción y la toma de decisiones para una política pública como la que se está discutiendo hoy, debe ser con la participación de todos los actores. Luego entonces, consideramos inadmisible, vergonzoso, ilegítimo y reprobable la manera en que están actuando los legisladores del Partido Verde y del PRI al pretender aprobar la ley a puerta cerrada y en fast track».

Arturo Álvarez Angli, diputado federal del Partido Verde Ecologista de México. | Foto: PVEM
La Coalición Ciudadana ante la Ley General de Biodiversidad, conformada por mas de 200 organizaciones civiles de gran parte del país y personajes de la vida cultural como Elena Poniatowska, Liliana Felipe, Jesusa Rodríguez y Rubén Albarrán del grupo Café Tacvba, explicó en conferencia de prensa que la LGB es regresiva y que de prosperar, como pretenden los legisladores del PVEM y PRI, afectará los esfuerzos que se han realizado por décadas para, por ejemplo, garantizar la protección de las especies en peligro de extinción.
Adelita San Vicente, de Semillas de Vida, dijo que en principio el Partido Verde logró, sin muchos reflectores, que el dictamen de ley fuera aprobado el 14 de diciembre de 2017 en el Senado de la República. Y al entrar a comisiones de la Cámara de Diputados, pese a que las comisiones de Asuntos Indígenas y Cambio Climático pidieron dictaminarla sólo se les facultó para dar su opinión, de tal cuenta que sólo quedó en manos de la Comisión de Medio Ambiente.
Fue así que el diputado que la preside, Arturo Álvarez Angli, «en contubernio con diputados del PRI (…), trataron el jueves 22 de marzo de pasar un dictamen sin cumplir con el reglamento que específica que si no hay quórum se levanta. No les importó el tiempo, no les importó que no hubiera los suficientes diputados y están pretendiendo que sólo con las firmas de 15 diputados, de manera totalmente ilegal, hacer pasar esta ley que tiene en su centro algo tan importante como es la biodiversidad».
Óscar Velez añadió que la LGB es regresiva y un peligro porque, por ejemplo, en el caso de las tortugas marinas se deja abierto y a discreción el aprovechamiento de ese tipo de especies. «El artículo 53 de la iniciativa de ley establece que ‘ningún ejemplar de tortuga marina podrá ser sujeto de aprovechamiento extractivo, salvo que se sujete a las condiciones y disposiciones señaladas por la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas y demás tratados internacionales de los que México es parte’. Es decir, que la disposición a que hace referencia este artículo, al no hablar de prohibición explícita como tal, inmediatamente deja abierta la captura y comercialización de este tipo de especies, que continuarán en peligro de extinción.
David Ruiz, de la Red Nacional Indígena, exigió que se respeten plenamente los derechos de los pueblos originarios en razón de que la LGB es una ley que directamente les afecta, pero que no ha sido difundida y lo que es peor, que no han participado en su construcción, como lo establecen el Artículo 2 de la Constitución y el convenio 169 de la OIT.

Foto: Cencos.
«Por eso en la Red Nacional Indígena nos posicionamos y exigimos que esta Ley General de Biodiversidad sea sujeto de revisión desde sus orígenes. Por lo tanto, comunidades indígenas y comunidades locales que aglutina la Red Nacional Indígena solicitan, exigen, que se lleve a cabo esta consulta, ya que más de 152 áreas naturales protegidas están en territorios indígenas, y los pueblos indígenas somos reconocidos como los guardianes históricos de la biodiversidad y del potencial biocultural. Insisto, la consulta debe ser amplia y completamente abierta a la sociedad».
Gustavo del Real, de la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales (Mocaf), sostuvo que el procedimiento legislativo para la LGB no es un caso aislado sino que se repite en el intento de reformar la Ley General de Desarrollo Forestal, cuya iniciativa es también impulsada por el PVEM. «En ambas hay una negativa de hacer una consulta a pesar de que en los dos casos se cumplen los supuestos del convenio 169 (de la OIT)». La Ley General de Biodiversidad que se pretende aprobar representa «un despojo» para los pueblos y comunidades indígenas», añadió, pues en sus territorios se resguarda al menos el 80 por ciento de la biodiversidad del país. Informó que la Red Mocaf presentó al Legislativo una solicitud formal para que se lleve a cabo la consulta, pero no ha recibido respuesta.
Foto de portada: Escríbele.
Comparte en Facebook
Twittéalo








