Complicaciones
Agustín Galo Samario
El problema con los ex recolectores de basura, que al inicio del trienio no existía, cada vez escala más. Sin visos de solución por parte de las autoridades municipales, es impredecible hasta dónde va a llegar. Ahora los gritos de ¡Bárbara, fuera! resonaron en la inauguración de la feria Sapica, en el Poliforum. Ahí donde el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, informó de las medidas para apoyar a los industriales del calzado frente a la invasión china. Sí, el funcionario federal pudo darse cuenta en algo de cómo están las cosas en León con la alcaldesa, amiga del gobierno federal en pleno, según se ha dicho desde el 2012.
Además de laboral, ahora el asunto se ha tornado principalmente político. Si los manifestantes se propusieron ganar los reflectores nacionales que atrae la feria del calzado, tal vez lo lograron. Y aunque sea de forma pasajera, en el estado resonarán las protestas por quién sabe cuántos días más.
El que quizá lo empiece a sufrir es el secretario del ayuntamiento, Martín Ortiz, delfín de Bárbara Botello para relevarla en el cargo. Porque ayer los manifestantes, acaso porque saben que apuntar hacia él es llegar hasta la presidenta municipal, lo acusaron de no poder resolver el problema. Algunos ex contratistas lo señalaron de darles largas y de plantearles propuestas desventajosas, y otros de plano de huir el martes del centro de la ciudad ante los reclamos generalizados de los ex recolectores.
Por supuesto, donde están más que felices es en el PAN, aunque se acuse a este partido de ser el que alienta las protestas. Nada más porque el conflicto se ha politizado el conflicto y no se ve todavía que la alcaldesa pueda solucionarlo. Quién lo iba a decir hace dos años: Bárbara Botello es el mejor argumento de los panistas para pedir que los ciudadanos voten por ellos el próximo año.
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