Drogas y despenalización
Agustín Galo Samario
En un informe de la Comisión Global de Políticas de Drogas, varios ex presidentes y especialistas en el tema exigieron modificar las políticas de control de estupefacientes. El argumento es simple y contundente: la llamada “guerra contra las drogas” ha resultado un fracaso que demuestra que hacen falta estrategias nuevas que prioricen los derechos humanos y la salud.
«Ahora no quedan dudas de que el genio de la reforma se escapó de la botella prohibicionista”, comentó Ethan Nadelmann, director ejecutivo de Drug Policy Alliance, una organización privada internacional que promueve reformas en la estrategia global de control de las drogas y el narcotráfico. Mientras que Fernando Henrique Cardoso, ex primer mandatario brasileño y presidente de la comisión, dijo que la propuesta contempla “una amplia hoja de ruta para asumir el control de las drogas”.
El informe titulado Asumiendo el control. Caminos hacia políticas de drogas eficaces, parte del reconocimiento de que el paradigma punitivo fracasó enfáticamente, pues ha tenido como resultado más violencia, aumento de la población carcelaria y la erosión de los gobiernos en todo el mundo. Por eso la comisión se pronuncia por un nuevo modelo basado en la salud pública, la seguridad ciudadana, los derechos humanos y el desarrollo. Porque de esta forma, los países se verían alentados a regular los mercados de drogas como la marihuana, la hoja de coca y “ciertas drogas psicoactivas”.
En realidad se trata de un posicionamiento que desde hace unos años ha ganado terreno en distintas partes del mundo. No se diga en ciudades europeas como la holandesa Amsterdam, donde hay zonas bien definidas donde se pueden adquirir drogas y, a la vez, las autoridades sanitarias brindan seguridad a los consumidores y atención médica y rehabilitación a los adictos. El presidente uruguayo José Mujica despenalizó recientemente el uso de la marihuana, como han hecho ya varias entidades de los Estados Unidos.
En México, por el contrario, ni siquiera se ha iniciado un debate con toda la seriedad que amerita el asunto. Y mucho menos en estados tan conservadores como el nuestro, donde el tema es tabú y se estigmatiza a los consumidores aunque estos abunden en todas las ciudades.
Lo evidente es que la guerra contra las drogas, que como tal y con toda violencia desató el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, ha dejado miles de muertos, desaparecidos, desplazados, encarcelados y víctimas de violaciones a sus derechos humanos en todo el país, incluido Guanajuato.
¿La despenalización de las drogas será el camino para dejar atrás la etapa oscura por la que atravesamos? Nunca es tarde para empezar a analizar esta posibilidad desde las cámaras legislativas, las instituciones académicas y las organizaciones civiles dedicadas al tema. Al fin y al cabo, los únicos que ganan miles de millones de dólares son los narcotraficantes y los distribuidores en Estados Unidos, mientras en México ponemos a las víctimas.
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