Mover a México
Agustín Galo Samario
Las marchas estudiantiles de este miércoles en nuestro estado por la desaparición de los 43 normalistas guerrerenses, como parte de la Tercera Jornada Nacional y Global de apoyo a Ayotzinapa, han mostrado a una juventud activa y consciente de las circunstancias que les rodean.
Ante la persistencia de este tipo de manifestaciones, habría que empezar a tomar en cuenta que no sólo se trata de la indignación generalizada que provocó la masacre y desaparición forzada de normalistas el 26 de septiembre en Iguala, Guerrero. Las particularidades de ese estado a veces no coinciden con las de otras entidades como la nuestra. Pero otras sí.
Los jóvenes se han quejado en sus protestas por la inseguridad y la corrupción de las autoridades. Entonces no nada más es que nuestros estudiantes sean solidarios con los muchachos desaparecidos y sus familias, sino que empiezan a denunciar el cierto grado de descomposición social e institucional en que también se encuentra Guanajuato.
¿Por qué ahora salen a las calles y antes no? En una de las recientes manifestaciones una muchacha que exigió a SomosMass99 que no citara su nombre, comentaba que había decidido participar porque el gobierno siempre engaña y los funcionarios y partidos políticos solamente trabajan para beneficio propio. Otra joven, parte de un grupo de cuatro más, señalaba días atrás la incomprensión de los adultos respecto de sus preocupaciones como ciudadanas. Y lo mismo, se refería a la corrupción gubernamental, a los feminicidios, a los asesinatos en ciudades del corredor industrial y a las desapariciones. “Porque nos dicen que (salir a las calles) no va a cambiar nada, que no sirve”.
Bien lo refleja una manta del Instituto Politécnico Nacional: “Disculpen las molestias, estamos moviendo a México”. Y tienen razón, porque la mayoría de los adultos nos hemos quedado estáticos, por conveniencia, comodidad o por descreídos. Pero algo muy grave ha pasado que los y las jóvenes de Guanajuato se empiezan a mover. Cada vez son más. No se recuerda, al menos yo no, que al mismo tiempo y en por lo menos en cinco municipios se hayan manifestado estudiantes de escuelas públicas y privadas. Ya se decía aquí que ellos y ellas tienen la palabra, porque son los únicos que pueden generar un cambio. Ojalá encuentren la vía pacífica para sacar a nuestro país del hoyo en que se encuentra.
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