SOMOSMASS99
Esther Sanginés García*
Miércoles 6 de febrero de 2019
En el marco de la lucha contra el huachicol, en las conferencias mañaneras de López Obrador, tanto él como los miembros de su gabinete nos han informado que se consumen 800 mil barriles diarios en el país y que por el abandono de Pemex 600 mil barriles se compran cada día en el extranjero, mientras los 200 mil restantes los produce la empresa pública nacional; también nos han dicho que Pemex sigue abasteciendo a 95 por ciento de las estaciones de gasolina del territorio nacional[1].
Estas cifras nos han de conducir a reflexionar sobre nuestra dependencia individualmente como personas y como país. En este tiempo el precio de la gasolina en el mercado internacional está bajando. ¿Tenemos una idea de lo que puede suceder si los precios suben?, ¿qué puede pasar en el país si tenemos que gastar la mayor parte del presupuesto en comprar gasolina?
Es una pregunta que presenta varios escenarios. Para ver qué tan terribles son algunos de ellos, decidí incursionar un poco más en las cifras, en los datos, los hechos y sus implicaciones.
La revista Forbes publicó el informe sobre el consumo de gasolina en los primeros meses de 2018: “Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que durante los primeros cinco meses del año el promedio en el consumo diario de gasolinas fue de 781 mil barriles, equivalente a 124 millones de litros”[2].
¿Qué tan confiable es la cifra? El 30 de diciembre de 2016, Reporte Índigo comunicó que: “En México se consumen más o menos 190 millones de litros de gasolina todos los días”[3]. Las fuentes que cita Reporte Índigo son oficiales, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Sener. De esos 190 millones de litros de gasolina, el 30% de la población que menos recursos tiene consume menos de 9 millones, el 30% que tiene más ingresos consume 140 millones[4].
Vamos a quedarnos con el dato más conservador. ¡Quemamos 124 millones de litros diarios de gasolina! México es el cuarto consumidor más grande por persona en el mundo[5].
Y esto ¿qué significa? Una contaminación terrible, aire irrespirable, congestionamientos de tráfico, enfermedades respiratorias, tos crónica y, por supuesto, una gran fragilidad. La vida de muchos mexicanos que viven en las ciudades está organizada con base en el automóvil. El abasto de alimentos depende de los hidrocarburos, nuestras vidas se conducen como si la gasolina pudiera estar disponible en todo momento y lugar.
Para completar el análisis es necesario conocer la magnitud y composición del parque vehicular en México. Esta situación la podemos observar en el siguiente cuadro:
Vehículos de motor registrados en circulación (número de unidades). Julio-Noviembre 2018
| Denominación | Julio | Agosto | Septiembre | Octubre | Noviembre |
| Automóvil | 31,138,182 | 31,214,090 | 31,284,996 | 31,355,423 | 31,436,965 |
| Camión de pasajeros | 400,706 | 401,434 | 402,199 | 403,001 | 403,740 |
Fuente: INEGI. Estimación de cifras con base en las ventas del Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros (RAIAVL) y la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM).
El cuadro anterior nos indica que en noviembre de 2018 había 31 millones 436 mil 965 automóviles, mientras que, según el propio INEGI[6], para 2015 se estimaba una población de 119 millones 938 mil 473 y según otras estadísticas[7] en 2019 somos 133 millones 332 mil 504 habitantes. Si usamos está última cantidad, los cálculos nos arrojan un promedio aproximado de un carro por cada cuatro personas.
Asimismo, según el cuadro, hay sólo 403 mil 740 camiones de pasajeros, eso nos da una unidad para transporte de pasajeros por cada 330 personas ¡qué incongruencia! Pero las cosas no son tan simples, el promedio no se obtiene con una sencilla división. Hay coleccionistas y personas que tienen tres o cuatro automóviles e incluso más, mientras la mayoría se tiene que transportar en autobuses para pasajeros en mal estado y saturados en horas pico.
Podemos concluir con todos estos datos:
- Que nuestra cultura ha dejado de centrarse en la solidaridad y la familia para girar alrededor del automóvil individual, allí va gran parte de nuestro esfuerzo, de nuestro salario.
- Que por ello no exigimos un buen transporte público, eficaz, eficiente y no contaminante.
- Que hemos dejado de caminar.
- Que el auto nos está destruyendo sin que nos demos cuenta y está también destruyendo nuestro mundo.
En este sueño del auto individual y de las camionetas ¿de verdad no podemos prescindir del auto?
Si no podemos abstenernos de él por la pésima organización de la vida urbana, por nuestro bien y el de todos, usémoslo lo menos posible.
Seamos parte de una transformación trascendente.
[1] Ver conferencias de prensa de López Obrador en youtube o Facebook de la segunda semana de enero de 2019.
[2] Forbes, México, 25 de junio de 2018, https://www.forbes.com.mx/consumo-diario-de-gasolina-es-de-124-millones-de-litros-en-promedio, consulta 17 de enero 2019.
[3] Índigo Staff, “15 datos sobre el consumo de gasolina en México”, diciembre 30, 2016, https://www.reporteindigo.com/reporte/gasolina-mexico/
[4] https://www.reporteindigo.com/reporte/gasolina-mexico/ diciembre 30, 2016
[5] León A. Martínez. https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Mexicanos-los-que-gastan-la-mayor-parte-de-sus-sueldos-en-gasolina-al-ano–20180711-0036.html, 11 de julio 2018
[6] Ver página del INEGI, https://www.inegi.org.mx/temas/estructura/. Consulta 17 de enero 2019
[7] Datos tomados de: “Reloj de la población en México” cuya fuente anotada es: Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, https://countrymeters.info/es/Mexico, como se trata de un reloj de población, puede variar según el día que se consulte. La fecha de consulta fue el 17 de enero de 2019.
Foto de portada: Cris Ovalle (@crisovalle) / Unsplash.
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