SOMOSMASS99
Sputnik
Jerusalén, Isr. / Martes 16 de febrero de 2016
- El presidente estadounidense, Barack Obama, «no se va a implicar más en Siria. Si no lo ha hecho hasta ahora, no lo hará en su último año de mandato»: Elliott Abrams, consejero de Seguridad Nacional para Oriente Medio en la administración de George W. Bush.
«La única razón que podría provocar un cambio en este punto sería un ataque del (grupo yihadista) Daesh en suelo americano», dijo Abrams en una intervención en el Instituto de Política del Pueblo Judío (JPPI), en Jerusalén, ante una reducida audiencia con presencia de Sputnik Nóvosti.
«Obama tendrá en su trayectoria el no haber hecho nada por el desastre de Siria», sentenció Abrams, que supervisó la política de EEUU en Oriente Medio en la administración Bush.
«Tendríamos que haber apoyado a los rebeldes sirios al principio, cuando no había yihadistas. Si los hubiéramos apoyado entonces, no hubiera habido intervención rusa», señaló Abrams.
«(El presidente sirio, Bashar) Asad estaba en las últimas y las intervenciones del (movimiento chií libanés) Hezbolá e Irán no lo iban a salvar», recalcó Abrams, que actualmente es asesor del Partido Republicano.
EEUU ha intervenido en Siria con la formación de una coalición para bombardear posiciones de Daesh (acrónimo árabe del grupo yihadista Estado Islámico, considerado terrorista por varios países, entre ellos Rusia).
«La política exterior de EEUU oscila, hemos pasado de las guerras de Bush a la no intervención de Obama, el péndulo ha ido de la derecha a la izquierda, pero volverá al centro», aseguró Abrams.
El veterano asesor de seguridad cree que el nuevo presidente que salga elegido de las urnas el próximo noviembre en EEUU y tome posesión de su cargo en enero del 2017 «tendrá mucho terreno para actuar, ya que la situación en Siria será aún peor, y también en otros lugares».
Respecto a Israel, dijo que en Washington, «nadie cree que la situación esté para que israelíes y palestinos negocien ahora, sólo lo cree (el secretario de Estado, John) Kerry».
Abrams está convencido de que tanto si gana un demócrata como un republicano, no presionarán a Israel para que negocie a corto plazo porque no ven posibilidades de éxito.
No obstante, recalcó que en EEUU «hay un gran consenso sobre la solución de dos Estados (para el conflicto entre israelíes y palestinos)».
También destacó que el movimiento colono israelí no tiene el apoyo de la mayoría de los judíos americanos, sino «sólo de una pequeña parte» y se mostró convencido de que un futuro presidente republicano «no apoyará a los colonos».
Abrams explicó que Israel «se ha convertido en un pilar de la política del Partido Republicano y del movimiento conservador». En cambio, atribuyó a Obama una «carencia de implicación emocional en Israel».
Sobre el acuerdo firmado entre seis potencias mundiales –Rusia, EEUU, China, Francia, Reino Unido y Alemania– con Irán sobre el programa nuclear iraní, duramente criticado por Israel, Abrams señaló que si el próximo inquilino de la Casa Blanca es republicano, el acuerdo seguirá en vigor con toda probabilidad.
«Por mucho que venga un presidente republicano y no le guste el acuerdo, no puede llegar y abandonarlo fácilmente porque es un pacto con los países europeos y con Rusia», afirmó Abrams.


Comparte en Facebook
Twittéalo








