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Agustín Galo Samario / SomosMass99
León, Gto. / Lunes 27 de febrero de 2017
La presa El Zapotillo, con la que los gobiernos de Guanajuato, Jalisco y federal pretenden abastecer de agua a León y al área metropolitana de Guadalajara, no entrará estará lista en 2018 debido a los conflictos jurídicos que la acompañan. Es un proyecto que no contempla el beneficio de los habitantes de las dos entidades sino hacer negocio, rescatar a la empresa española Abengoa de sus severos problemas financieros y satisfacer los intereses de “la hidromafia” que lo sostiene, afirmaron el Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo, el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), el Colectivo de Abogados, el Movimiento de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER) y Acción Colectiva.
Gustavo Lozano, de Acción Colectiva, sostuvo que durante 20 años el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (Sapal) le ha apostado a un proyecto que no controla, que está en manos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y que no se encuentra en su territorio, que tampoco depende de él. “Sin embargo, no vemos que las cosas que sí puede hacer las haga. En 20 años no ha impulsado una única y sólida política de gestión del agua. Sapal tiene muy capacidad para responder al suministro de las casas, pero no nos preguntamos de dónde viene esa agua y ahí está el grave problema de para Sapal y para la Ciudad. Las autoridades deberían rendir cuentas”.
Pidió seguir las reuniones del Consejo Directivo de Sapal, y revisar las minutas de sus sesiones para darse cuenta que, históricamente, los consejeros ciudadanos, que son los que toman las decisiones del agua en la ciudad, solamente preguntan cómo va El Zapotillo porque “les urge” que la presa.
En una rueda de prensa celebrada en esta ciudad, las organizaciones repartieron un comunicado en el que señalaron la manera en que se maneja este tema en los medios de comunicación guanajuatenses, pues “reducir” la narrativa del proyecto El Zapotillo “a cuestiones técnico-administrativas no sólo no contribuye a construir una opinión pública informada”, sino que “genera, además, opacidad en un proceso que, como el agua, debería ser transparente.
“Es importante precisar que el destino ya estaba aquí antes que Abengoa: por diseño o por negligencia institucional, la ciudad es en sí misma insustentable. Su ‘prosperidad’ se basa en la demanda extrarregional de agua y energía y en la externalización de sus costes. Para crecer, León se ha desplegado más allá de su territorio amenazando profundamente la vida en la región y ocasionando graves conflictos socioambientales, como el penoso incidente con los vecinos de Romita a principios de siglo o el que actualmente existe, a propósito de El Zapotillo, en Temacapulín en los Altos de Jalisco”.
Guadalupe Espinoza, del Colectivo de Abogados que acompaña la lucha de los habitantes de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, explicó que el proyecto está detenido por tres juicios cuya resolución se llevará tiempo: un amparo interpuesto ante el Juzgado Primero en Materia Administrativa y del Trabajo de Guadalajara, que tiene suspensiones definitivas y avaladas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y que dejan de tener efectos hasta en tanto no se resuelva el fondo del asunto; dos, el fallo de la SCJN respecto de la controversia constitucional 93/2012 que interpuso el Congreso de Jalisco; y otro más contra el acueducto que transportaría el agua a León, que fue presentado por habitantes del ejido Agua de Obispo, en Los Altos de Jalisco, y al que se le concedió “la suspensión de plano”.
En este sentido, coincidieron Gustavo Lozano y Guadalupe Espinoza, todo se reduce a que las autoridades se han empeñado en violar el acuerdo de 2005 para la construcción de la presa, que contemplaba una cortina de 80 metros de altura y que “en sus ocurrencias” han querido llevar a los 105 metros.
En la lucha también hay muertos
María de Jesús García, del Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo, sostuvo que todo el conflicto ha sido generado por “la hidromafia”, un grupo político con intereses económicos que, completó el abogado Guadalupe Espinoza, “está en el organismo de Cuenca (Lerma Chapala), el organismo de agua de Jalisco y ya con nombres, es (encabezado por) Enrique Dau Flores”, alcalde de Guadalajara cuando las explosiones de abril de 1992, ex director de la Comisión Estatal del Agua de Jalisco y que en 2015 fue nombrado consejero ejecutivo por el gobernador Aristóteles Sandoval. Un personaje que ha entrado y salido del PAN para regresar al PRI.
Incluso, dijeron ambos, lucha que por años han sostenido los habitantes de Temacapulín, Acasico y Palmarejo ya ha cobrado la vida de decenas de personas, sobre todo de personas mayores que ya no soportaron. “La Universidad de Guadalajara hizo un estudio psicosocial, una prueba muy clara, (que reveló) que enfermedades de hipertensión, del corazón, afectaron mucho a los ancianos y se demostró que (el proyecto El Zapotillo) afectó a un diez por ciento de la población; y en diciembre o en enero de este año se hizo otro estudio que documentó 37 o 38 muertos”.
En la conferencia también se respondió a las afirmaciones del diputado federal Ricardo de las semanas recientes. Para empezar, Jesús Jáuregui Martínez, del Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo, señaló que Temacapulín es un pueblo turístico que si bien cuenta con alrededor de 500 habitantes, en temporada de vacaciones recibe una gran cantidad de turistas. Pero, afirmo, que sobre todo se debe tener en cuenta que el embalse se construyó entre cerros porosos que absorberán la escasa cantidad de agua que se recolecte y no habrá la suficiente para transportarla a León.

- María de Jesús García, del Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo, y Guadalupe Espinoza, del Colectivo de Abogados.
Claudio Figueroa, del IMDEC, explicó que de acuerdo con el Observatorio Ciudadano del Agua y la UNOPS (siglas en inglés de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos) más del 70 por ciento de los acuíferos de la región donde se construye la presa están agotados. “Claro, hay crecientes muy fuertes, pero son cíclicas, cada 20 o 25 años. Entonces, ¿cuánto tardará en llenarse una presa con una cortina de 105 metros con un hilo de agua como el que corre actualmente. Sería muy complicado, estaría azolvándose y generando problemas ambientales”.
También, añadió, no habrá agua suficiente para transportar por la tubería del acueducto, de 2.5 metros de diámetro. “El río no tiene esa cantidad de agua, pero ya hay acuerdo para pagar durante 25 años los volúmenes que tendría que estar transportando”. “Van a estar pagando agua virtual”, pues “la naturaleza no respeta decretos presidenciales o proyecciones de algunos empresarios” respecto de una presa que para su construcción, de 2005 a la fecha, ha incrementado su costo de forma exponencial, al pasar de siete mil millones a 20 mil millones de pesos, sin contemplar otros proyectos vinculados, como los gastos para los poblados donde se pretende reubicar a los desplazados, el dinero para la compra de casas y terrenos.
“Entonces cuando se hace la suma se ve una inversión impresionante, pero en 20 años no han transportado ni una sola gota de agua. Es decir, el negocio es la construcción de infraestructura y la concesión a 25 años para la compra de aire y quizá un poco de agua (…) Lo que nosotros denunciamos es privilegiar el negocio por sobre los derechos fundamentales de familias productoras y de la población usuaria que va a estar pagando durante tanto tiempo algo que no existe”. En ello se centran las políticas de agua aplicadas hasta ahora, en trasvases de una cuenca a otra, en lugar de enfocarse en recuperar las zonas de infiltración, restaurar Sierra de Lobos para permitir la recarga de los acuíferos, captar agua de lluvia y reparar las tuberías que por su mal estado pierden 30 mil de los 80 mil metros cúbicos que gestiona actualmente Sapal.
Para María de Jesús García, si tuviera de frente a Ricardo Sheffield le diría que “la venda se nos ha quitado” y como habitante de Temacapulín “tengo el derecho a defenderme. Que se lleven el agua que quieran, pero el pueblo debe quedar. Y como se dice, para atrás ni para agarrar vuelo. Ahí vamos a estar y si él nos quiere echar, que vaya personalmente. Hemos sufrido tanto, son mexicana igual que él y tengo derechos igual que él”.
Fotos de interiores y de portada: Agustin Galo Samario / SomosMass99




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