El Universo
Martes 9 de junio de 2015
Los sindicatos opositores al gobierno de Cristina Fernández paralizaron ayer las actividades en Argentina con una huelga general cuyo objetivo, según el Ejecutivo, “es político” y busca crear ‘zozobra’ y ‘confusión’ en plena batalla electoral.
La huelga, la segunda en lo que va del año y la quinta contra el régimen de Fernández, mantuvo paralizados desde las primeras horas los servicios de transporte público y de trenes y afectó también a los aeropuertos, con decenas de vuelos cancelados.

- El correo, los bancos y los colegios, también sufrieron el impacto de la huelga.
Los piquetes bloquearon los principales accesos a Buenos Aires y otras capitales del interior del país para garantizar el éxito de la protesta, que afectó a otros sectores claves, como los puertos, la recogida de basura y las gasolineras.
Otras actividades, como el Correo, los bancos y los colegios, también sufrieron el impacto de la huelga, convocada por el ala opositora de la poderosa Confederación General del Trabajo y la Central de los Trabajadores Argentinos.
“El paro es total”, afirmó ayer el secretario general de Unión Tranviarios Automotor, Roberto Fernández, en declaraciones a medios locales.
Los convocantes protestan contra las limitaciones en las negociaciones colectivas sobre los aumentos salariales de 2015 que pretende imponer el gobierno argentino para controlar la inflación.
En plena negociación colectiva de sectores claves de la economía argentina, los sindicatos solicitan una subida del 35 %, frente al 27 % apuntado como límite por el gobierno, y exigen la reducción de los impuestos sobre los salarios de los trabajadores.
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