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Padres hipercomplacientes, hijos inmaduros

Diálogo Estado / Gaudencio Rodríguez Juárez / Top News / 29/10/2015

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©Gaudencio Rodríguez Juárez

 

Las generaciones anteriores se caracterizaron por el trabajo y esfuerzo temprano que los llevó a la madurez. Sus bienes los adquirieron con recursos propios, gracias a que la filosofía de sus respectivos padres fue: “mi única herencia será tu carrera u oficio”.

Sin embargo, algo ocurrió. Aquella filosofía de vida que les hizo tanto bien no pudo ser transmitida. El resultado: hijas e hijos instalados en el principio del placer.

La sobreprotección parental aunada a la economía y el mercado reconfiguró los grupos sociales. Infancia, adolescencia y adultez son tres etapas que hasta hace algún tiempo nos decían algo. Hoy los límites se desdibujan: las actividades, juegos, juguetes, lenguaje, vestimenta, costumbres y rituales que alguna vez caracterizaron a cada estadio de la vida se han trastocado.

Infancia y adultez dejaron de ser polos opuestos para encontrarse en algún punto. En los últimos años, sociólogos y expertos en marketing identificaron dos grupos: los adultescentes (adultos de 25 a 35 años o más) y los tweens o chiquiteens (niños de 8 a 12).

Algunas coincidencia entre estos dos grupos son: poca tolerancia a la frustración, dificultad para postergar los deseos y controlar los impulsos, egocéntricos, “usar y tirar” es su costumbre, cuentan con suficiente dinero para satisfacer sus deseos (porque trabajan o porque sus padres se los proporcionan), funcionan bajo la lógica de la inmediatez, tienen poca capacidad de reflexión y análisis, leen poco y hablan más de lo que escuchan, no consumen, devoran.

Vale decir que algunas de las características arriba mencionadas son propias del desarrollo de los tweens y han sido aprovechadas por el mercado para convertirlos consumistas precoces con la “complicidad” de los padres.

Los adultescentes son adultos-niños. Los tweens son niños-adultos. No es un juego de palabras, sino palabras que describen una realidad posmoderna.

Los primeros tienen hábitos, juegos y juguetes de niño, sólo que mucho más caros. Los segundos, los tweens, juegan a ser grandes. Las niñas ya no quieren ser princesas, sino que sus modelos de identificación son cantantes y actrices mayores que ellas; es así como a sus ocho años de edad calzan tacones, portan bolsos y demás productos diseñado especialmente para su sector. Mientras que los niños llevan celular, MP3 y manipulan videojuegos, algunos de ellos muy parecidos a los simuladores que utilizan algunos ejércitos.

La filosofía de los padres de tweens y adultescentes es: “no quiero que sufra lo que yo sufrí, no quiero que padezca las carencias que yo tuve”. Por eso “les resuelven todos sus problemas: un auto de regalo para que vaya a la escuela, una casa de regalo de boda, se hacen cargo de los nietos, etcétera, y ¡NO LOS DEJAN CRECER!”, dijo atinadamente una estimada lectora de esta columna. Reciben estímulos y regalos a destiempo, con lo que la capacidad para impresionarse ante lo cotidiano, sencillo y natural se pierde.

Estos padres en algún momento olvidaron que los límites, frustración, limitaciones y los problemas propios de la vida pueden ser los promotores del crecimiento y precursores del principio de realidad, así como el estímulo para la búsqueda y la superación. Perdieron de vista que “dar a un niño lo ‘mejor de todo’ deja sin la oportunidad de aprender a sacar lo máximo de lo que tiene” (Carl Honoré).

Los padres/madres contemporáneos somos una generación coyuntural en términos de crianza. El modelo anterior se rompió. Ahora nos toca construir uno nuevo, positivo. La reflexión y el análisis de la labor parental es pieza clave.

Te invito al taller intensivo Educando con Buenos Tratos que se realizará el próximo 14 de noviembre en León, Guanajuato, donde adquirirás principios, información y habilidades para facilitar el florecimiento de tus hijos a través del amor, guía y respeto; sin castigos, sin premios, sin sobreprotección. Información e inscripciones en [email protected] y en f/Gaudencio Rodriguez J

 

Psicólogo / [email protected]


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4 Comentarios

el 29/10/2015

Hola Gaudi, me podrías enviar información sobre el taller que impartirás

    el 29/10/2015

    Adrana, envíame un mail a [email protected] o proporcióname el tuyo, por favor. Gaudi.

el 29/10/2015

Ojalá también puedan facilitar ese curso o info en Monterrey, Nuevo León.

Gracias!

el 22/11/2015

A mí también me interesa, sólo que apenas veo el mensaje.



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