SOMOSMASS99
Agustín Galo Samario / SomosMass99
San Pedro Tlanixco, Edomex. / Domingo 19 de agosto de 2018
Pueblos originarios de Baja California, Chihuahua, Sonora, Querétaro, Puebla, Aguascalientes, Ciudad de México y Estado de México levantaron la voz durante el Encuentro en Defensa del Agua, el Territorio y la Vida, Agua, Tierra y Libertad, contra la construcción del nuevo Aeropuerto de la capital del país, el despojo de territorios y el encarcelamiento de defensoras y defensores de la tierra y del agua. Con el grito de «¡presos políticos, libertad!», que retumbó en favor de Teófilo Pérez, Pedro Sánchez Berriozábal, Rómulo Arias Mireles, Marco Antonio Pérez González, Lorenzo Sánchez Berriozábal y Dominga González Martínez, encarcelados por las autoridades mexiquenses por defender su derecho al agua.

«Mi mamá lleva 18 años en la cárcel. Su delito: salir a trabajar por sus hijos. Dejó a mi hermano de un año de edad, la torturaron, le echaron semen en la cara. Quiero que salga libre y por eso me uno a ustedes», relató Soledad en la casa ejidal de este lugar, donde decenas de representantes de pueblos originarios y activistas mexicanos, e incluso españoles, canadienses y alemanes, se reunieron este sábado y domingo para compartir sus luchas, experiencias y plantear alternativas.
Fueron muchos los testimonios de personas agraviadas de distintas formas, todas graves y que violan sus derechos humanos más elementales por parte empresarios y autoridades estatales y federales. Todos expuestos aquí, en un pueblo nahua considerado por la Procuraduría General de la República como «poblado terrorista». Aquí, donde se coincidió en que la crítica situación por la que atraviesan se debe a la forma en que quienes tienen el poder reprimen y violentan a los seres humanos, se acordó lanzar dos convocatorias: a un mitin a celebrarse este lunes a las 10 de la mañana frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación en apoyo de las víctimas de la contaminación del río Sonora y, la segunda, a una marcha el jueves a las 16:00 horas que partirá del Ángel de la Independencia y concluirá en el Hemiciclo a Benito Juárez en protesta por el despojo de territorios, contra la construcción del nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, por la libertad de los presos políticos y la defensa del agua.

Ignacio del Valle, dirigente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco (FPDT), atrae especialmente la atención de quienes participan en la mesa de análisis sobre Presos Políticos (Tierra y Agua, fueron las otras dos). Frente a poco más de 60 personas recuerda lo que le dijo un compañero respecto a lo que pasa en México: «Hay que llorar». Y sí, añadió, «hay que llorar. Sí, nos mueve y hay que ser sensibles, pero aún con miedo, con llanto incluso, hay que levantarnos y seguir caminando. Por los presos tenemos que dar todo, pero tenemos que saber cuál es la causa. El efecto es el que sufren nuestros pueblos cuando se rebelan: los someten. Normalmente, cuando un pueblo exige, pide, cuando se llena de ese hartazgo pasa lo que vivimos en este periodo y lo que nos preguntamos en cada mesa: ¿qué está pasando en nuestro país en este momento?».
Entonces, sin mencionar por su nombre a Andrés Manuel López Obrador, sostuvo que su triunfo en las elecciones presidenciales del 1 de julio representa un respiro. «¿Pero cuánto nos va a durar ese respiro de alegría o de tranquilidad si a diario, en este periodo de transición, sigue el caos, sigue este periodo de represión, de asesinato de nuestras compañeras, de desaparicones? (…) Notamos que en el discurso todo bien, es ideal, pero creo que no nos está enseñando nada nuevo (…) No todo es malo, y qué bueno. Pero, ¿cada mes va a haber elecciones y va a haber la misma respuesta de la gente? (…) Bien, no podemos adelantar (nada), pero sí percibimos que si como pueblo o base social no respondemos claro nos van a seguir aplastando».

Ignacio del Valle, dirigente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco.
Por ello propuso dialogar con los vecinos, con la familia, compartir con quienes incluso no coinciden con su manera de pensar. Porque se debe caminar juntos, porque la lucha de cada uno no es cosa aparte sino que a todos, hombres y mujeres, desde los niños hasta los mayores, les toca asumir que la lucha no tiene fecha límite, que «es desde que nacemos y hasta el último suspiro de nuestra existencia. Y el que conoce tiene que decir: ‘yo te enseño» o «compárteme, enséñame lo que tú sabes’ (…) Es muy importante conocernos o conocer nuestros diferentes pareceres, nuestros diferentes puntos de vista (…) Es muy importante el conocernos o conocer nuestros diferentes pareceres, nuestros diferentes puntos de vista.
«Compañeros, a veces es muy difícil aceptarnos y llevarnos, es muy difícil, aunque estemos cerca a veces estamos separados». Pese a todo, «creo que sí se va a poder cuando enfrentemos a nuestro propio vecino, que es una persona que no quiere meterse, pero tenemos que invitarlo. Tenemos que luchar y tenemos que empezar por nuestra propia familia, platicarles esto que estamos haciendo» y preguntarles: «¿Cómo ven esto que está pasando en nuestra patria?».

Carmen, de la organización Mexicali Resiste, relató la forma en que el gobierno de Baja California decidió entregar miles de litros cúbicos de agua a la empresa cervecera Constallation Brands y cuando los ciudadanos protestaron empezó a perseguirlos, a encarcelarlos. Casi la misma historia que contó un joven, quien recordó cómo hicieron preso a uno de sus compañeros que participó en algunas manifestaciones en la Ciudad de México. «Hay muchas masacres, pero el gobierno actual se hace pendejo y lo que plantea López Obrador es perdón y amnistía».
Angélica María, de San Salvador Atenco, cuenta que forma parte de los vecinos que están padeciendo «los saqueos» de materiales para la construcción del nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. «Y como nos oponemos, nos ofrecen dinero para que los dejemos en paz. Pero no me han llegado al precio ni me llegarán».

Irais, una joven activista que hace labor en Oaxaca, platica la historia de un muchacho que fue detenido por defender su territorio de los megaproyectos apoyados por el gobierno y que luego de seis años logró salir de la cárcel. Pero una vez «libre», empezó la persecución en su contra y al perseguirlo mataron a tres de sus compañeros.
Si todos estos casos indignan, igual el de Dominga González Martínez. Acusada por las autoridades ministeriales del Estado de México del asesinato de Alejandro Isaak Basso, empresario floricultor, fue sentenciada a más de 50 años de cárcel. Al juez de la causa le bastó como prueba lo dicho por el Ministerio Público: «En los hechos participó una mujer morenita y chaparrita. Por eso la encarcelaron», precisan los testimonios.

Porque lo que pasa en San Pedro Tlanixco es que «el gobierno siempre nos ha criminalizado. Tenemos ríos, agua, pero esa agua siempre se las ha dado a los floricultores. El gobierno argumenta que es de la cuenca del Río Balsas y que siempre está en veda. Estamos hartos de tener agua solamente una vez a la semana, pero esta causa toma auge aunque el gobierno no nos baje de terroristas», cuenta Luis Coyote Cruz.
El Encuentro en Defensa del Agua, el Territorio y la Vida, Agua, Tierra y Libertad, fue organizado por Rebelión, colectivo de jóvenes y trabajadores; Mexicali Resiste; Plataforma contra el proyecto del nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, y el Concejo Indígena Nahua de San Pedro Tlanixco. Uno de los propósitos fue abordar los temas de la defensa de los presos políticos, del agua y los territorios ante los embates del gobierno, además de organizar y unir a los diferentes movimientos para emprender acciones conjuntas.

Fotos de portada e interiores: Agustín Galo Samario / SomosMass99.
Comparte en Facebook
Twittéalo








