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Redacción / SomosMass99
Ciudad de México / Domingo 14 de mayo de 2017
Para el Relator Especial de la ONU, Léo Heller, el acceso al agua potable y al saneamiento atraviesa por una situación preocupante. Mientras las autoridades federales dicen que «tal vez» el sector «no amerita la prioridad porque su desempeño es muy bueno», en el país no hay control sobre la calidad del agua que se consume, el suministro no es continuo, las escuelas tienen un acceso muy bajo al saneamiento y no existen entes independientes que evalúen a los prestadores del servicio, sean públicos o privados, todo lo cual afecta principalmente a los más pobres.

Léo Heller, Relator Especial de la ONU para los derechos humanos al agua potable y saneamiento. | Foto: Galo Cañas / Cuartoscuro.
Al concluir el viernes su visita oficial de diez días a México, Léo Heller explicó en conferencia de prensa que las «impresionantes» cifras del 90 por ciento en cobertura que manejan las autoridades pueden resultar «en una visión engañosa», que fue uno de los argumentos que utilizaron para justificar «un recorte presupuestario en 2016-2017, desde el gobierno federal, del 37 por ciento».
«Sabemos -añadió- que la economía mexicana pasa dificultades por el mercado internacional de combustibles, del petróleo, pero nada justifica un recorte con esa proporción en un sector que tiene carencias que son muy esenciales, que están relacionadas a la calidad de vida de la gente, como la salud, y que están relacionadas a cuestiones de otras dimensiones, como la pobreza, el hambre, la discriminación».
El relator dijo que si bien se incluyeron en la constitución los derechos humanos al agua y al saneamiento y se crearon programas para mejorar la infraestructura en las escuelas, lo que significa que se puede hablar de logros y avances, hay otras dimensiones donde se reflejan los problemas.
Por ejemplo, la negativa de las autoridades y los prestadores del servicio de dotar de agua a los asentamientos informales, «muchas veces llamados asentamientos ilegales, un término no muy correcto (…) Yo visité dos sitios de este tipo, uno en la Ciudad de México y otro en Tuxtla Gutiérrez (Chiapas) y la situación es muy preocupante: el nivel de acceso a los servicios de esas poblaciones es muchísimo muy precario en varios aspectos.
«Hay un problema preocupante de acceso al agua y al saneamiento en las escuelas, pese a que hay dos programas, uno orientado a la implementación de bebederos y otro para infraestructura en general, que incluye baños, y (…) siguen teniendo, proporcionalmente, un acceso muy bajo a los saneamientos. Estos programas han tenido una evolución un poco lenta y muchos estados, los más pobres, todavía no están incluidos. Visité algunas escuelas y los profesores no conocen los programas».

Protesta de vecinos en el centro de la ciudad de Veracruz, Ver. | Foto: Ilse HUesca / Cuartoscuro.
En cuanto a la calidad, dijo que el problema es que hay un control insuficiente. «La gente se queja de que no conoce a detalle sobre el agua que consume y no hay una norma o recomendación nacional para que esa información efectivamente llegue a la gente. Hay mecanismos posibles para ser implementados, por ejemplo proveyendo informaciones sistemáticas, regulares, a los usuarios, en un lenguaje accesible. Esto es un derecho de los usuarios al acceso a una información tan clave para su salud, que debería haber un procedimiento más sistemático en México.
«Preocupa mucho también la polución y contaminación de las fuentes de agua. He visitado una comunidad rural de Papantla, Veracruz, y hay una preocupante contaminación visible de los recursos de agua superficiales con hidrocarburos, con petróleo. Entonces, la exploración de hidrocarburos, incluyendo fracking, mineras, aprovechamientos hidroeléctricos y proyectos industriales en general están muchas veces comprometiendo de forma muy, muy seria el acceso a un agua de calidad en México».
De tal cuenta que México tiene grandes desafíos, pues «los buenos índices de cobertura por infraestructura están muy lejos de traducirse para las personas en acceso a los servicios de una manera compatible con los derechos humanos al gua y al saneamiento». Mencionó un dato emblemático: «En la Ciudad de México el 70 por ciento de la población recibe agua menos de 12 horas por día. Eso es muy impactante en un país que tiene el nivel de desarrollo (…) como México y en su capital, sobre todo».
Para Léo Heller en nuestro país hay un problema crónico en el sector institucional, que apenas «sobrevive artificialmente». Los municipios, como responsables de proveer los servicios, tienen muy pocos apoyos de los gobiernos estatales y federal, lo cual se refleja en la calidad del agua, la continuidad del suministro, en sistemas tarifarios no adecuados y que no garantizan autosuficiencia. Esta situación «impacta a los habitantes más pobres» y en cuanto «más pobres los municipios, los estados, más precaria la situación».
Entonces la “realidad del acceso al agua para comunidades pobres ubicadas en áreas rurales dispersas o en la periferia de zonas urbanas y en pueblos indígenas, se traduce en un suministro esporádico y poco confiable en cuanto a la calidad del agua, lo cual obliga a muchas personas a depender de fuentes poco asequibles e inseguras”, “la ausencia de servicios adecuados de saneamiento es un problema preocupante para estas comunidades en México”, subrayó.

Foto: Armando Monroy / Cuartoscuro.
Hizo énfasis en que México tiene claras obligaciones con los derechos humanos al agua y al saneamiento, toda vez que ha ratificado un número importante de tratados internacionales y los ha reconocido constitucionalmente. Esos son logros importantes que, al mismo tiempo, comprometen a los tres niveles de gobierno y permite a la población acceder a la justicia y reclamar el cumplimiento de esos derechos.
La obligación primordial para hacer realidad los derechos humanos al agua y al saneamiento, reside en el gobierno. “Las necesidades domésticas de todos los individuos, familias y comunidades deben ser la primera consideración y la principal prioridad entre los diversos usos que el agua tiene”. Por todo ello, exhortó a las autoridades mexicanas a ampliar y mejorar urgentemente el acceso al agua y al saneamiento para que sea confiable, seguro y asequible para todos, incluyendo comunidades marginadas e indígenas que tienen escaso acceso debido a un insuficiente sistema nacional de agua y saneamiento en muchos lugares.
Foto de portada: Antonio Cruz / Cuartoscuro.
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