SOMOSSMASS99
Agustín Ramírez Agundis*
Miércoles 19 de julio de 2023
Los resultados de la transformación impulsada por el gobierno Obradorista son notorios en muchos ámbitos de la vida nacional.
Los cambios son evidentes en el plano de la economía: nuestra moneda se ha apreciado como no sucedía desde hace mucho, la inversión extranjera experimenta un crecimiento día con día, la obra pública ha alcanzado niveles muy importantes a través de proyectos de infraestructura en carreteras, en ferrocarriles, en aeropuertos, en presas, en sistemas de riego, en la refinería Olmeca de Dos Bocas, en la reconstrucción y apuntalamiento de las refinerías existentes, en la construcción de plantas coquizadoras en Tula y Salina Cruz, en la modernización de las turbinas en las plantas hidroeléctricas, en la construcción de nuevas plantas generadoras de energía eléctrica de ciclo combinado, en el desarrollo y concreción del imponente parque solar en Puerto Peñasco, y muchos otros no menos trascendentes.
En el terreno de lo social, los salarios se han fortalecido, el desempleo ha disminuido, el reparto de utilidades se ha hecho efectivo en beneficio de muchos trabajadores que sólo lo conocían de oídas; los servicios de salud se encuentran experimentando una verdadera transformación que se materializa en nuevos y mejores hospitales, más médicos generales y, sobre todo, especialistas, suficiente abasto de medicamentos, sin costo alguno para la gente; el beneficio de los programas del bienestar incide directamente sobre más de 25 millones de familias mediante la pensión universal a los adultos con 65 o más años de edad, el apoyo con un salario mínimo mensual a jóvenes que se incorporan a una empresa como aprendices, el apoyo para el bienestar de niños y niñas hijos de madres trabajadoras, las becas para estudiantes de educación básica y media superior, la pensión a personas con discapacidad, la asistencia a los productores del campo a través de sembrando vida, la dotación de fertilizantes, la asesoría técnica y los precios de garantía; igualmente se observa una atención significativa a los programas de vivienda y de recuperación de espacios públicos, así como los encaminados a la edificación de nuevas áreas recreativas y de reunión en las regiones con mayor vulnerabilidad; en la educación también son evidentes cambios sustantivos, antes que nada destaca la redignificación de los maestros y de su papel como formadores y no como simples técnicos capacitadores, de manera que junto con ellos se está desarrollando y llevando a la práctica el nuevo marco curricular[1], a la par se involucra activamente a los padres de familia a través del programa La escuela es nuestra, con el cual son ellos quienes deciden y administran la aplicación del apoyo gubernamental para su plantel, resalta también la creación de la Universidad para el Bienestar Benito Juárez García y de la Universidad de la Salud, así como el establecimiento del Bachillerato Tecnológico de Educación y Promoción Deportiva.
En la esfera política y en la operación gubernamental son muchos los avances de la transformación; en primer lugar están las medidas para acabar con la corrupción que tanto arraigo adquirió en la empresa y en el gobierno durante los últimos 36 años, esto aunado a políticas de austeridad en el gasto público, comenzando con el acotamiento de los salarios a los funcionarios de más alta categoría y a acciones muy sentidas por la gran mayoría de la población, como lo es la supresión de las pensiones a los expresidentes, han permitido un ahorro de alrededor de 2.5 billones de pesos que han podido ser utilizados en los proyectos de obra pública y para financiar los programas del bienestar.
Por una parte, la profundización de la 4T significa ensanchar todas estas acciones y orientarlas con mayor eficacia y eficiencia. Esto es comprenderla de cierta manera y, de hecho, es mucho lo que se puede avanzar en ese sentido. Sin embargo, profundizar yo lo entiendo como ir más allá, esto es, reorientar los objetivos para modificar aquello que se encuentra en el fondo impidiendo que la transformación conduzca a que sea el pueblo el que realmente tome en sus manos y en su mente la dirección del país.
Mucho se ha avanzado en la comprensión de la gente en cuanto a valorar el papel que le toca jugar para que en realidad sea la mayoría del pueblo quien decida, de manera organizada, por donde debemos conducirnos como nación. Sin embargo, es en ese sentido por el cual es imprescindible continuar caminando.
Desde el pasado sábado Morena, como partido, inició una serie de jornadas tendientes a recoger de la gente sus puntos de vista para tomarlos en cuenta en la elaboración del Proyecto de Nación que debe enarbolar y tomar como guía la persona que reciba el encargo de la presidencia de México en próximo sexenio.
Ese ejercicio es sumamente importante. Por una parte, el hecho de que el Proyecto de Nación se elabore no en un escritorio, no en una oficina, no a partir de las ideas de un pequeño grupo de notables, sino en la calle, en las plazas públicas, con la participación y las propuestas de la gente, es ya de por sí un hecho muy relevante. Sólo que, además, implica una tarea de organización popular, cuestión que deberá ser una labor fundamental en los próximos años.
Nota:
[1] Pepe Ramírez, Marco curricular 2022. Reseña y reflexiones iniciales I. SomosMass99, 16 de marzo de 2022.
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
Foto de portada: Festival cultural en el Zócalo de la Ciudad de México, el 2 de diciembre de 2018 ,por el inicio de la Cuarta Transformación, luego de la toma de posesión de la presidencia de la República por Andrés Manuel López Obrador. | Foto: Wikimedia Commons.
Comparte en Facebook
Twittéalo








