SOMOSMASS99
Lázaro Uc Mas*
Jueves 12 de enero de 2017
Juanita tiene siete años. Camina cuatro km para llegar a la escuelita a la orilla del rio. Siempre va con sus dos hermanos que la cuidan en el estrecho camino de vereda hacia la escuela. Una vereda donde tiene que hacerse a un lado cada vez que se encuentra un jinete, a veces se guarda un poco entre el zacate porque no es un jinete, sino una fila de vacas enormes que son arreadas hacia otro potrero. Mientras, dice buenos días con su cantarina voz de siete alegres años.
Porque sonriendo van a la escuela 31 alumnos provenientes de las localidades cercanas, caminand
Pedrito, Rubén, Juan, Soledad, Ricardo, Ana, Enrique, Gloria, Susana, y otros 21 niños, y por supuesto, Juanita, entremezclan sus voces creando ese sonido murmurante de un salón de clases, todas las mañanas de este último ciclo, en ésta su escuelita que ha sido transformada tres veces con los recursos de las padres de familia: de palitos a tablas y ahora de material. El maestro Fidel va de arriba para abajo en el aula para atender a los cuatro grados. De primero a cuarto, con niños de seis y hasta 15 años. No hay de otra. El modelo pedagógico del sistema educativo está pensado para las escuelas completas, no existe un modelo especial para este tipo de escuelas multigrado. Las razones son muchísimas, pero domina esa intención no declarada totalmente de borrar cada vez más, esa historia que condensan con toda su fuerza histórica, los pueblos originarios. Integración le llama los hacedores de la reforma educativa, muy a contrapelo de la diversidad que emerge con fuerza en todas las latitudes, menos en México.
La escuela de Juanita es multigrado unitaria, existen varias modalidades multigrado, pero la mayoría de escuelas multigrado son unitarias, bidocentes y tridoc
En la ranchería de Juanita, de cien personas, sólo una familia tiene una camioneta, así que, probablemente, ellos sean los únicos que puedan llevar a sus hijos a la escuela. Juanita y sus hermanos no, si apenas mamá había convencido a papá que la dejara ir a la que está a cuatro km, pos ora esta que estará a 15 kilómetros, menos. Total, si con lo que sembramos y las chivitas que criamos con eso nos dá. No todos piensan así, el papá de Pedrito opina que la escuela si sirve, pero más de 15 kilómetros está muy lejos. Y si ya hay aquí escuela, pues hay que hacer que siga aquí.
A Nuño no le importa, tal vez les diga que les pondrá esa escuelita de cursos comunitarios del CONAFE, que ya estuvo y la cambiaron por la escuelita federal. Ahora federalizada. Nuño no lo sabe y si lo sabe no le importa. Lo que importa es ahorrarse la reconstrucción de esas escuelas y los pagos de esos maestros, porque con la reconcentración es obvio que habrá menos escuelas y menos maestros. Es genial la idea. Y para convencer, dice que estarán muy bien equipadas y luego, luego, surge la pregunta: ¿cómo las equipadas por Fox? Y si es así, ¿por qué no ha equipado a las escuelas urbanas completas? Le faltan dos años a este gobierno, ¿estará esperando a que termine el sexenio?
Lo dijimos hace tiempo, estos juniors metidos a gobierno no conocen este país. De seguir con esas ocurrencias locas, lo conocerán del modo que menos les agrade. Mientras… Juanita no irá a la escuela.
* Lázaro Uc Mas es miembro de la Constituyente Ciudadana Popular de Salamanca y del Movimiento Democrático de Trabajadores de la Educación de Guanajuato.
Foto de portada: Isaac Esquivel / Cuartoscuro.
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