SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Guanajuato, Gto. / Domingo 5 de junio de 2016
La empresa The Chemours Company Mexicana se desistió el 25 de mayo de la instalación en el municipio de Salamanca de la planta Chemours Bajío, con la que pretendía producir 65 mil toneladas de cianuro de sodio al año.
De acuerdo con el oficio SGPA/DGIRA/DG/03656 de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental, dependiente de la Subsecretaría de Impacto Ambiental de la Semarnat, el proyecto que tendría una inversión de mil 600 millones de pesos fue detenido por decisión de The Chemours Company Mexicana y notificada a la autoridad ambiental por su representante legal Pedro Guillermo Marín Ávila, aunque en el documento no se hacen constar los motivos para tal determinación.
La Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la Semarnat, a su vez, ordenó el 27 de mayo enviar a archivo el expediente 11GU2015/0027 en el que constan las actuaciones realizadas respecto de la solicitud de autorización en materia de impacto ambiental que la empresa presentó el 4 de noviembre de 2015.
En el séptimo párrafo del Resumen Ejecutivo de la Manifestación de Impacto Ambiental presentada por The Chemours Company de México, puesto a revisión de la Semarnat, se dice que «el resultado de la evaluación indica que los impactos identificados para las etapas de preparación, construcción y operación de la planta son de significancia baja». Pero enseguida añade: «El único impacto de significancia alta, proviene del riesgo ambiental potencial intrínseco a las actividades de producción de cianuro de sodio durante la operación de la planta, asociado al uso y manejo de gas natural y amoniaco como materia prima, cuya presencia clasifica a Chemours Bajío como (de) una actividad altamente riesgosa».
El cianuro de sodio es utilizado por las empresas mineras de oro y plata para separar esos minerales de los materiales asociados. Proceso que, particularmente en las minas a cielo abierto, ha causado devastaciones ambientales en todo el país con la desaparición de especies animales y vegetales, además de la contaminación de agua y suelos.
Ante el riesgo, en los meses previos grupos ambientaliestas, vecinos, empresarios estatales y aun los gobiernos de Guanajuato y municipal de Salamanca rechazaron la instalación del proyecto. El único que apoyó la instalación de la planta fue Carlos Muñoz Mosqueda, líder regional de la Confederación de Trabajadores de México, quien el 10 de mayo acusó a los opositores de estar mal informados.

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