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Tacaños extraños y unos ejemplos

Para Ver, Oír y Comer / Top News / 27/07/2018

SOMOSMASS99

 

Déjesus González*

 

Tacaños extraños y algunos ejemplos

Los tacaños no sólo evitan gastar de más

y ahorrar y ahorrar…

─un mono adiestrado en un circo, podría robar a escondidas el dinero de las entradas y no contárselo a nadie─

La gente tacaña trata de esconderse

el mostrarse o exhibirse es un lujo excesivo

escatiman desde los pasos que dan

el uso del automóvil

─aunque esto es meramente un beneficio ambiental─

 

José María es el tacaño más extraño de todos los conocidos

y vistos de lejos

por ejemplo, el otro día miré por la ventana

 

caminaba con pasitos cortos y tullidos

escupió al suelo y volteó a todos lados

─con poco susto en sus ojos y con el valor sobre el miedo─

antes de recoger con sus dedos el microcharco de saliva,

después untó con elegancia sobria

el fluido en su melena

y pasó inadvertido

peinado

nadie vio esto,

él, tranquilo, tacaño, siguió adelante

 

en un caso más deprimente, Chema

pidió prestado un baño portátil para su mamá

─cuidado que los tacaños piden objetos prestados─

ahora entiendo que la madre en etapa terminal

comprende, que su hijo no puede desembolsar en un artefacto nuevo

la herencia tacaña

depositada a plazo forzoso en las islas caimán

 

es de tacaños aceptar la muerte como venga…

 

en otros ejemplos siniestros de tacaños…

el padre muerto de José María

Don Jesús María, lanzó a la fosa común

restos de un bebé que nació asfixiado

la madre que está cercana a dejar este mundo

olvidó este suceso

la memoria de los tacaños es instantánea y de

fácil olvido

 

ser tacaño es un alivio


* Déjesus González (Guadalajara, Jal. / 1984) es estudiante de Estudios Liberales por la Universidad de Guadalajara. Poeta en formación con algunas publicaciones en revistas universitarias independientes, y algunas apariciones de poesía emergente en la ciudad de Guadalajara.

«Con la poesía los secretos quedan escritos y se vuelven en los propios secretos de los otros. Y es que no quisiera saber qué es lo que los demás guardan en la poesía que leen…».

Foto de interiores: Miguel Rodríguez Sepúlveda.

Foto de portada: Pixabay.






Luis López




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4 Comentarios

el 27/07/2018

Eso, Papú. Me gustó, soy tacaño.

    el 29/07/2018

    Tacaño tú… quizá, aunque no tacaño de emociones. Gracias Miguel

el 29/07/2018

Desperté leyéndote.
Caray…
El tacaño amanecer cambió de color, se volvió verde.

    el 29/07/2018

    Gracias Gwennísima

    Un verde compactador en tonalidades antitacañas



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