SOMOSMASS99
Agustín Galo Samario / SomosMass99
Jueves 8 de junio de 2017
Pese a que desde marzo The Chemours Company desistió de su intención de instalar una fábrica de cianuro de sodio en San Luis de la Paz, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) no se ha pronunciado oficialmente, una muestra más de la opacidad con que se conducen las autoridades, señalaron este día las organizaciones civiles que con su activismo y organización, preocupadas por las amenazas a la salud de la población, echaron abajo el proyecto.
En conferencia de prensa para hacer pública su postura ante lo que llamaron un «triunfo de la ciudadanía», las organizaciones convocantes sostuvieron que la defensa del territorio y del medio ambiente continúa ante el riesgo que representa para la región la planta de producción de antimonio de la empresa transnacional Us Antimony, de la que hasta ahora se enteraron que fue autorizada por la administración municipal en el trienio 2012-2015, encabezada inicialmente por el hoy diputado federal panista Timoteo Villa y luego por quien lo sustituyó, Saúl Lino Martínez. También, dijeron, estarán en alerta por la devastación que han provocado la instalación de una empresa de paneles solares y de un megainvernadero en la comunidad de Lobos. Todos, proyectos promovidos por empresas privadas que no han sido consultados con la población.

Conferencia de prensa de organizaciones civiles que rechazaron la instalación de la fábrica de cianuro de The Chemours Company. | Foto: Acción Colectiva.
Desde abajo
El padre Juan Carlos Zesati, del Centro Comunitario de San Cayetano, dijo que el desistimiento de The Chemours Company es un logro sólo atribuible a los ciudadanos, quienes gracias a su organización lograron vencer a una empresa del gigante multinacional DuPont.
Sin embargo, explicó, hasta el momento las organizaciones civiles que rechazaron la instalación de la fábrica de cianuro no han recibido información oficial, clara ni precisa al respecto por parte de la Semarnat o de alguna institución estatal, a pesar de que se constituyeron en parte interesada en el proceso de consulta que obligaron a abrir cuando realizaron manifestaciones de protesta.
Ahora la preocupación es por la fábrica de antimonio, de la que tampoco hubo información «y que apenas nos enteramos ahora que nos opusimos a The Chemours». Este es un triunfo que «nos permite abrir los ojos y para que los ciudadanos despierten, para que no se vendan por unas monedas. La gente apoyó, tenemos que seguir soñando y decidir qué tipo de desarrollo queremos, uno distinto, de acuerdo con la vocación de nuestra tierra».
Para Ma. Luz Villafuerte Cruz, de Comunidades Unidas por la Vida y el Agua, la tarea ahora es dar seguimiento a proyectos ya puestos en marcha. Ella también se refiere a la empresa de paneles solares, de la que los habitantes de San José del Carmen y Rancho Nuevo no sabían ni «que les llegaban estos gigantes» y que provocó «una devastación de flora y fauna». Lo positivo, añade, es que los ciudadanos y las organizaciones han alcanzado «cierta madurez, y eso nos va a sostener ante las empresas que lleguen y afecten la Cuenca» de la Independencia.

Foto: Archivo SomosMass99.
Gustavo Lozano, de la organización Acción Colectiva, considera que la decisión de The Chemours de no construir su fábrica de cianuro en San Luis de la Paz «es un campanazo que hay que replicar», pues no sólo tiene repercusiones positivas para el medio ambiente y la salud de las personas, sino un impacto nacional porque se venció a una empresa multinacional proveedora de toda la industria minera instalada en el país.
«Esta región del estado (el noreste) es la más organizada, la más fuerte ante el modelo de desarrollo actual. Este triunfo viene bien, pero hay que seguir trabajando unidos para evitar proyectos similares. Con este ánimo debemos conducirnos en la defensa de la Cuenca de la Independencia; vemos que es posible detener los proyectos de muerte».
Que se nos tome en cuenta
Previo a la conferencia de prensa, Imelda Hernández, de la Organización Ciudadana Ludovicense por el Derecho a Vivir en un Ambiente Sano (OCLDVAS), hizo circular un posicionamiento en el que las y los integrantes del colectivo alertan sobre la planta de antimonio y los peligros que representa para la población, toda vez que prevé el manejo de sustancias y residuos contaminantes.
Llaman la atención sobre el consumo de agua contaminada con fluoruro y arsénico por familias enteras en la región, cuya raíz está en «la sobreexplotación continua del acuífero sobre el que nos encontramos», con pozos «destinados a la industria y al desarrollo industrial que están vaciando la cuenca y comunidades enteras que reciben veneno por agua, y que plantea serias dudas sobre los permisos de las nuevas perforaciones donde está decretada una veda desde hace décadas. Una realidad documentada científicamente, pero todavía no aceptada por las autoridades».

Foto: Acción Colectiva.
Respecto del desistimiento de The Chemours Company, afirmaron que como organización «nos alegramos de este triunfo de la ciudadanía. Haber puesto un alto a un gigante multinacional como DuPont, que en un principio contaba con el apoyo abierto de las autoridades, nos alienta porque los más débiles se hicieron fuertes uniendo esfuerzo, compromiso, talento y amor por su tierra. Cuando se afecta el futuro de todos, las decisiones no pueden venir de una pequeña élite reunida en lo secreto. Queremos y exigimos como ciudadanos que se nos tome en cuenta».
Por todo ello, afirmaron, «seguimos en alerta, pues persisten amenazas fuertes para el futuro de nuestra región y de nuestra gente».
Foto de portada: Internet.
Comparte en Facebook
Twittéalo








