Breaking

Todos santos, una obra sobre la ruptura de los lazos comunitarios

Para Ver, Oír y Comer / Top News / 29/01/2019

SOMOSMASS99

 

Redacción / SomosMass99

Ciudad de México / Martes 29 de enero de 2019

 


  • Puesta en escena que emociona, cuestiona, expresa y genera relaciones ante la necesidad humana de vivir

 

María es una empleada doméstica a punto de irse a la fiesta de su pueblo. Mientras trabaja, nos cuenta lo que la obligó a huir de su lugar de origen y por qué debe ir a celebrar a los suyos. ¿Dónde se puede encontrar refugio? ¿Cómo saber cuando se está muerto en vida? Son algunas de las preguntas que ella intenta responderse esa tarde, atrapada en un sitio donde nada le pertenece.

Esa es parte de la trama que aborda el unipersonal Todos santos, que ofrecerá funciones hasta el 17 de febrero en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, los jueves y viernes a las 20:00, sábados a las 19:00 y los domingos a las 18:00.

Todos santos muestra un México en el cual se vive una situación de ruptura de lazos sociales y comunitarios, en donde las identificaciones étnicas tienden a confundirse, minimizarse y desaparecer, generando una fuente de conflictos marcados por la desigualdad, la marginación y la falta de equidad.

La actriz Mayra Sérbulo como María.

Esta puesta en escena es un relato que resalta a la mujer como portadora de riqueza cultural, además de ser hilo conductor de supervivencia económica y de las raíces y tradiciones en sus comunidades, y cómo a pesar de ello se ven limitadas de diferentes formas por la violencia, discriminación y la necesidad de migrar de su lugar de nacimiento.

Todos santos presenta la historia de María, interpretada por la actriz Mayra Sérbulo, quien recrea su entorno y recuerda situaciones que ha tenido que enfrentar desde su niñez con los diferentes personajes que han formado parte de su vida.

Rememora a mujeres que crecen en un medio de violencia con pocas oportunidades para participar y decidir. María no vive el sufrimiento, convive con el en su entorno y se rescata a sí misma a través de sus propios valores étnicos.

La dramaturgia de este unipersonal pertenece a Mónica Perea, la dirección es de Sixto Castro Santillán, el diseño escénico está a cargo de Natalia Sedano y el diseño sonoro y música original por Ariel Torres.


Con información y fotos del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.






Luis López




Entrada Anterior

En la lengua mapuche no existe la palabra muerte

Siguiente Entrada

Orgasmos del cosmos, la unión de distintos mundos





0 Comentario


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

En la lengua mapuche no existe la palabra muerte

SOMOSMASS99   Verónica Azpiroz Cleñan* / Cosecha Roja Argentina / Enero de 2019   El borramiento...

29/01/2019