Breaking

Ubicar al enemigo

Diálogo País / Slider Inicio / Top News / 07/03/2025

SOMOSMASS99

 

Alfonso Díaz Rey*

Viernes 7 de marzo de 2025

 

Las verdades a medias suelen ocasionar más daño que la difusión de una mentira, ya que en muchos casos los receptores no captan el fondo o intención de lo que se emite, ya sea como noticia, comentario o preocupación y en sus mentes queda la idea de que todo lo que recibieron es verdad, que es la finalidad del emisor. 

Lo anterior viene al caso por un documento difundido por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en la que, a propósito de las amenazas y acciones de Donald Trump, advierte que «debemos aceptar y reconocer que el verdadero enemigo lo tenemos en nuestro propio país donde necesitamos auténtica unidad nacional» (La Jornada. 25-02-2025, p.8). Con referencia a la unidad nacional plantea que esta debe ayudar a «superar graves problemas internos que no han sido debidamente atendidos durante años y cada vez se agravan más» (Ibid).

Es difícil que alguien pueda dudar de la veracidad y certeza de lo que en el párrafo anterior se recoge de tal advertencia. Es cierto que el «verdadero enemigo» está, también, en nuestro país, y que es imprescindible la unidad nacional para superar los «graves problemas internos» que la nación padece.

Sin embargo, confunde intencionalmente al enemigo con las consecuencias que acarrea tenerlo en casa. Para la CEM, el enemigo son los problemas como la desigualdad, la pobreza, la corrupción, la inseguridad; además de los delitos atribuibles al crimen organizado, entre los que señala el narcotráfico y la extorsión.

Cabe señalar que tanto los problemas como los delitos que la CEM identifica como el enemigo, son precisamente consecuencias de la presencia, en el nuestro y en muchos más países, de un enemigo que es causante de esos y muchos más problemas y delitos contra los pueblos; y en el caso de la alusión a Trump, incluso en su propio país.

Pero la CEM no se queda ahí. Agrega: «también debemos ocuparnos en la reconstrucción del Estado de derecho en el país, ya que estamos experimentando un deterioro institucional al grado que ya no rige la ley, sino la voluntad de quien se impone», con lo que de hecho retoma su posición política de derecha y retorna a la defensa por la vuelta de un «Estado de derecho» que fue impuesto por los regímenes neoliberales ─para legalizar el despojo de bienes y riquezas nacionales, la cancelación de derechos de los trabajadores y la entrega del país al capital monopolista financiero─ y ante el cual nunca levantó la voz, lo que la sitúa al lado y en complicidad con el enemigo de nuestro pueblo.

También hace alusión a la unidad nacional para superar la división y confrontación social, situaciones que atribuye, igual que la derecha, al cambio de gobierno que desplazó a los neoliberales y comenzó un proceso de transformación del país, cuando en realidad están presentes ─en el mundo─ desde que la sociedad ha estado dividida en clases, y se agudiza con la imposición del capitalismo como sistema económico dominante.

Esta posición de la CEM es una muestra de cómo en el despliegue de la lucha ideológica la derecha falsea la realidad para confundir y atraer a sus posiciones a personas que regularmente no confrontan con la realidad lo que leen o escuchan, o de plano, por el control ideológico a que están sujetas, se niegan o son incapaces de hacerlo.

En efecto, el enemigo está adentro y es muy poderoso, pues tiene como principal figura visible al capital monopolista financiero e industrial y no está dispuesto a perder sus posiciones, posesiones ni privilegios. Tiene, también, una amplia servidumbre que opera en las más variadas esferas de la actividad cotidiana nacional y, como vemos, aprovecha cualquier oportunidad para desorientar al pueblo y llevar agua a su molino.

Ese enemigo es la causa, entre otras calamidades, de la enorme desigualdad que al interior de los países y a nivel internacional existe en el mundo; asimismo, del subdesarrollo, la dependencia estructural, la pobreza y miseria, y la descomunal deuda externa que padecen los pueblos que conforman lo que antes era el tercer mundo y ahora llaman el sur global. Si lo anterior fuera poco, también es la causa de casi todas las guerras que han ocurrido desde el último tercio del siglo XIX.

Tal enemigo no es solamente un ente o una fuerza que se encuentre más allá de nuestras fronteras, sino una serie de relaciones, organismos y mecanismos de todo tipo ─económicos, políticos, sociales, culturales, militares, financieros, etc.─ que coordinadamente operan en favor de los intereses del capital monopolista financiero e industrial; es innegable que está presente en el nuestro y en casi todos los países y de diversas maneras condiciona nuestra vida y desarrollo, lo cual lo convierte en el enemigo principal del nuestro y de muchos pueblos.

De su correcto conocimiento, caracterización y ubicación dependerá que los esfuerzos por resolver los más urgentes problemas que aquejan a nuestro país tengan los resultados que el pueblo merece.


* Miembro del Frente Regional Ciudadano en Defensa de la Soberanía, en Salamanca, Guanajuato.

Foto de portada: Conferencia del Episcopado Mexicano.






Luis López




Entrada Anterior

Canal de Panamá: ¿el próximo punto álgido del imperialismo estadounidense?

Siguiente Entrada

Vallas contra la protesta feminista





0 Comentario


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

Canal de Panamá: ¿el próximo punto álgido del imperialismo estadounidense?

SOMOSMASS99   Tan Wah Piow / Amigos de la China Socialista Viernes 7 de marzo de 2025   En este...

07/03/2025