Agustín Galo Samario / SomosMass99
Guanajuato, Gto. / 1 de diciembre de 2014
Estudiantes de la Universidad de Guanajuato, de la Benemérita Escuela Normal Superior del Estado de Guanajuato, ex mineros de la Cooperativa Santa Fe de Guanajuato, profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y ciudadanos en general, se unieron la tarde de este lunes a la jornada global por los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, Guerrero.

- De paso por el emblemático edificio de la Alhóndiga, en el ambiente se sentía: Aún quedan muchas por incendiar.
En el contingente de más de 500 personas también participaron profesores universitarios, ancianos, amas de casa, niños y hasta bebés. Con dos consignas como las más recurrentes: “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!” y “¡Fuera Peña Nieto!”.
Iniciaron a eso de las 16:00 en las escalinatas de la Universidad de Guanajuato. Caminaron por Positos hasta la Alhóndiga de Granaditas. Doblaron a la izquierda sobre la calle Alhóndiga para llegar a Juárez. De ahí enfilaron hacia Tepetapa y tomaron otra vez a la izquierda por Banqueta Alta por donde llegaron a Los Pastitos. Ya en la Plaza de las Ranas, los manifestantes cantaron la canción El pueblo unido jamás será vencido, de Sergio Ortega.
Al mismo tiempo, varios jóvenes se plantaron a la orilla de la banqueta, mostrándoles a los automovilistas carteles con distintos mensajes, unos cargados de esperanza, otros de indignación: “México, te quiero vivo”, decía uno que a mitad de la frase tenía dibujado un corazón con un crucigrama que formaban las palabras: justo, seguro, libre, honesto, legal, próspero; “Cabezas pensando, no rodando”; “Gaviota: saliste a defender el honor de tu familia, para ocultar el fraude de la Casa Blanca”; “No son hechos aislados”; “La protesta ciudadana es patrimonio de la humanidad. ¡No a la criminalización de la protesta ciudadana!”; “Voy a venir a cada pinche marcha hasta que México cambie”.
Por eso estoy aquí
Entonces tomaron la calle de nuevo para ir al jardín El Cantador. Un fuerte silencio se escuchó frente a la clínica del IMSS. Sólo tronaban las pancartas que decían: “Pueblo, ¿tú qué harías si el 44 fuera tu hijo? #EPNRenuncia”; “No, Peña Nieto, tú no eres Ayotzinapa. Eres el verdugo”. Pero al doblar la esquina por la calle de Pardo, se volvieron a escuchar las consignas; “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”; “¡Fuera Peña Nieto!”; “¡Peña, decías, que todo cambiaría. Mentira, mentira, la misma porquería!”; “De norte a sur, de este a oeste, seguiremos esta lucha cueste lo que cueste”. Así llegaron, por la calle Juárez, hasta el centro de la ciudad. En la sede del Congreso del Estado varios jóvenes pegaron en las puertas cerradas hojas blancas con imágenes de personas extraviadas o ausentes, o con la advertencia: “Pude haber sido yo”, en referencia a los normalistas desaparecidos, al tiempo que se escuchaba otro grito: “¡Ni PRI ni PAN, Ni PRD, queremos al pueblo en el poder!”.
Una joven estudiante, a la que parecía no terminársele nunca la voz, comentó que el pésame que envió Peña Nieto a la familia de Roberto Gómez Bolaños, que tardó apenas 12 minutos, mientras el presidente demoró 12 días para tomar en cuenta la masacre de Iguala, refleja muy bien a la clase política del país. “Sólo ven por sus intereses”, por eso, añadió, “estoy aquí. Hay compañeros en México que llevan dos meses en paro (en referencia a los estudiantes del IPN), ¿y yo no puedo perder un día de clases? Por eso vengo”.
Después enfilaron hacia la presidencia municipal. Ahí pararon unos minutos, que fueron aprovechados por quienes dijeron ser integrantes del colectivo Práxedis Guerrero para leer un comunicado en el que exigieron respeto a los derechos fundamentales. Ahí, junto a la efigie de Benito Juárez, que por momentos parecía escuchar con atención.
Represión
Luego continuaron su marcha hacia el Jardín Unión y el Teatro Juárez, caminaron por Sopeña y doblaron en Cantarranas, hasta llegar a Lascuráin de Retana y concluir en las escalinatas de la UG. Ahí los manifestantes se encontraron con una sorpresa: una veintena de compañeros de la Escuela de Medicina esperaban a tomarse la foto de graduación. Los manifestantes pidieron paciencia para que los egresados tomaran sus lugares, pero cada vez que el fotógrafo contaba 1, 2, 3, para hacer sus tomas, los asistentes gritaron: “¡Justicia!”. Al final, varios de los graduados se unieron a la protesta.
El maestro normalista Martín Martínez une su queja por la criminalización de la protesta social. Considera que el gobierno federal ha equivocado el camino y no es optimista en cuanto a la posibilidad de que la crisis nacional acabe pronto. “Ya lo vimos con los desaparecidos, con los 11 detenidos el 20 de noviembre. El gobierno prefiere la represión porque el pueblo parece que ya despertó”.
A lo largo del recorrido personas se asomaron a sus balcones, salieron a las puertas de los negocios y los automovilistas hicieron sonar sus bocinas en solidaridad con quienes protestaban. Fue una marcha pacífica, sin incidentes. Aunque, como suele ocurrir, no tardó en aparecer una señora que al ver a quien parecía ser su hija entre los manifestantes, detuvo su camioneta, bajó el cristal, tocó con insistencia el claxon y sacó el dedo índice para hacerla llamar. La joven dejó la pancarta, cruzó la calle y corrió para subir al vehículo. Ambas desaparecieron. Un muchacho que atestiguó la escena, sólo abrió los ojos.
Canción El pueblo unido jamás será vencido
Autor: Sergio Ortega
El pueblo unido jamás será vencido
El pueblo unido jamás será vencido
De pie, cantar
Que vamos a triunfar.
Avanzan ya
Banderas de unidad.
Y tú vendrás
Marchando junto a mí
y así verás
tu canto y tu bandera florecer.
La luz
De un rojo amanecer
Anuncia ya
La vida que vendrá
De pie, luchar
El pueblo va a triunfar.
Será mejor
La vida que vendrá
a conquistar
nuestra felicidad
y en un clamor
mil voces de combate se alzarán
dirán
canción de libertad,
con decisión
la patria vencerá.
Y ahora el pueblo
que se alza en la lucha
con voz de gigante
gritando: ¡adelante!
El pueblo unido jamás será vencido
El pueblo unido jamás será vencido
El pueblo unido jamás será vencido…
La patria está
forjando la unidad.
De norte a sur
se movilizará
desde el salar
ardiente y mineral
al bosque austral
unidos en la lucha y el trabajo
irán,
la patria cubrirán.
Su paso ya
anuncia el porvenir.
De pie, cantar
el pueblo va a triunfar.
Millones ya,
imponen la verdad,
de acero son
ardiente batallón,
sus manos van
llevando la justicia y la razón.
Mujer,
con fuego y con valor,
ya estás aquí
junto al trabajador.
Y ahora el pueblo
que se alza en la lucha
con voz gigante
gritando: ¡adelante!
El pueblo unido, jamás será vencido…






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