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Una marcha para frenar el ataque a las organizaciones

Sociedad Global / Top News / 28/11/2018

SOMOSMASS99

 

Lavaca

Buenos Aires, Arg. / Martes 27 de noviembre de 2018

 



Organizaciones sociales encabezaron una marcha a la Casa de Buenos Aires y de Córdoba para denunciar los asesinatos de Rodolfo Orellana y Marcos Soria, ambos militantes de la CTEP. La familia de Orellana tuvo que postergar el velorio porque aún no le entregaron el cuerpo, y mientras denuncian que el balazo que lo mató salió de la Bonaerense, continúan presas cuatro personas: una de ellas es una mujer en período de lactancia. La OLP tuvo que hacer una manifestación en la puerta de la comisaria para que le dejaran alimentar a su bebé. En tanto, los compañeros de Soria, del Encuentro de Organizaciones y trabajador en una huerta comunitaria, subrayan que fue subido a un patrullero y baleado por la espalda. Preguntas urgentes en plena calle sobre cómo parar el ataque a los movimientos sociales.



  • La bandera parte de Avenida de Mayo y 9 de Julio con una consigna clara: “Justicia por Rodolfo Orellana y Marcos Soria”.

 

A Rodolfo Orellana, padre de cinco hijos, referente de una cooperativa textil de la Organización Libres del Pueblo (OLP), de la CTEP en Villa Celina, La Matanza, lo asesinaron de un balazo que le entró por la espalda a la altura del omóplato y le salió por la nariz, durante una brutal represión de la Policía Bonaerense el jueves a un intento de toma de tierras. Ese mismo día detuvieron a otros cuatro integrantes de la organización: una de ellas es Myriam Calizaya, referente de un merendero en el barrio, que está en período de lactancia. Sus compañeras tuvieron que movilizarse a la puerta de la comisaría para que el comisario le dejara amamantar a su beba. Un día después, y luego de finalizar la Marcha de la Gorra en Córdoba, el Encuentro de Organización (otro colectivo que integra la CTEP) denunció que la policía provincial asesinó a Marcos Jesús Soria, de 32 años, trabajador de una huerta comunitaria que salía con el carro para poder ayudar económicamente a su familia.

La marcha se pone en movimiento. En la cabecera, rumbo a la Casa de las provincia de Buenos Aires y de Córdoba, caminan el diputado Leonardo Grosso, el senador Fernando “Pino” Solanas, al secretario general de ATE Nacional, Hugo Godoy, el de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, el de SUTEBA, Roberto Baradel, entre otros.

Detrás, banderas de la OLP, CTEP, Barrios de Pie, CCC, FOL, Frente Darío Santillán.

Diego Marcus, compañero de Orellana en Villa Celina, subraya que aún hay cuatro compañerxs detenidxs. “Con la excusa de una audiencia, postergaron la liberación para el miércoles”, dice a lavaca. “Una es una compañera en período de lactancia. Está en la comisaría de La Tablada. Recién ayer, a través de una movilización encabezada principalmente por madres, se logró que pudiera verlo porque estaba en un caso de desnutrición por el que había sido llevado al Hospital Garraham por mala alimentación. El comisario había dicho: ´Que se joda, hubiera pensado antes de usurpar con una beba´. Fue recién de la movilización que se pudo firmar un acta y poder alimentarla”.

Diego subraya que, luego de los acontecimientos del jueves por la madrugada, se abrieron dos causas: una por usurpación (que tramita en la Fiscalía Descentralizada N°3 de Laferrere) y otra por el homicidio de Orellana (tramita en San Justo). Cuenta que todos los vecinos que presenciaron los hechos dicen que los disparos salieron de un solo lugar: la Bonaerense. “Afirman que una policía rubia lo mató. Incluso, muchos identifican que le cambiaron el uniforme a civil y que la sacaron del lugar. No quedan muchas dudas”.

Los compañeros y la familia de Orellana estaban organizando el velorio en su casa, en Villa Celina, y luego una caravana con apoyo de organizaciones previo al entierro. Sin embargo, la familia aún no recibió el cuerpo. Y Diego, en la calle y en plena marcha, va más allá de las hipótesis de enfrentamiento que buscó instalar el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Rotondo. Para él no hay dudas: “El mensaje es claro: te mata si querés conseguir una vivienda digna y, si no, hace lo imposible para que quedes detenido. La fórmula es: o muerto o preso”.

La Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Nora Cortiñas, presente en la marcha.

Cómo crear nuevas respuestas

El Encuentro de Organizaciones, en Córdoba, denunció el asesinato de Marcos Soria después de la histórica Marcha de la Gorra, que expone la violencia estatal provincial. La versión policial, en un comienzo, apuntó que el joven había sido “ultimado” de un disparo en la cabeza tras un intento de robo. El colectivo lo desmintió: “Había sido previamente golpeado de manera brutal en un descampado, en posición de rodillas, por parte de dos uniformados. Cuando intentaba escapar, Marcos se refugió brevemente en un corral de caballos. Al salir de allí, recibió un tiro por la espalda por parte de los mismos uniformados, señalados por los vecinos de maltratar y torturar a los pibes del barrio”.

La organización, además, subrayó que todos los vecinos del barrio Angelleli II fueron amenazados por los policías. Marcos trabajaba en la huerta “Entre todos” y, por las tardes, salía a carretear para ayudar económicamente a su mamá.

Mientras la marcha llega a la Casa de Buenos Aires, el secretario general de la CTEP, Esteban “Gringo” Castro, dice a lavaca: “El poder quiere fragmentarte, hacerte chiquito. Tiene una estrategia de fragmentación que está vinculada a la concentración económica y a la deshumanización de la vida cotidiana. Tenemos que establecer otro tipo de relaciones laborales, como hacemos con las cooperativas, de forma asociativa. Sobre todo, para no perder la calle: hay que pelear acá el miedo que genera la muerte de los compañeros”.

Dos cuadras después, frente a la Casa de Córdoba, el referente de IMPA y del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER), Eduardo “Vasco” Murúa, apunta que es necesaria una discusión dentro de las organizaciones sobre qué respuesta dar en estos casos: “No podemos responder solo con movilizaciones a semejante represión”. Y cierra: “El Gobierno está mandando un mensaje. Sabe que, desde este sector, puede salir una respuesta distinta, porque no vamos a encontrarlas dentro del arco político y sindical. Pero si la respuesta van a ser sólo marchas, va a ser difícil que los paremos”.


Fotos de portada e interiores: Nacho Yuchark. / Lavaca.






Luis López




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