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Una novia madrileña de ojos azules

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SOMOSMASS99

 

Víctor Corona*

 

Je rêve de vous
vous mes lumières invaincues
mon souvenir
mes silences nus
je rêve de vous
dissipe les ténèbres
je n’oublie pas
je m’habille de vos rêves

– Gaël Faye (Wkibuka, 2020)

Una novia madrileña de ojos azules

Hace algunos años

-unos veinte quizá-

mis fantasías sordas me hicieron llegar a Madrid

traía 100 euros

y una dirección de un compa de Ensenada

100 euros y la dirección de un compa

un buen compa de mi tío

El Javi

el vato me preguntó

qué vergas haces aquí

voy a Gèneve a trabajar a una granja

vine a conocer Europa

-le dije-

el vato se llamaba Javier

todos le decían El Javi

tan flaco que parecía transparente

con una risa grande y blanca

un bigote fino y delineado

siempre con livais

y chamarra negra de cuero.

 

Cuando le dije el dinero que traía

-se las curó-

llevaba conmigo un cuaderno

y una pasión

pero eso él no lo sabía.

 

Me enseñó mi cuarto

– quédate el tiempo que quieras-

Antes de cerrar la puerta

Susurró

murmulló

escupió

-si puedes irte vete-.

 

No traía toalla

Súper contento bajé a comprar una

Salí del mercado

-y con 10 euros menos-

y una toalla.

 

El Javi vivía en el último piso de un edificio muy alto

siempre me han gustado los techos

los de Ciudad de México

por ejemplo

me hacen llorar

los de Madrid

en cambio

me daban ganas como de saltar

o de bailar

en el vacío.

 

El Javi me acompañaba a todos sitios

cuando podía

Me hablaba de su novia

una novia madrileña rubia de ojos azules que nunca vi

Me acurrucaba en el sofá oyendo sus historias

Ignorando los mensajes de mi tío

El Javi es puto

gay

marinela

ganso

puro pedo

aguas no te vaya a coger.

 

El Javi cocinaba súper shilo

Hicimos un party

Un día

a lo madrileño

no sé de dónde sacó el vato abulón

y se aventó un cevishe

me dijo

duerme bien

la gente aquí sale de fiesta muy tarde.

 

Mis 100 euros ya habían desaparecido

El Javi pagaba por mí

-no te agüites-

diviértete

come

baila

ríe

si puedes

coge.

 

Vinieron un shingo de vatos y morras ese día

pensaba

verga

qué hago yo en Madrid

con el Javi

salimos a romper la noshe

queda lejos todo eso

España entraba en la Unión Europea

Traíamos pesetas y euros

sonaba

Radio futura rompiéndola

Como en Madrid o en San Pedro de los Pinos

Peu importe.

 

Esa noshe bailamos musho

Conocí un vato piratón en la barra

me llamaba México

Conocí también a un pinshi sevillano que repetía

todo el rato

De qué os quejáis si os dimos una cultura

yo como que pensé meterle unos vergazos

pero sonaba Daddy Yankee

-o era Vico C-

-quizá Ivy Queen-

y me fui a la pista.

 

Una morra morena me dijo

-me encantas-

pensé

es una forma de decir me caes bien

en madrileño

tú también me encantas

el vato piratón de la barra gritaba

no les creas nada

todas quieren casarse y tener hijos.

 

Hago un esfuerzo por recordar

pero sólo viene en la mente

el piratón, el Javi y yo

comiendo shurros en El Prado

una mañana fría madrileña

unas ganas terribles de vivir

esas historias de amor

como la de Javi

con esa novia madrileña de ojos azules.

 

Nunca fui a esa granja de Genève

no volví a ver al Javi

mucho menos al Piratón

Construí un camino difuso

Impreciso

a golpe de emociones

de caricias perdidas

y de besos profundos

de lenguas misteriosas.

 

Y fui el peor de los camareros

Y de los peores ayudantes de cocina

-También-

el mas torpe de los azafatos

en trenes nocturnos

que cruzaban una Europa moribunda

incompresible

para un vato zarra de Las Lomitas.

 

Y bajaba al andén en las paradas técnicas

en alguna estación italiana

bebíamos grapa y fumábamos

mientras la policía

terriblemente

bajaba a pasajeros sin papeles.

 

Como torbellino

en medio de los peores de los desamores

-no mames, cómo puede doler tanto-

cociné miles de pizzas

y el Ronaldinho hacia a tantos volver a reír.

 

Barcelona y su rambla

Yo

Super zarra

caminando sin tener casa

con el teléfono apagado para no hacer el dolor

-más doloroso-

Sintiendo que soy el peor de los peores

Esperando que la noche se acabara para ver

-si acaso-

que el día traía algo consigo

algo bueno.

 

Y ya son un shingo de años pero aún recuerdo

las ventanas de mi silencio son altas

terriblemente altas

tan altas que las montañas

o los cerros

esos del horizonte

entran enteros

completitos

como el desconsuelo

como el dolor de la memoria.

 

Yo me acurruco en el sofá y pienso en el Javi

Je rêve de vous

De una novia madrileña de ojos azules

y me acaricio solo

 

je rêve de vous
dissipe les ténèbres
je n’oublie pas
je m’habille de vos rêves.


* Víctor Corona estudió Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Guanajuato, México, y el doctorado en la Universitat Autònoma de Barcelona, España. Actualmente se dedica a la investigación.

Foto de interiores: Jorge Fernández Salas (@jorgefdzsalas) / Unsplash.

Foto de portada: Safar Safarov (@codestorm) / Unsplash.






Luis López




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2 Comentarios

el 23/11/2020

Como siempre y como nunca Victor te vuelas la pinshi barda.

    el 25/11/2020

    Gracias Gween-Aëlle



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