SOMOSMASS99
Esther Sanginés García*
Jueves 31 de enero de 2019
“Vientos del pueblo me llaman // Vientos del pueblo me llevan // Me esparcen el corazón // Y me aventan la garganta. // Así cantará el poeta // Mientras el alma me suene // Por los caminos del pueblo // Desde ahora y para siempre”.
Así canta Víctor Jara, así resuena su voz, vientos del pueblo lo llaman y lo llevan; cantando entra en la eternidad. ¿A qué poeta se refería Víctor? Ni más ni menos que a Miguel Hernández, el poeta del pueblo español, de ese pueblo que fue vencido una y mil veces por los que mancharon su tierra con sangre campesina y artesana, los que dividieron a la madre de sus hijos, los que reconstruyeron la cruz que arrastrara Cristo.
En México recordamos las infamias de Nuño Beltrán de Guzmán, ese enviado de Carlos V que en Michoacán marcó a sangre y fuego a indios purépechas y arrastró vivo el cuerpo del Calzontzin, amarrado a una montura; pero pocos sabemos que ese genocida tenía ya su bautizo de fuego como represor en España en la guerra de las comunidades que se había iniciado en 1520 con el levantamiento de algunas de las principales ciudades castellanas contra los gobernantes extranjeros designados por Carlos I. Desde entonces y hasta 1821 las historias de los tres pueblos son similares, con sus momentos de gloria y opresión.
Pueblo de México, Pueblo Chileno, Pueblo Español que han vivido en carne propia la explotación, la miseria y no dejan de cantar. “Vientos del pueblo me llevan”, el poema de Miguel Hernández se cierra versificando:
“Cantando espero a la muerte // que hay ruiseñores que cantan // encima de los fusiles // y en medio de las batallas”.
¿Y cómo espera la muerte Víctor Jara? En su manifiesto lo dice: “Mi canto es de los andamios para alcanzar las estrellas, que el canto tiene sentido cuando palpita en las venas del que morirá cantando las verdades verdaderas, no las lisonjas fugaces ni las famas extranjeras sino el canto de una alondra hasta el fondo de la tierra”.
Ruiseñor y Alondra que anuncian un nuevo día, y es que el 27 de enero en Mocorito, Sinaloa, se presentó la Estrategia Nacional de Lectura y Paco Ignacio Taibo anuncia que el Fondo de Cultura Económica va a sacar en muy poco tiempo una colección que se va a llamar Vientos del pueblo. Paco Ignacio abre su presentación con unos versos de García Lorca: “Si yo tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan, pediría medio pan y un libro”.
Y en su discurso se nota una nueva alborada, ojalá se den el tiempo de escucharlo:
“No serán lectores porque se los vayamos a imponer. No habrá campaña de tienes que leer, no, no, no, nada de tienes…”. Serán lectores porque recuperarán el placer de la lectura, porque disfrutarán y podrán divertirse leyendo, porque “leer es divertido” y además serán lectores porque habrá libros baratos y también regalados.
Y, como parte de la estrategia, empiezan regalando un libro:
“No un libro ajeno a este lugar y a este momento (dice Paco Ignacio), es ni más ni menos que las Caballerías de la Revolución de José C. Valadés, sobre el general más joven de la revolución mexicana, el general Buelna y lo podemos hacer porque los herederos de José C. Valadés regalaron sus derechos de autor cuando les dijimos que vamos a regalárselo a la gente, no cobramos. Lo podemos hacer porque un equipo que todavía no tenía sueldos ni trabajo en el Fondo de Cultura, en Educal, en la Dirección General de Publicaciones, trabajó gratis para hacerlo, lo podemos hacer porque con la voluntad se hacen milagros, y este país va a hacer milagros, porque la llegada de un viento que sopla democracia y democracia de verdad, va a ser un viento que va a barrer y en medio de la barrida los libros van a entrar como las nuevas balas de un proceso liberador, el libro, la lectura tiene virtudes inmensas…”
Un libro que se regala por la solidaridad de muchos, los herederos del historiador sinaloense José C. Valadés que regalan los derechos de autor, el equipo que trabajó gratis para crear la portada y editar el libro. Por la voluntad que hace milagros.
Esa voluntad que hace milagros la necesitamos para vencer los sabotajes de izquierda y de derecha, que llegan duro y tupido, para impedir la buena marcha del gobierno, que a pesar de todo va; sabotaje no sólo por el robo de las gasolinas y la violencia del huachicol, también por el boicot de los que estaban acostumbrados a vivir sin trabajar, a los aviadores de las distintas secretarías. A ellos se suman: la prensa amarillista que miente de manera descarada; los que quieren orillar al país a que rompa con sus principios de diplomacia y no intervención; algunos maestros de la CNTE en Michoacán, que tomaron las vías del tren con todo lo que eso implica para la economía del país, a compañeros del EZLN, o a quienes desde dentro del mismo partido luchan por el poder, no por la transformación del país… No sabemos por dónde llegaran los golpes, ni cómo llegarán. La única forma de pararlos es preparándonos, leyendo, sí de manera divertida, disfrutando, pero también estudiando.
Y vuelvo a Paco que nos dice:
“Leer es subversivo porque nos permite imaginar mundos que no tenemos a la mano, nos permite construir utopías; sí, leer nos permite ver lo imposible, imaginarlo, nos permite reconocer lo que nunca hemos tenido en las manos, pero lo tenemos en la cabeza gracias a la lectura, leer causa placer, adicción, sueños, desvaríos, emociones fuertes, nos lleva a viajar, a tener aventuras, a vivir otras vidas, a vivir otros mundos, a vivir otras culturas, nos hace ciudadanos del mundo, nos ofrece la posibilidad de aprender de otras experiencias, conocer horizontes. Saber cómo viven otros países. La lectura hace salir a cada uno de nosotros de los pequeños mundos en que vivimos para entrar en un mundo más grande que compartimos con otros, la lectura es solidaridad, la lectura es descubrimiento, la lectura es humanidad”.
Vivamos la posibilidad de ser humanidad, de crear utopías porque como bien dice Paco Ignacio:
“Un pueblo que lee es un pueblo constructor de utopías y tenemos que levantar nuestras nuevas utopías, constructor de pensamiento crítico, la lectura socializa, nos permite comprender las razones que nos constituyen. Aprendemos a creer en lo imposible a desconfiar de lo evidente y a cumplir con nuestras obligaciones como ciudadanos. Los nuevos vientos de fronda que soplan en este país no sólo exigen presidentes honestos, que afortunadamente lo tenemos. Tenemos que resolver problemas…”
Si cada uno de nosotros tiene claras sus obligaciones para consigo mismo, su familia, la comunidad y la patria y además las cumplimos, este país, como el ave fénix, se levantará de sus cenizas y la nueva colección del Fondo de Cultura Económica en la que ya están trabajando Vientos del pueblo retomará la vida y la poesía.
Gracias Miguel Hernández por tu vida y tu poesía. Gracias Víctor Jara por tu canto y tu ejemplo. Gracias Paco Ignacio por tu trabajo y tu utopía.
Cierro con un fragmento de un poema de Enrique González Martínez que eligió a Mocorito para editar su revista Arte:
“Busca en todas las cosas un alma y un sentido oculto // no te ciñas a la apariencia vana // husmea, sigue el rastro de la verdad arcana // escudriñante el ojo y aguzado el oído. No seas como el necio, que al mirar la virgínea // imperfección del mármol que la arcilla aprisiona, // queda sordo a la entraña de la piedra, que entona // en recóndito ritmo la canción de la línea”.
1) Víctor Jara, Vientos del pueblo, la canción completa puede escucharse en: https://www.youtube.com/watch?v=f56Y1ZDsYgo
2) Paráfrasis de la canción “Vientos del pueblo”.
3) El poema completo puede encontrarse en: https://www.poemas-del-alma.com/miguel-hernandez-vientos-del-pueblo-me-llevan.htm
4) La canción completa puede escucharse en: https://www.youtube.com/watch?v=f56Y1ZDsYgo
5) Estrategia Nacional de lectura, 27 de enero 2019, Mocorito, Sinaloa, https://www.youtube.com/watch?v=a0lO3s0i41E
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
Imagen de portada: Paco IgnacioTaibo II.
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