SOMOSMASS99
Edgar Cortez
Martes 28 de febrero de 2017
Los jornaleros y jornaleras agrícolas son trabajadores temporales del campo que se encargan de la siembra, la cosecha, la recolección y la preparación de productos del campo. Este grupo de personas son discriminadas y con frecuencia viven la negación de sus derechos.
En sólo 14 meses la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hizo tres recomendaciones consecuencia de violaciones a los derechos de jornaleros, jornaleras y sus familias.
La primera es la recomendación 37/2015 (http://bit.ly/2l6Szuj) de fecha 29 de octubre de 2015. Esta fue dirigida al secretario de la Secretaría de Desarrollo Social y a las autoridades del municipio de Yurécuaro, Michoacán a consecuencia de la muerte de una menor ahogada en la cisterna de un albergue para familias de trabajadores jornaleros.
La investigación de la CNDH puso en evidencia las pésimas condiciones del albergue, lo que obligaba a las familias de jornaleras a vivir en medio de insalubridad y riegos.
La segunda es la recomendación 28/2016 (http://bit.ly/2m5gbPQ) de fecha 31 de mayo de 2016, dirigida al secretario del Trabajo del gobierno federal y al gobernador de Baja California Sur. En este caso los agraviados eran indígenas rarámuris que trabajan en campos agrícolas del municipio de Comondú, donde tenían que vivir debajo de plásticos y dormir en el suelo.
La tercera es la recomendación 70/2016 (http://bit.ly/2l6EmgV) de fecha 29 de diciembre de 2016, dirigida también al secretario del Trabajo del gobierno federal y al gobernador de San Luis Potosí. En este caso los jornaleros estaban hacinados, sólo recibían cartones para cubrirse, dormían en el suelo y sufrían de una epidemia de chinches; para bañarse tenían que caminar hasta un arroyo y presentaban síntomas de diarrea, sin recibir atención médica, pues que tenían que tomar agua del mismo arroyo y los alimentos que les daban estaban en estado de descomposición.
En todos los casos había entre las víctimas niñas y niños parte de las familias de jornaleros.
Esta serie de recomendaciones da cuenta de una problemática recurrente, los trabajadores agrícolas regularmente son indígenas, parte de la migración interna y permanente ignorados.
Especialmente ignorados pues en poco más de un año fueron denunciados tres casos muy similares de explotación laboral, se constató la total omisión de las autoridades que deben vigilar e incluso muy probablemente forman parte de redes de corrupción.
La negación de los derechos de estas miles de personas y familias es consecuencia de la discriminación y también de la explotación laboral indispensable para que los agro negocios sean competitivos.
Foto de portada: Rashide Frías / Cuartoscuro.
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