Redacción SomosMass99
Guanajuato, Gto. / Domingo 19 de julio de 2015

- El decreto presidencial afecta los bienes comunales de nuestra comunidad y despoja de las tierras de cultivo en su mayoría bosques al pueblo de San Francisco Xochicuautla
En la lucha que mantiene la comunidad de San Francisco Xochicuautla, el Frente de Pueblos Indígenas en Defensa de la Madre Tierra hizo un pronunciamiento en el que aseguran que frente al decreto expropiatorio que emitió el presidente Enrique Peña Nieto el pasado 9 de julio no permitirán que se consume el despojo sus tierras y del bosque para la construcción de la autopista privada Toluca-Naucalpan.
En un manifiesto dirigido al pueblo de México, a la sociedad civil nacional e internacional, al Congreso Nacional Indígena, a la sexta nacional e internacional, a los medios de comunicación y al Ejército Zapatista de Liberación Nacional, destacan que han sufrido ocho años de agravios, de constantes violaciones a sus derechos humanos, de violaciones a sus derechos indígenas, de violaciones a sus derechos a la alimentación por la destrucción de sus cosechas, de violaciones y agravios a los derechos de los niños.

- Al despojo, destrucción, empobrecimiento y aniquilamiento ellos le llaman políticas de desarrollo, dicen los indígenas. Sabemos que es colonización, ecocidio y etnocidio.
Sobre el decreto expropiatorio señalan que Peña Nieto miente deliberadamente. “Ni nuestro pueblo otomí, ni nuestra comunidad fueron consultados bajo los estándares obligatorios de consulta a los pueblos originarios e indígenas, violándose así los convenios internacionales que en materia de derechos indígena México es firmante. Al parecer, el Gobierno Federal no sabe ni entiende que los pueblos indígenas no sólo somos campesinos y confunde las estructuras agrarias con los pueblos indígenas que nunca fuimos ni siquiera notificados, desconociendo nuestras autoridades indígenas que funcionan por usos y costumbres, y haciendo a un lado nuestros derechos como indígenas que somos. El decreto, por supuesto, omite, que nuestra resistencia había ganado el amparo que anulaba cualquier autorización comunal para el paso de dicho proyecto, por haberse realizado sin la participación del pueblo y de manera ilegal y amañada. Es un decreto presidencial que se basa en una irregular autorización que había sido desacreditada legalmente”.
También aseguran que el decreto expropiatorio se contradice a sí mismo y reconoce que la expropiación se realiza cuando ya las máquinas y constructora habían ocupado el territorio otomí. Hacen alusión a las lucha por la defensa de la tierra que se libra en todo el país; aseguran que su movimiento resistirá como el de los yaquis, como el de los campesinos de la Parota.
Reciben el apoyo de organizaciones y académicos

- Los indígenas otomíes hicieron un llamado a apoyar el campamento y las barricadas en el bosque para detener los trabajos de las máquinas.
Académicos, músicos, artistas, organizaciones, colectivos, movimientos de diversas partes del país, expresaron su rechazo a la imposición de la autopista Toluca-Naucalpan y al decreto presidencial emitido por Enrique Peña Nieto para expropiación de 37.9386 hectáreas de tierras de “agostadero de uso común de la comunidad San Francisco Xochicuautla y su barrio La Concepción”, en el municipio de Lerma, Estado de México.
Señalan que la medida autoritaria busca garantizar la inversión multimillonaria para la construcción de la autopista Toluca-Naucalpan que actualmente realiza la Constructora Teya, una empresa subsidiaria del Grupo HIGA (la misma que ha participado en el escándalo de la Casa Blanca, la casa en Malinalco de Luis Videgaray, secretario Hacienda, el fallido tren México-Querétaro y el acueducto Monterrey VI).
Asimismo enviaron un mensaje a la comunidad de San Francisco Xochicuautla: “No están solos. Hermanos, hermanas del Consejo Supremo Indígena y del Frente de Pueblos Indígenas en defensa de la Madre Tierra. Su lucha es la nuestra, que cuida a la naturaleza, a los pueblos y a sus culturas. Que cuida el agua y los bienes que provee el bosque. Su lucha es la de todas y todos quienes vemos la catástrofe que está provocando la avaricia por la máxima ganancia, disfrazada con discursos de desarrollo. Su lucha es la lucha de todas y todos quienes en todo México y América Latina resisten a quienes extraen, despojan, contaminan, destruyen, privatizan. Su lucha hermanos y hermanas es la defensa de la vida contra los proyectos de muerte y esa lucha cada día se convierte en la prioridad de todas y todos. La suya es una lucha por la vida, y en ella, como en otros 200 lugares en todo el país, se defiende el territorio, los bosques, el agua, la tierra pero también la esperanza de detener esta larga noche del dinero y del poder”.
Comparte en Facebook
Twittéalo








