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Xochicuautla: pese a orden judicial y Covid-19, Autovan-Teya continúa construcción de autopista Toluca-Naucalpan

Sociedad País / Top News / 27/03/2020

SOMOSMASS99

 

Agustín Galo Samario / SomosMass99

Ciudad de México / Viernes 27 de marzo de 2020

 

La constructora Autovan-Teya continúa los trabajos de construcción de la autopista Toluca-Naucalpan pese a la orden judicial que desde el 5 de marzo le dio un plazo de 24 horas para detener de forma definitiva la obra, denunciaron nuevamente Jaime Vargas González, del Consejo Supremo Indígena de San Francisco Xochicuautla, y el abogado Hugo Hernández Carreón, quien acompaña la lucha jurídica de esta comunidad otomí hñäthö del municipio de Lerma, Estado de México.

«La gente sigue trabajando y bajo resguardo de la policía. Alfredo del Mazo (gobernador de estado) decretó casi el toque de queda por el coronavirus, pero los trabajadores ahí siguen, ni los están cuidando de la epidemia, trabajan día y noche», añadió Vargas González al insistir en que van ya 22 días desde que el Juez Quinto de Distrito en Materia de Amparo, Alberto Roldán Olvera, ordenó que se cumpliera con la suspensión definitiva de la obra.

El 5 de marzo, el juez Roldán Olvera requirió al presidente Andrés Manuel López Obrador; al secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Román Meyer Falcón; y al titular del Sistema de Autopistas, Aeropuertos, Servicios Conexos y Auxiliares del Estado de México (Saascaem), Alberto Tomás Angulo Lara, para que en un plazo de 24 horas cumplieran con la suspensión definitiva de la obra otorgada en autos. Les apercibió que, en caso de no hacerlo, «serán denunciados al Ministerio Público de la Federación por el delito que establece la fracción III del artículo 262 de la Ley de Amparo».

El artículo 262 y su fracción III establecen, a la letra y respectivamente, que «se impondrá pena de tres a nueve años de prisión, multa de cincuenta a quinientos días, destitución e inhabilitación de tres a nueve años para desempeñar otro cargo, empleo o comisión públicos», al servidor público que con el carácter de autoridad responsable en el juicio de amparo o en el incidente de suspensión «no obedezca un auto de suspensión debidamente notificado, independientemente de cualquier otro delito en que incurra».

En entrevista por separado, el abogado Hugo Hernández explicó que con oportunidad presentaron los alegatos legales para decirle al juez que las autoridades federales y estatales requeridas en su resolución del amparo 441/2016-IA no habían cumplido con la suspensión definitiva. «Ante ello, el juez respondió que les iba a preguntar a esas autoridades y ahí se detuvo todo, pues el Poder Judicial de la Federación suspendió actividades hasta el 20 de abril». Aunque esos mismos alegatos todavía se le hicieron llegar al Ministerio Público Federal adscrito a los tribunales de distrito del Estado de México.

«Aquí hay sólo dos rutas: volverle a decir al juez que les ponga ya una multa, que implica ya inhabilitación de los servidores públicos que estén a cargo; y la otra vía, la penal, que es con el Ministerio Público Federal para que investigue todo, pero eso ya sería cárcel, porque están cometiendo el delito de desacato de una orden federal».

Los funcionarios que podrían ser sancionados, precisa el abogado, serían al titular de la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República, Julio Scherer Ibarra, y a los directores de asuntos jurídicos de la Sedatu y de Saascaem. «Estaríamos buscando la inhabilitación de los titulares de las dependencias».

La constructora, acelera la construcción

Así que ninguna de las autoridades requeridas ha actuado y mucho menos la constructora Autovan-Teya, cuyos trabajadores continúan con los trabajos de construcción de la autopista protegidos por policías estatales y municipales, se queja González Vargas.

Hugo Hernández dice a su vez que a pesar de que la cuarentena por el Covid-19 decretada por las autoridades «dice que todos a casa, ellos (la empresa Autovan-Teya) tienen ahí a la Policía Federal, al parecer un destacamento pequeño de la Guardia Nacional y a todos los trabajadores de la construcción, que la mayoría no vive en Xochicuautla sino en Toluca y partes aledañas. Incluso las asambleas de la comunidad se suspendieron por la pandemia. Aquí el problema no es solamente que están violentando la suspensión definitiva sino también las cuestiones que tienen que ver con la salud pública. Porque a pesar de que se les dijo que no estén trabajando si no es indispensable, y la carretera hasta ahorita no es indispensable, ellos la están tratando de construir más rápido».

Una lucha de 13 años que no termina

En 2007, el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, decidió asignarle la construcción de la autopista Toluca-Naucalpan a la empresa Autovan-Teya, filial del Grupo Higa propiedad de Juan Armando Hinojosa Cantú, empresario consentido de Peña Nieto desde ese tiempo y hasta su sexenio como presidente de 2012 a 2018.

A la comunidad otomí hñäthö de San Francisco Xochicuautla y su barrio La Concepción Xochicuautla, que se rigen por usos y costumbres, nunca se les pidió permiso. Un día de aquel año empezaron a llegar trabajadores a clavar estacas en el bosque, a hacer estudios topográficos y a derribar los primeros árboles. Los habitantes de este lugar les preguntaban por qué y la respuesta era que se iba a construir una carretera privada para acortar distancias entre Toluca y Naucalpan.

San Francisco Xochicuautla es parte del Parque Otomí-Mexica, declarado Área Natural Protegida con categoría de Santuario de Agua, que se extiende desde las Lagunas de Zempoala hasta el Cerro de la Bufa en Villa del Carbón. Se trata de una enorme zona boscosa que incluye el parque de La Marquesa y que es de gran importancia para el abastecimiento de agua a la Ciudad de México y la capital mexiquense, Toluca.

Por eso también se le conoce como el Gran Bosque de Agua, donde hoy todavía hay coyotes, incluso venados. Pero, sobre todo, para la comunidad otomí hñäthö es un bosque sagrado, pues por varios de sus senderos se llega a sitios donde se adora a la naturaleza, al agua, la tierra, el aire.

La lucha emprendida por esta comunidad hace 13 años es por eso, por defender estos lugares que consideran sagrados, para la vida y para el espíritu, de todos. La batalla legal la llevan ganada en los tribunales, pero a pie de tierra la que triunfa es la constructora Autovan-Teya que sigue a paso acelerado con la construcción de la autopista.

Jaime Vargas reitera que la comunidad no quiere esa carretera y que lo que buscan es enterar de sus razones al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador. Desde el año pasado solicitaron por distintas vías que se les agendara una reunión, y a pesar de que nadie les ha respondido, lo seguirán intentando. Para San Francisco Xochicuautla, asegura, es muy importante.


Las imágenes de portada e interiores ilustran el momento en que, el 6 de marzo, habitantes de San Fancisco Xochicuautla intentaron que los trabajadores de la constructora Autovan-Teya detuvieran la construcción de la autopista, luego de conocer la resolución a su favor del juez Alberto Roldán Olvera. | Fotos: Consejo Supremo Indígena de San Francisco Xochicuautla.






Luis López




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