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Abuelo Amor

Para Ver, Oír y Comer / Somos Audio / SOMOS PALABRAS / Top News / 24/06/2020

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Lilián Sánchez Vega

 

Lilián Sánchez Vega nació en Acámbaro, Guanajuato, y es comunicóloga egresada de la Universidad del Valle de México. Desde niña, enamorada de la radio. Lo cuenta así: «Mi primer contacto con la radio de manera profesional fue en Radio Rin, del IMER, única estación de radio dedicada exclusivamente al público infantil, donde realicé mi servicio social y escribí algunos cuentos para ser producidos en radio». Actualmente es coordinadora general de Organización Radiofónica de Acámbaro.





Abuelo Amor

Cuando era niña, mis abuelos vivían con nosotros. A pesar que mi abuelita era una viejecita encantadora, yo prefería a mi abuelo, hombre grande y tosco con quien construí una hermosa complicidad. Él fue mi confidente, mi maestro, mi guía y mi mejor amigo; con él descubrí  que el cielo está lleno de personas y objetos, que a los animales se les cuida y a la gente se le ama. Mi abuelo me enseñó antes que nadie que a pesar de la edad se puede sentir amor. Me acuerdo de aquella charla.

— Lucía, Lucía, hija, ¿dónde estás?, ¿qué haces?

— Ay abuelito, me espantaste.

— ¿Qué escondes ahí? 

— Nada… es… es mi tarea. La estaba revisando, pero ya acabé. ¿Vemos la tele?

— ¡Ay Lucía! Como si no te conociera. Me estás mintiendo.

— Es el anuario del colegio, me lo acaban de entregar.

— ¿Por qué no lo dijiste desde el principio? ¿Por qué tenías que mentir? ¿Qué no somos amigos y nos contamos todos nuestros secretos?

— Me da pena.

— ¿Pena? ¿A poco la conoces, bribona?

— Justo cuando entrabas, estaba viendo la foto de un niño…

— ¿Y eso qué tiene de particular? Aquí hay muchas fotos de niños. 

— Pero de todos los niños del colegio… solo uno me gusta.

— ¡¿Te qué?!

— ¡Me gusta! ¡Lo quiero! ¡Lo amo! ¡Me vuelve loca! …

— ¡Vaya que ese muchachito te trae loca, Lucía! Pero ¿no me lo pensabas contar? No tiene nada de malo.

— ¿Que no tiene nada de malo? ¿Y si se entera mi mamá? Qué digo mi mamá, ¡mi papá!

— ¿A poco a tus papás nunca les gustó alguien de su escuela? ¡Qué va! ¡Dímelo a mí!

— ¿A poco a ti te gustaba una niña de tu escuela cuando tenías mi edad?

—No precisamente de la escuela. Yo solo estudié hasta segundo de primaria. Era una niña que vivía muy cerca de la casa de mi abuela. Cuando yo le hacía mandados, la veía jugar con sus hermanas afuera de su casa. ¡Ay qué bonita era!

— ¿Y cómo se llamaba?

— Se llamaba Marta, Martita… Era delgadita, casi se quebraba, pero tenía unos ojos muy bonitos, grandes; era morena y su pelo era tan negro que le azulaba… ¡Me traía loco la condenada!

— ¿Verdad que sí sucede?

— ¡Vaya que sí!

— ¿Y qué pasó, abuelito? ¿Se hicieron novios?

— No muñeca, éramos unos escuincles. Además, no era “santo de su devoción”.

— Su ¿qué?

— Así se dice cuando no le caes bien a una persona.

— Entonces le caías mal…

— No sé si mal o solo era mi imaginación. El caso es que nunca me sonrió y por lo mismo, yo nunca me acerqué a ella.

— Así que la tal Martita pudo ser mi abuelita, eh.

— Que no te oiga tu abuela porque así me va.

— ¡Ay abuelito! Quizás si hubieras hecho el intento…

 — ¡Pero que necia eres Lucia! ¡Ya te dije que estábamos muy chamacos!

— ¿Y qué? ¿No dicen que para el amor no hay edad?

— Claro que no la hay, pero para hacerse novios, sí. ¿Sabes por qué? Porque hay que dedicarle tiempo al amor, y estando estás en la escuela no se puede. O haces una cosa o la otra. Pero mi niña, no pongas esa cara, no es malo que alguien te guste… y vida, vida tienes mucha para enamorarte y quizás con el que sea el padre de tus hijos.

— Ay abuelito…

— ¿Qué? ¿Te da pena? Mi niña, no es malo enamorarse, es lo más bello que nos pueda ocurrir, pero, todo a su tiempo.  A ver, cuéntame cómo es ese niño que te gusta.

— Es el niño más bonito de la escuela: tiene los ojos azules y el pelo rubio…

— Cómo son sus sentimientos, su manera de ser… Es serio o travieso, platicador o callado…

— Es muy callado. Yo pienso que es porque extraña a su mamá.

— ¿No viven juntos?

— No;  se murió…

— ¡Pobrecito! 

— Siempre está como triste…

— ¿Acaso no tiene amigos?

— Pues sí, pero se burlan de él porque siempre está como en las nubes, nunca le atina a la pelota, le ganan su lugar en el salón; y si la maestra le pregunta algo y no sabe, se ríen de él.

— Debe tener un padre…

— Pues sí, pero como trabaja mucho, nunca pone un pie en la escuela de su hijo.

— ¿Alguna vez te has acercado a platicar con él?

— ¡No! ¡Cómo crees!

— ¿Por qué no? No tiene nada de malo.  ¿No crees que le hace falta tener un amigo que lo escuche? Pero no te emociones. No te digo que te hagas su novia, sino su amiga, quien lo escuche y lo ayude,  quien lo acompañe. ¿Por qué no te acercas y platicas con él? Quizás teniéndote como amiga ya no se sienta tan solo.

— Quizás tengas razón…

— Mira hija, no es malo que sientas algo bonito por una persona, al contrario, eso es bellísimo. Es lo mismo que sientes por tus papás o por mí, solo que a tu edad no es muy conveniente que tengas novio porque, como te dije, tu atención debe estar en tus estudios, para que cuando sea el momento, que tú seas toda una mujer, puedas formar una familia, pero ahorita no es tiempo. ¿Me explico?  ¿Sabrías atender en este momento a un bebé?

— No

— ¿Sabes hacer de comer?

— No

—  ¿Sabes ir al mercado y escoger la comida?

— No

— ¿Sabrías educar a unos niñitos?

— No

—  ¿Verdad que te falta mucho por aprender?

— Si abuelo, ya entendí…

— Pero eso no impide que puedas ser buena amiga y le ayudes a ese pobre muchachito

— Creo que tienes razón…mañana le pido a mi mamá que me prepare un sándwich para él…

— ¡Así se habla!

— ¿Y no crees que se enoje si le digo que es para un amigo?

— Seguramente tu mamá se pondrá muy contenta y orgullosa al saber que su hija tiene bonitos sentimientos.

— ¡Gracias abuelito! ¡Te quiero mucho!

— Yo también te quiero con todo mi corazón, Lucía.


Foto de interiores: Zahra Amiri (@zahraamiri) / Unsplash.






Luis López




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5 Comentarios

el 24/06/2020

Hermoso cuento Lilian Sanchez. Tenía mucho que no leía uno. Ayy los abuelos dan cómplices. Y la martita

el 24/06/2020

La maravilla de tener en nuestros abuelitos amigos, confidentes y cómplices, sin duda los mejores y sinceros consejos, siempre pensando en nuestro bien… felicidades Lilián. Te abrazo con afecto.

el 24/06/2020

Excelente; digerible, interesante, cariñoso. Felicidades.

el 24/06/2020

Muy bonito Lilian, Felicidades

el 24/06/2020

Que bonito cuento Lilian., sencillo, honesto, limpio asi como debe ser el amor .
Y me acorde de tu abuelito , tan grandote. Mi tio Salomon.
Abrazoteee.



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