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Acámbaro por Ayotzinapa… o cómo los jóvenes tomaron la calle

Sociedad Estado / Top News / 28/10/2014

Emma Aguado / SomosMass99

Acámbaro, Gto. / 27 de octubre

El pasado 25 de octubre en Acámbaro más de doscientas personas marcharon en apoyo a los estudiantes muertos y desaparecidos de la escuela normal rural de Ayotzinapa Guerrero, caminaron por la principal avenida de la ciudad ante el asombro de muchos que se asomaban a verlos pasar desde su casa, desde sus comercios, desde sus ventanas.

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Unos 200 manifestantes marcharon por las calles de la ciudad, la mayoría jóvenes que reclaman justicia.

La marcha que en un principio se pensaba iniciaría a las 5 de la tarde en el barrio de La Soledad demoró una hora en avanzar, al principio la plaza que era el punto de reunión, parecía desolada, nadie sino los niños de la doctrina habían hecho aparición en el lugar. Poco a poco el sitio fue recibiendo jóvenes de entre 15 y 17 años de edad, llegaban alegres, ansiosos, expectantes, con sus mantas, sus cartulinas de colores, sus pantalones untados y sus playeras a rayas, de Iron Maiden y el Mago de Oz. Luego colocaron una moderna bocina con wifi, y se escucharon algunas canciones de Mercedes Sosa, de pronto la Alfonsina dejó de escucharse para abrir paso a las voces, primero tímidas luego poderosas de los ahí reunidos: “todos somos Ayotzinapa”, “vivos se los llevaron, vivos los queremos”, “no estamos todos nos faltan 43”, fueron algunas de las consignas que gritaban.

(VOCES DE LOS ESTUDIANTES)

Les quitaron su propaganda del centro previo al 22 de octubre

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Al final, la estatua del padre de la patria cargó con las mantas que resumen los reclamos: vivos se los llevaron, vivos los queremos.

Empezó por un comentario entre amigos, luego en clases, después se nos unieron más personas, hicimos un grupo de Facebook y empezamos a convocar. Luego circulamos la propaganda,  imprimimos invitaciones, volantes, chicos, grandes, los pegamos en los postes. Empezamos a hacer la invitación personalmente, porque salimos el día del desfile y nos habían quitado nuestra publicidad, nos enojamos y pusimos una cartulina el día del desfile y empezamos a invitar. Somos un grupo que se llama “Ayotzinapa somos todos”, un grupo en el Facebook donde hay más compañeros que no pudieron venir porque sus papás tenían miedo a que nos hicieran algo, querían hacer un plantón en sus escuelas, pero eso apenas lo estamos organizando. No hay seguridad para nosotros, el gobierno no nos asegura nada, ni siquiera podemos confiar en los policías, porque nos matan”.

La gente pasaba por el lugar de reunión en sus automóviles, volteaban a verlos, algunos con miedo, otros con indiferencia, algunos otros les demostraban su solidaridad con un toque de bocina, había emoción cuando esto sucedía, “es que deberíamos estar todos” escuché decir a una jovencita. A las 6 de la tarde el grupo había crecido, padres de familia y maestros fueron llegando, algunos abiertamente expresaron ser morenistas, pero dijeron que estaban allí como ciudadanos. Empezaron a caminar por la avenida Hidalgo, el ánimo de las consignas fue haciéndose más poderoso, los jóvenes llamaban la atención de los mirones, algunos desconfiados, temerosos, porque en esta ciudad la gente poco levanta la voz para protestar, pero otros levantaban el brazo y les daban ánimo, hubo aplausos incluso y muestras de apoyo, “no todo está perdido”, decía una señora.

(VOCES DE LOS ESTUDIANTES)

Nos quieren hacer técnicos

“Ya en el transcurso del camino se nos integraron más personas, eso es bueno, porque todos somos hermanos, si nosotros no nos movemos por nuestro país, qué va a pasar. Escribí esa canción que se oyó hoy porque la letra amerita la causa, aquí nadie viene obligado, ellos son estudiantes, nosotros somos estudiantes, y qué va a pasar: nos quieren matar, están promoviendo reformas para hacernos técnicos a todos, y uno de nuestros temores es a la policía, porque ellos nos secuestran, muchos le echan la culpa a los narcos, pero la culpa es del gobierno. Muchos jóvenes no se unieron a la marcha porque tenían miedo”.

Casi de manera espontánea arribaron a la Plazuela Hidalgo como se le conoce, recientemente remodelada, estrenada apenas, los integrantes del contingente se subieron sin un plan preconcebido, al lugar en donde ahora yace la estatua de Hidalgo rompiendo las cadenas de la esclavitud. Desde arriba los jóvenes leyeron un mensaje, hicieron un minuto de silencio por todos los desaparecidos, uno de ellos al ritmo de hip hop compartió la letra de su canción para la marcha, le dieron el micrófono a los adultos, a un maestro guerrerense que indignado agradecía la solidaridad de Acámbaro, nombraron a cada uno de los jóvenes estudiantes desaparecidos y por último colocaron sus mantas en la estatua de Hidalgo, “sólo es un rato” les decían a los dos policías presentes que pedían no colocaran nada a la figura del Padre de la Patria, los ánimos se encendieron un poco ante la prohibición de los elementos, surgieron gritos e insultos por parte de dos asistentes adultos al mitin, los estudiantes se deslindarían de ello. Momentos después los allí presentes empezaron a disgregarse por el centro de la ciudad, con el corazón en la mano, con la incertidumbre de lo que vendrá.

(VOCES DE LOS ESTUDIANTES)

Que nos digan la verdad

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Algunas muestras de solidaridad se fueron dando a lo largo del recorrido. Algunos observaban con curiosidad, otros con simpatía, a nadie le fue indiferente la protesta.

“La principal causa de la marcha es para exigir justicia porque entre los altos rangos están las principales mafias. El gobierno nos engaña diciéndonos que no sabe, pero es mentira, ellos saben por eso les decimos que si están muertos que tengan el valor para decirlo. Yo soy de Acámbaro, hoy vimos a muchos de varias escuelas, padres de familia, maestros”.

Estos jóvenes dicen que también marcharon por ellos mismos y que no olvidan lo que sucede en Acámbaro. Principalmente exigieron justicia para Jordan, un joven que en días pasados apareció muerto con un balazo en la cabeza, su fallecimiento representa a muchos otros que en últimas fechas han dejado ésta vida casi en las mismas circunstancias, por lo menos hay registrados otros tres casos de jóvenes que han sido víctimas de la violencia, del miedo y del silencio, por lo menos hasta hoy. Al final decidieron quedarse un rato más, los jóvenes volvieron a gritar justicia mientras el día fue oscureando, se despidieron del día limpiando la plaza, recogiendo la basura.

 

 






Luis López




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