SOMOSMASS99
Agustín Galo Samario / SomosMass99
Guanajuato, Gto. / Jueves 31 de marzo de 2016
Más de medio centenar de organizaciones civiles, artistas, académicos, científicos y ciudadanos demandaron a autoridades de los tres niveles de gobierno cumplir el mandato constitucional que consagra el agua como un derecho humano, y al gobierno de Guanajuato que reconozca los problemas derivados del abatimiento del Acuífero de la Independencia y atienda y compense a los pobladores por los daños sufridos por la contaminación de minerales fósiles, en especial a los de las comunidades rurales y a la población infantil.
En la Declaración del Charco del Ingenio, resultado del Foro del Agua, Acción desde la Sociedad, realizado del 17 al 19 de marzo en San Miguel de Allende, los firmantes del documento exigen a la Secretaría de Salud de Guanajuato que ponga fin al secreto con que por años ha manejado la información sobre la calidad del agua para consumo humano; al gobierno de Miguel Márquez Márquez -y a la Conagua- que reconozca los problemas de contaminación del agua en la comunidad de La Cantera, en San José Iturbide, y que replantee totalmente el Plan Estatal Hidráulico vigente desde noviembre de 2015, “de manera que no atienda sólo los grandes intereses empresariales del estado, sino que apunte a una distribución equitativa del agua a toda la población”.
La declaratoria se da en los momentos en que la legisladora panista Silvia Garza Galván, secretaria de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Senado de la República, presentó el martes 29 de marzo una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) contra quien resulte responsable por los daños a la salud de las personas derivadas de la contaminación con “radiación alfa” del pozo La Cantera, según lo dio a conocer El Sol de León (http://www.oem.com.mx/elsoldeleon/notas/n4121108.htm).
Garza Galván aseguró también que la contaminación en ese pozo ya ha provocado la muerte de al menos cinco personas por “leucemia linfoblástica aguda”, declaración que coincide con lo que desde hace meses han ventilado pobladores de La Cantera y que se corresponde con los datos recabados a lo largo de más de 15 años por expertos como Marcos Adrián Ortega Guerrero, investigador del Centro de Geociencias de la UNAM, quien ha realizado estudios que comprueban que en esa zona del estado el agua del Acuífero de la Independencia está contaminada por flúor y arsénico.
De acuerdo con ese mismo diario, la diputada local panista Angélica Casillas, ex directora de la Comisión Estatal del Agua, además de que puso en duda las afirmaciones de Garza Galván y prácticamente la retó a comprobarlas, aseguró que el agua de La Cantera es apta para consumo humano y salió en defensa de la Conagua al considerar válidos los estudios realizados por esa dependencia federal.
Intereses muy poderosos
En ese contexto, el maestro en ciencias Mario Arturo Hernández Peña, director general del Charco del Ingenio, dijo conocer el problema, a las madres de los niños con enfermedades relacionadas a la contaminación del agua de La Cantera y los estudios realizados por el investigador Marcos Adrián Ortega.
Lo que sucede es que “esa postura (de Angélica Casillas) es una constante en las autoridades, en la Conagua. Representan intereses muy poderosos, no quieren hablar del tema porque nos daremos cuenta que detrás hay varias personas de la política nacional y estatal.
“Hablamos de un tema muy serio, de recursos no renovables, que no se discute porque la política estatal está dirigida a la industrialización”.
Lo que propone, porque eso sí que valdría mucho la pena, es hacer una inversión para hacer los estudios adecuados, ya que muchos de los laboratorios contratados por las autoridades para verificar la calidad del agua no registran los datos correctos porque no cuentan con los instrumentos ni los reactivos adecuados para la investigación que se requiere. Por eso “saldrá que no existe” contaminación.
Pero lo que está en el fondo y es muy importante, agregó, es que en el estado hay un modelo de políticas públicas que impulsa la agroexportación. “No es algo nuevo, (y no se cambia) para no ver sus proyectos productivos afectados. Mi opinión es que eso se hace desde los puestos más altos donde se toman decisiones; son los los proyectos agroindustriales de (Javier) Usabiaga”, secretario de Desarrollo Agropecuario y Rural del gobierno de Guanajuato, “que han generado cotos de poder a base de las cuestiones hídricas, no de calidad sino de distribución. No es posible que se asignen grandes cantidades de agua a la agroexportación”.
Para Hernández Peña la alternativa, de cara al cambio climático que ya se observó en Guanajuato con las recientes nevadas, es crear programas de conservación en las partes altas de la zona para retener humedad, lo que con un modelo inteligente de manejo de la cuenca se podría empezar a recuperar el acuífero. “Las organizaciones lo hemos demostrado desde hace 20 o 30 años, pero son renuentes a escucharnos. Lo que decimos es que vamos a enfrentar crisis muy adversas”.
Manantiales y fuentes de agua limpia, secos
En la Declaración del Charco del Ingenio, los firmantes dan cuenta de que el Acuífero de la Independencia, que abastece de agua a los municipios del norte de Guanajuato, ha padecido la extracción indiscriminada por décadas “a partir de un modelo depredador” que destina más del 80 por ciento de los volúmenes extraídos al riego de plantaciones agroindustriales para la exportación, mientras que los manantiales y las fuentes naturales que procuraron durante siglos el agua limpia y potable al conjunto de la población se han secado.
La profundidad de extracción, además, avanza cada año y alcanza ya estratos que contienen sustancias tóxicas de origen fósil, provocando un creciente número de pozos (tres mil en la región) con minerales “probadamente dañinos para la salud humana”, como fluoruro, arsénico, manganeso y sodio, entre otros, en cantidades por arriba de la norma oficial mexicana para la potabilidad del agua.
Esa concentración de minerales afecta ya gravemente la salud de la población, desde la fluorosis dental registrada en niños y niñas, hasta daños más severos en el sistema óseo, en el funcionamiento cerebral, en el sistema renal, además de la aparición de diversas formas de cáncer en el organismo.
A ello se suma la contaminación provocada directamente por las actividades humanas, como la proliferación de drenajes sin tratamiento en zonas urbanas y suburbanas; y los escurrimientos residuales masivos de plantaciones agroindustriales, lecherías, campos de golf y jardines residenciales, los cuales contienen sustancias químicas probadamente dañinas para la salud humana y el medio ambiente, sin saneamiento alguno.
Entre los casi 70 firmantes de la declaratoria se cuenta a César Arias de la Canal, del Jardín Botánico El Charco del Ingenio; Graciela Martínez Delgado Centro de Desarrollo Agropecuario de Dolores Hidalgo; Alejandro de Ávila, del Jardín Etnobotánico de Oaxaca; Eloina Peláez Valdez,Premio al Mérito Ecológico 2015; Gustavo Rodríguez, de Selva y Laguna de Bacalar de Quintana Roo; el doctor Narciso Barrera-Bassols, de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad; Marcos Adrián Ortega Guerrero, Investigador del Centro de Geociencias de la UNAM; la actriz Jesusa Rodriguez; la compositora musical Liliana Felipe, y Laura Delia Ulloa Aguilar, de la Constituyente Ciudadana Popular de San Miguel de Allende.



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