SOMOSMASS99
Agustín Galo Samario / SomosMass99
San José Iturbide, Gto. / Domingo 22 de mayo de 2016
La contaminación de agua en el norte y noreste del estado es un problema de salud pública y tema de investigación científica que las autoridades de Guanajuato no quieren atender. “Hoy tenemos funcionarios burócratas” que “ocultan la información” y no reconocen los estudios realizados por instituciones académicas, afirma Arnulfo Montes de la Vega, ex alcalde y ex candidato al gobierno del estado.
“Sí, ellos juegan a eso. No están pensando en el futuro, están pensando en su presente. Y no están pensando en el presente de todos, sino en el de ellos. A ver cómo me va bien a mí, en qué negocios entro, qué negocios tengo que plantear y cuánto me va a quedar. Así es. Para ellos el agua tiene un precio y es ese”, reitera.
Pero, ¿quiénes son esos funcionarios? ¿Tienen nombre y apellidos? A lo largo de la entrevista los menciona uno a uno, conforme ha pasado el tiempo de 1998 hasta la fecha. Desde los gobernadores Vicente Fox, Juan Carlos Romero Hicks, Juan Manuel Oliva y Miguel Márquez Márquez; los secretarios de Salud Carlos Tena Tamayo, Éctor Jaime Ramírez Barba, Armando Aguirre Torres y Francisco Ignacio Ortiz Aldana; los secretarios de Desarrollo Agroindustrial Javier Usabiaga, Eduardo Nieto Almeida y José María Anaya Ochoa, y hasta los directores de la CEAG Vicente Guerrero Reynoso, Angélica Casillas y María Concepción Eugenia Gutiérrez García. Casi dos décadas en que los gobiernos y las autoridades encargadas de la administración del agua han privilegiado a la agroindustria y a la industria en general por sobre el consumo humano. En resumen, “el agua como mercancía”.
Arsénico, flúor y radiactividad, una historia detrás
De acuerdo con investigaciones realizadas por el Instituto de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México y testimonios de agrupaciones como Mayoye Angelitos Guerreros, en los municipios del norte y noreste del estado existen actualmente alrededor de tres mil pozos profundos de los que en varios de ellos se extrae agua contaminada con arsénico y flúor, y con radiactividad en el de la comunidad La Cantera de San José Iturbide. En esta demarcación se ha registrado la muerte de tres niñas y dos adultos por leucemia linfoblástica, además de que en Dolores Hidalgo, San Miguel de Allende y San Luis de la Paz se ha presentado un incremento exponencial de casos de leucemia, insuficiencia renal, fluorosis dental y fluorosis ósea. Aunque no hay la certeza plena de que se trate de padecimientos causados por el consumo de agua contaminada, todos los indicios apuntan a ello y obligan a profundizar los análisis.
La historia de lo que ocurre en el noreste del estado la conoce Arnulfo Montes de la Vega como vecino, ciudadano, político y funcionario público. Incluso desde antes de 1998 cuando fue alcalde de San José Iturbide, luego como diputado local y más tarde como político que volvió a recorrer la zona al convertirse en candidato al gobierno del estado.
Relata que desde mediados de la década de los 90 del siglo pasado los iturbidenses se habían dado cuenta que cada vez había que extraer agua a más profundidad, cuando apenas unos años antes se podía encontrar con perforar a tres, 12 y hasta 60 metros. De hecho, se llegó a dar el caso que agricultores pararon sus pozos porque ya no les era costeable perforar a 50 o cien metros. Se trataba de los tiempos en que la vocación de la región era eminentemente agrícola.
“En 1976 se dio un decreto que declaraba la zona de veda rígida total. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) decía: ‘Ni un pozo más ni para consumo humano’. Había registrados alrededor de 500 pozos. Para el año 2000 había dos mil 500 pozos sobre ese decreto de veda rígida total. Es decir, alguien otorgó dos mil permisos más para perforación de pozos. ¿Quién es ese alguien? Pues la institución, la Conagua. Hoy andan por los tres mil en la región y hay pozos perforados a 850 metros de profundidad, en el caso de Colgate se plantea eso. La mayoría a 300 o 400 metros de profundidad, con un espejo de agua de 180 metros”, dice Montes de la Vega.
Pero fue en la década de 1990 cuando los tomadores de decisiones de los gobiernos estatal y municipales “decidieron de un plumazo que esta región debía convertirse en industrial. No dijeron por qué, nada más así y ya. Se empezó a plantear la instalación de empresas. ¿De qué tipo? Nadie dijo de qué tipo. Había solamente una por los años 70 que se llamaba Materias Primas Mineral de Monterrey, que luego cambió a Materias Primas Mineral de San José. Extraían sílice y feldespato. Después llegaron Papel y Cartón de México, que ahí está todavía instalada, y Pfizer, Vanart se llamó, que hacía los shampoos. Fueron las primeras. Y se habló de parques industriales. En ese tiempo se vende el terreno donde se instala Mission Hills, que es Colgate Palmolive, que se menciona como la planta más grande de Latinoamérica”.
Luego se abrió el parque industrial Los Nogales, donde hay instaladas más empresas, y al mismo tiempo se establecen en la carretera 57 Vitromex, Tecarsa, una filial de la Zaga que hacía playeras, una empresa colombiana que hacía tarjetas de navidad con melodías. “Nosotros veíamos cómo había bajado el agua en esta región”.
En 1998 el gobernador Vicente Fox promovía la zona como idónea para el desarrollo industrial. Se ofertaba la zona “con agua de sobra para la industria. Ese era el tema. Y con la infraestructura nacional: vía del tren, carretera a cuatro carriles, la más directa a Norteamérica, fibra óptica, gasoducto, línea de alta tensión.
El estudio y “la transa”
“A raíz de que se hablaba de la industrialización nos preguntábamos cómo ofertan agua si no tenemos, si los pozos diariamente se estaban abatiendo. A ver, ¿tenemos agua suficiente? ¿En verdad tenemos agua de sobra para la industria? ¿Así indiscriminadamente? ¿O tenemos que revisar si el desarrollo de la región tiene que ser de otra forma?”.
Para su administración, Conagua dividió la región en dos acuíferos. El del Laja, que abarcaba los municipios de Dolores Hidalgo, San Miguel de Allende y una parte de San Felipe y San Diego de la Unión; y el de Laguna Seca para San Luis de la Paz, San José Iturbide, Doctor Mora, otra parte de San Diego y una porción de Tierra Blanca. “Extrañamente los acuíferos dependían para su revisión de la Comisión Estatal del Agua (CEAG), a nivel estatal, aunque el de Laguna Seca dependía también de la SDAyR, la Secretaría de Agricultura, donde estaba Javier Usabiaga Arroyo. Yo diría que para su transa se dividió así, y digo esto porque hoy está dividido en cuatro: el acuífero Doctor Mora-San José Iturbide; el Laguna Seca, que es el de San Luis de la Paz; el de San Miguel de Allende, y el del Laja. ¿Por qué? Porque eso permite el manejo arbitrario de las concesiones de agua. Nosotros consideramos que es uno solo y le llamamos Acuífero de la Independencia.
Montes de la Vega cuenta que entonces, como eran preguntas que no podían responder, como alcalde de San José Iturbide inició las gestiones entre 1998 y 1999 para que el Instituto de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) hiciera una investigación. A la iniciativa se sumaron los alcaldes de Dolores Hidalgo, San Luis de la Paz, Doctor Mora, San Miguel de Allende, Tierra Blanca, Victoria, Xichú, Atarjea, San Felipe y San Diego de la Unión. Incluso, al paso de los meses se interesaron los municipios de Valle de Santiago, Apaseo el Grande y Apaseo el Alto. “La UNAM dijo: ‘a ver, ¿nos permiten que entremos al tema de calidad? Pues sí. Y nunca preguntamos qué iban a hacer, porque nos pareció que nosotros, alcaldes, no podíamos entrar a cuestionar a los investigadores sin conocer el tema. Fue un estudio reconocido en el Tercer Congreso Internacional de Aguas Subterráneas por expertos como (David Keith) Todd que lo calificaron como excelente, didáctico, como lo mejor que se ha hecho en el mundo”.
“Pero cuando la UNAM da sus resultados empezamos a considerar que se estaba dando un avance de independencia respecto de las dependencias que tienen la administración del agua y que esto se les salía de control. Como ciudadanos empezamos a hablar ya no de cantidad, que de por sí están agotados los acuíferos, sino de calidad. Nos encontramos con que estábamos tomando agua de más de diez mil años de edad, incluso en algunos puntos de 20 y 30 mil años. Los estudios revelaron que las zonas de recarga del acuífero son muy relativas, además de que no es cierto que el acuífero se recarga cada año como dice la gente de la Conagua; y determinaron la presencia y concentraciones de 70 elementos químicos. Encontraron con que hay contaminación con plomo, mercurio, pero principalmente con arsénico y flúor, y que va en aumento. Esto es resultado de las muestras que se tomaron en el entronque San Luis de la Paz-Dolores Hidalgo y en la carretera hacia San Luis Potosí y Querétaro, y un poco hacia el lado de Pozos.
«Esto ha ido en crecimiento. Hoy la misma Conagua reconoce que hay pozos arriba de la norma en arsénico y flúor en San José, en las comunidades La Concha, El Salitre, Los Tulillos y La Cruz de la Maza, que limitan con la carretera a Doctor Mora. Entonces el agua que hoy sacamos viene concentrada de arsénico y flúor en niveles no aptos para consumo humano. Bueno, y aparte de eso el año pasado (2015) se encontró que el pozo de La Cantera está contaminado de radiactividad con partículas alfa”, que hasta el momento no se conoce de dónde provienen, si de un yacimiento de uranio en el subsuelo o de un basurero aledaño donde se depositaron por años desechos sin control y “que hace años veías arder. Todo podría ser, se necesitan más estudios y no descartar nada”.
La zona industrial
Pregunta Montes de la Vega: “¿Habrá otros pozos contaminados en la zona de La Cantera? Es posible, tenemos las comunidades de La Cinta, Cerrito del Arenal, San Jerónimo, que están ahí cercanas y a lo mejor habría que hacer estudios. Y luego ya regresas a la cabecera municipal, que el primer pozo a revisar es el del fraccionamiento María Teresa. Ese es el tema, porque si está contaminado este pozo de María Teresa, habría que revisar a 50 metros los pozos de Colgate Palmolive, a 25 metros los pozos de la plastiquera Alpla, a 30 metros el pozo de la cartonera”.
– ¿Todo a 50 metros del pozo de La Cantera?
A 50 metros, sí. Cruzas la carretera (federal San Luis Potosí-Querétaro), si usas un puente, y ahí están los pozos. Y a dos tres kilómetros, en línea recta, la Ferrero Rocher de los chocolates y la Pfizer, la de los medicamentos y artículos de belleza. Así está el asunto.
Las enfermedades
Médico por la Universidad Autónoma Metropolitana, Montes de la Vega también aborda el aumento de padecimientos que antes no se presentaban en la región, lo que considera ameritaría que las autoridades reconocieran este caso como un problema de salud pública y tema de investigación científica, porque “si quieres atenderlo lo atiendes, si no quieres, no. Y ocurre que hoy tenemos funcionarios burócratas que no quieren atenderlo.
“Para ellos es muy fácil decir no es cierto, el agua no está contaminada porque yo lo digo. Lo que ellos hacen como que no saben o que tratan que no se sepa es que, con las concentraciones que tiene, si se queda en tu cuerpo llegará un momento en que te va a causar daños físicos. ¿Qué te provoca la fluorosis? Lo más visible son los dientes de los niños destruidos. Eso es fluorosis dental, pero cuando tienes fluorosis dental es porque ya tienes fluorosis ósea. Hoy la gente se queja de artritis, de osteoporosis. No es el mayor problema, la fluorosis provoca deterioro del coeficiente intelectual hasta en un 20 por ciento en niños que están sobre expuestos.
“El arsénico es cancerígeno y hay un aumento de enfermedades de cáncer. No nos dicen cuál es el rubro. Algunas gentes de la Secretaría de Salud de Guanajuato dicen: ‘es que no es compaginado, o sea, no es que tomaste arsénico y te dio cáncer’. Y tal vez tengan razón, pero sin embargo sí es mayor la posibilidad de que te dé cáncer si estás tomando agua con arsénico. Y si hoy ves un aumento de cáncer y leucemia en la zona y luego tienes un aumento de ingesta de arsénico, pues creo que habría que revisarle por ahí. Antes de descartarlo habría que aceptar esa posibilidad”.
A pesar de que se conocen los estudios de la UNAM desde hace años, añade Montes de la Vega, esa posibilidad se ha negado de forma consistente desde que estaban al frente de la Secretaría de Salud de Guanajuato Carlos Tena Tamayo, Éctor Ramírez Barba, Jorge Armando Aguirre Torres y actualmente Francisco Ignacio Ortiz Aldana.
– ¿En qué acuífero se encuentra la mayor parte de la industria y en cuál la mayor parte de los campos agrícolas de exportación?
En el acuífero San José Iturbide-Doctor Mora. Así es, ¿qué raro verdad?
– ¿Lar hortalizas que exporta Usabiaga se siembran en esta zona?
Sí, en todo el estado, pero es indudable que aquí tiene. También la familia Nieto (del ex secretario de Agricultura, Eduardo Nieto Almeida), la Agrícola Nieto de Celaya, y no solamente aquí, sino también en San Miguel de Allende y en Dolores Hidalgo es lo mismo. La agroindustria está lista, pues, en este asunto.
Lo que también se descubrió con los estudios realizados por la UNAM fue que la agroindustria es la que más consume agua, y presumiblemente a más profundidad. Desde aquellos años el tema escaló y se conoció que el acuífero de Laguna Seca “dependía de la SDAyR, la Secretaría de Agricultura, donde estaba Javier Usabiaga, que se planteaba como el mayor extractor de agua en esta región porque era el comprador de las legumbres, del brocolí que se llevaba a los supermercados de Estados Unidos, a Gigante Verde y a una empresa de Celaya”. Y así fue y ha sido durante las gestiones de Javier Usabiaga, Eduardo Nieto Almeida y José María Anaya Ochoa al frente de la SDAyR. Así que además del consumo de agua de la agroindustria, ahora tenemos el gasto de las otras industrias en la región.
– ¿Qué se puede hacer en el ámbito político para atender esta situación?
No hay interés de atenderlo, porque el gobernador del estado (Miguel Márquez) está vendiéndose como un posible precandidato a la presidencia de la República. Ellos pretenden vender un estado que no tiene conflictos ni ningún tipo de problemas.
“En el 98-99 que empieza el estudio las autoridades estatales y nacionales preguntan por qué se permite hacer ese estudio. Pues porque las autoridades municipales así lo decidimos y no teníamos por qué pedir permiso. Los resultados nunca los reconocen, conociéndolos, nunca los reconocen y al contrario, los cuestionan”.
Así sucedió también con Vicente Guerrero Reynoso, Ricardo Sandoval Minero y Angélica Casillas, ahora diputada, como directores de la CEAG; con Ricardo Olguín en lo que era la CNA. “Y luego con la gente de SDAyR metida, un ingeniero (Miguel Ángel) Solís que era como el brazo derecho de Usabiaga, que había estado en la CNA y estaba ahí metido en la SDAyR.
“Juan Carlos Romero Hicks, gobernador, no había entendido de qué se trataba, como en Guanajuato los panistas creen que se las saben todas. Pero este Juan Carlos creyó que tenía resuelto el problema de conocimiento del tema del agua con vender tubos. Cada año hay un congreso de la CEAG, lo siguen haciendo y lo que hacen ahí es presentar empresas que venden tubos o que vendan bombas, o que vendan químicos, pero no están abordando el tema del agua.
– Hace unas semanas en el Foro del Agua de San Miguel de Allende se dijo que hay una tendencia para manipular y ocultar la información sobre el agua en esta zona. ¿Usted que fue alcalde y diputado se dio cuenta de eso?
Sí. Ellos hacen estudios incluso medios. Y bueno, el ocultamiento de la información ahí está claro. Sí, ellos juegan a eso. No están pensando en el futuro, están pensando en su presente. Y no están pensando en el presente de todos, sino en el de ellos. A ver cómo me va a mí bien, en qué negocios entro, qué negocios tengo que plantear y cuánto me va a quedar. Así es. Para ellos el agua tiene un precio y es ese.
Ahora, concluye Arnulfo Montes de la Vega, habría que iniciar el camino de las denuncias. «Porque, sin duda, de todo esto hay responsables».






Comparte en Facebook
Twittéalo








