SOMOSMASS99
Edgar Cortez
Martes 14 de febrero de 2017
El domingo pasado se realizó la marcha identificada con el lema #VibraMéxico. Una vez sucedida es conveniente realizar un balance de la misma.
Es indispensable mencionar que la institución de la que formo parte, el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, A. C. (IMDHD) fue una de las convocantes de la misma. Desde el origen la convocatoria consideraba fijar una posición frente al presidente Trump y de igual forma ante el presidente Peña Nieto.
Los términos de la convocatoria fueron: defender a México y a los mexicanos ante las amenazas del gobierno de Trump; anteponer los intereses de los mexicanos en toda negociación con el gobierno norteamericano; requerir que el gobierno informe de manera permanente sobre las negociaciones con Estados Unidos; exigir al gobierno de México evitar la simulación y asumir acciones concretas e inmediatas para combatir la pobreza, la desigualdad, la corrupción, la impunidad y las violaciones a los derechos humanos; demandar el respeto y la protección de los derechos de toda persona, independientemente de su nacionalidad, condición migratoria, raza o religión; y establecer el respeto, cooperación y solidaridad como bases del entendimiento y amistad entre las naciones.
En los días previos a la marcha distintas personas salieron a dar sus versiones de la marcha y entonces escuchamos posturas diferentes e incluso contradictorias. Esa situación puso en claro que la marcha era un esfuerzo en construcción pero donde lo común resultaba débil frente al énfasis propio de las preocupaciones o intereses de cada personaje.
La confusión se acentúo cuando gente como Isabel Miranda de Wallace, sabiendo de la iniciativa de #VibraMéxico, lanzó junto con personajes abiertamente priistas, la convocatoria a otra marcha el mismo día y hora. Y el galimatías fue mayor cuando este personaje quiso hacer creer que era una sola marcha. Nunca hubo convocatoria para una única marcha, desde el inicio y hasta su realización fueron dos convocatorias con propósitos distintos.
En medio del desconcierto las organizaciones de derechos humanos involucradas en la convocatoria difundimos un documento poniendo en claro las razones de nuestra participación. Convocamos #VibraMéxico porque nos oponemos al restablecimiento de la tortura en la lucha contra el terrorismo por el Gobierno de Donald Trump, y porque creemos que en México se debe establecer mecanismos internacionales para hacer frente a la impunidad y garantizar el derecho a la verdad de las graves violaciones a los derechos humanos y crímenes contra la humanidad cometidos en el contexto de la guerra contra las drogas de los últimos diez años (http://bit.ly/2lJ2QIS)
Finalmente el domingo pasado se realizaron las marchas en la Ciudad de México y en 14 ciudades más. Unas 20 mil personas salieron a las calles en la capital y unas noventa mil en total en el país.
¿Cuáles considero que son los saldos positivos de este esfuerzo?
Fue un primer paso modesto para construir unidad y fuerza social que haga posible que la sociedad imponga cambios indispensables a la clase política. Algunas voces consideran que la marcha fue un fracaso. Yo creo que si la evaluamos desde el realismo del tamaño y capacidad de quienes convocaron es un éxito modesto, pero éxito finalmente.
Segundo. La marcha fue una clara expresión de pluralidad, de que en este país existen innumerables agravios en contra de la ciudadanía y no existe un cauce para tanto enojo social. Ese cauce nos toca construirlo a la misma ciudadanía y nos obliga a salir de nuestros espacios de confort para aprender a dialogar y entendernos con otros y otras con los que nunca o muy pocas veces hablamos.
Tercero. La unidad será resultado de muchos esfuerzos y ensayos, difícilmente se puede pensar que es condición previa a cualquier esfuerzo colectivo.
Ya dimos el primer paso, la tarea ahora será dar muchos más que aún nos faltan.
@edgarcortezm
Foto de portada: Armando Monroy / Cuartoscuro.
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