SOMOSMASS99
Jack*
Cómo escribir al borde del suicidio, de la decadencia de mi posible decencia. Estas palabras que ahora escribo con mis propias manos, son la más sincera confesión, pero también, la más desesperada.
A mi madre: decirle que la amo tanto, aunque siempre estuviéramos encontrando nuestras opiniones.
No hay en este momento nada que me aterre tanto como el fuego que ahora arrasa y consume lentamente mi mundo y va reduciendo los recuerdos de mi existencia en ceniza. Las palabras no dichas, los abrazos, las caricias que siempre pensé, algún día darte.
Ahora, sólo es cuestión de tiempo mientras el fuego arde, llega y me consume.
Debo confesar… mi participación en este incendio… No fue accidental.
Estoy en paz. Siempre soñé que viajando en avión o en autobús, en el trayecto, algún objeto nos golpeaba y como en las pelis, todo comenzaba a arder e instantes antes de que todo a mi alrededor explotara de manera absurda, en el colapso de mi mundo, hallara fe; el tiempo para reflexionar. Escribir estas palabras.
Ver la muerte tan de cerca, oler, respirando junto a mí, mientras toso y me asfixio, me dota de un enorme sentido de responsabilidad; la claridad de percibir los últimos instantes como letras que escapan volando y pasan a través de una gigantesca lente en aumento. Ahora todo es tan claro. Puedo comprender mejor.
La importancia de las promesas rotas, no cumplidas y que, como una agonía, misma que ahora experimento mientras las llamas suben, crecen, poco a poco me ahogan y me consumen, cuan perfecta es la vida en su imperfección.
La reducción del tiempo, de la materia al morir, descomponerse. El proceso de transformación… para dar forma a una nueva existencia.
Quema… quema… Nos consume y mientras escribo estas doradas líneas, mis últimas lágrimas se apagan.
Ahora sé que puedo decírtelo.
Sí… fui yo quien provocó esta miseria de existencia. Esta muerte. Esta transformación que hoy me guía hasta renacer en el polvo circular de la existencia.
* Jack, por supuesto, es el seudónimo de nuestro autor. Reservaremos su nombre real hasta que él lo decida. Lo que sí podemos decir es que estudió Letras Hispánicas, y que no sólo ama la literatura sino también el cine, los atardeceres y las nubes, ante las que de tarde en tarde se convierte en fotógrafo.
Foto de portada: Pixabay.
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