SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Ciudad de México / Jueves 16 de febrero de 2017
Activistas de distintas organizaciones civiles, agrupados en lo que han dado en llamar la Asamblea Nacional de las Resistencias Ciudadanas, convocaron a ciudadanos y colectivos a trazar un plan para la unidad nacional y establecer un plan de acción de desobediencia civil pacífica, en el que se pongan a consulta la suspensión de pagos al fisco, boicots contra empresas transnacionales, liberación de casetas de las autopistas de cuota, paros laborales y la instrumentación de nuevas formas de economía social y popular. Todo con el propósito de hacer frente a las reformas estructurales, la carestía, la creciente pobreza y la violencia en todo el país.
El llamado a reunirse la mañana de este sábado 18 de febrero en Ixmiquilpan, Hidalgo, también tiene como objetivo poner a discusión la puesta en marcha de un paro cívico nacional y a trazar una ruta con «iniciativas legales, populares y jurídicas, nacionales e internacionales para pedir la renuncia, la revocación de mandato o lo que proceda para que (Enrique) Peña Nieto abandone la presidencia y pueda ser llevado ante la ley», junto con otros personajes de la política nacional como el ex presidente Felipe Calderón.
La Asamblea Nacional de las Resistencias Ciudadanas -integrada por quienes dijeron ser miembros de organizaciones y sindicatos como la Constituyente Ciudadana Popular, el Movimiento de Liberación Nacional, el STUNAM y Ciudadanos Salmantinos contra el Gasolinazo- explicó a través de un comunicado de prensa que la propuesta es contribuir a la unidad nacional y luchar contra todos los políticos a quienes tiene sin cuidado la situación por la que atraviesa el grueso de la población del país.
Tras asegurar que en los próximos días el gobierno federal «terminará por liberar los precios de la gasolina, el gas, la electricidad y de los combustibles en general, dando paso a una nueva oleada de aumentos en los precios de los productos de consumo básico», sostuvo que a Peña Nieto le tiene sin cuidado tener un nivel de aceptación entre los mexicanos de tan sólo el 12 por ciento y que, para muchos, «dentro y fuera del país haya dejado de ser presidente de México», mientras que a diputados, senadores y partidos políticos nada les importa para «conspirar y votar contra la mayoría de nosotras y nosotros, los casi 130 millones que habitamos el territorio nacional, sin tomar en cuenta a las decenas de millones que viven en los Estados Unidos y Canadá».
La Asamblea Nacional de las Resistencias Ciudadanas también criticó «a los oligarcas socios de las trasnacionales, a los intelectuales del sistema, a los medios de comunicación expertos en fabricar mentiras, a los funcionarios y burócratas encumbrados que promovieron la marcha de la falsa sociedad civil en apoyo a Peña Nieto», quienes forman «la base de un gobierno y de un régimen sin respaldo social» a quienes no les importan «la carestía, los despidos masivos de trabajadoras y trabajadores, la destrucción de los derechos a la salud, educación, pensión, tierra, vivienda». «Su llamado a la Unidad Nacional contra Trump es un engaño, es la trampa del ladrón que grita ¡al ladrón! ¡al ladrón! para distraernos».
Consideró que para superar la actual crisis del país, que calificó como una de las peores de nuestra historia, es necesaria «la unidad nacional de las y los agraviados»; y que en un contexto donde el «gasolinazo es sólo el preámbulo de la profundización del desastre humanitario», para frenar «la pobreza y la violencia fabricada por los neoliberales» se requieren las resistencias ciudadanas. «No existe otra salida para la sociedad civil y el pueblo que la unidad y la organización del levantamiento civil pacifico para echar fuera del gobierno a Enrique Peña Nieto, a la clase política que le acompaña y a los intereses empresariales antinacionales que son el poder tras el trono, la mano que mece la cuna».
Foto de portada: Presidencia / Cuartoscuro.



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