SOMOSMASS99
ÚLTIMO PISO
Gwenn-Aëlle Folange Téry*
Lunes 25 de mayo de 2020
Pues además de cocinar, comer, leer y tejer, he estado viendo series y películas.
Y lo he estado haciendo con tal fervor y empeño que ya le di la vuelta a lo que quería ver y me metí a lo que “no me gusta”: series para chavos por ejemplo, documentales, hasta series que empecé a ver y dejé a los dos capítulos por angas o por mangas, que si mal actuado, que si mucha sangre, que si muy lento, muy rápido o demasiadas escenas de sexo que no vienen al caso para entender la trama.
Las películas y series turcas me gustan, hasta se me olvida que a veces son un poco lentas. Y las españolas, bueno, superé mi flojera por el esfuerzo que me significa entender qué dicen entre el ceceo y los regionalismos. Hay uno que dice que no ande uno tocando huevos que no son blanquillos que está buenísimo. He visto también algunas series o películas francesas, no muchas, aunque con subtítulos en francés para aprender cómo se escribe todo eso nuevo que dicen.
Y estos días dos series que había evitado por la cantidad de sangre que salpica la pantalla, la de Vikingos y la de Gotham. La primera la miro acompañada, necesito que me vayan recordando quién es quién y a quién mató. La segunda la veo sola, tratando de no pensar demasiado en dos-tres escenas computarizadas malísimas y en que no entiendo por qué el Batman de mi infancia se llamaba Bruno Díaz. Espero con ilusión al Joven Maravilla que no ha salido aún y me da tristeza el Pingüino, es finalmente un hombre muy sufriente.
Ya cuando me harto de sangre, me paso a la tele y me echo todos los programas sobre vestidos de novias: que si en los Estados Unidos, que si en Inglaterra, que si usados, que si tallas XL, que si concurso de diseñadores. Ya mi hija me tiene miedo, porque le voy dando consejos para el día en que tal vez se case y tal vez quiera un vestido de novia. ¡Creo que el consejo más mejor es el de “No lleves a tu madre ese día”!
Y todo esto se mezcla en mi cabeza, igual que cuando bato capeado para hipotéticos chiles rellenos. Creo que voy a salir del confinamiento con un vestido de novia salpicado de rojo, con ojos colgando y una hacha decorada entre las manos.
Entonces…
Entonces pídeme matrimonio
De pie frente a mí
O recostado en la cama
Pídeme que por todo lo que dure nuestro amor, estemos juntos
Pídeme que vivamos juntos
Sentado frente a mí
En aquella cafetería ¿recuerdas?
Pídeme buscar departamento, casa o cuarto
Pídeme que sea tu novia
No me beses nada más, habla
Mírame a los ojos
Toma mi mano
Siente como me estremezco
Dame otra vez nuestro primer beso
Bailábamos esa noche una canción de los Eagles
Siente mi sorpresa
Revive tu ímpetu
Volvamos a empezar, fortalecidos
Tengamos juntos a nuestros hijos otra vez
Seamos enamorados eternos
Dejemos que nuestro corazón se desboque al saber que nos vamos a ver
Aunque durmamos juntos cada noche de cada día
Aprende otra vez a decirme que me amas
En voz alta, en voz baja, con la mirada y con tus manos
Pídeme hoy y mañana
Que me case contigo
* Gwenn-Aëlle Folange Téry es pintora y escritora.
Imagen de portada: Pixabay.
Comparte en Facebook
Twittéalo








