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Visita de medianoche

Diálogo País / Top News / 25/05/2020

SOMOSMASS99

 

Martha Heredia Ávila*

Lunes 25 de mayo de 2020

 

Todavía con los efectos de la resaca de anoche, necesito escribir.

Llegó como la intrusa no esperada, aún así, abrazó con fuerza todo mi ser.

La recordé como aquellos días, mi compañera inseparable, acostumbrada a vivir con ella, en  alguna ocasión llegué a extrañar su ausencia inspiradora. 

Reitero, no la esperaba, cruzó el umbral de mi habitación de manera intempestiva, sitio que por algún tiempo fue nuestra intimidad. Arribó sin permiso, a la hora y lugar conocido por muchos años. Sentí gran inquietud, me di cuenta que nunca se había ido de mi vida. Su presencia me quitó el aliento, ahogó mi pecho, pensé que se iría ante mi rechazo.

Con el orden del caos en la boca, le pedí, le supliqué, que se marchara. No quiso, insistió en quedarse. Tomé con temor el medidor de vida en estos tiempos, respiré. Aparece tras largos segundos -para mí- el número color azul visto en varias ocasiones en otras personas, 95… 96%, desciende a 92%, vuelve a elevarse. El tórax, mi tórax, sintió la opresión de su presencia. ¿Dónde ocurrió? Utilicé el equipo de protección personal con seriedad, como profesional. De igual manera cuidé adecuadamente a cada paciente, realicé su revisión con  estricto apego para llegar al diagnóstico más cercano a la verdad clínica, sin  incrementar el miedo de los familiares, mucho menos generar un riesgo de vida.

En mi nocturna soledad, ya con efectos del orden del caos, conocidos ya por Rosario C., entré en contacto con la presión del agua. Cayó primero en mi cabeza, tallé con amplía jabonadura cada espacio de mi territorio corporal, aún fronterizo entre el sueño y el ensueño.

Entendí, con cada respiro el por qué del baño en la antigua Castañeda o en el Fray para aquellos/as inquietos/as mentales, o al menos así lo relacioné.

Con la húmeda desnudez respiré con gran profundidad, percibí la entrada y salida del preciado aire. Me di cuenta que mi mente está cada día más afectada. La noche, sobre todo, en algunos días es el inicio de la muerte.

¿Quién en sano juicio, en medio de la noche necesita una ducha para no morir en vida?

Es posible que sean muchos, muchos que como yo, al regresar a casa, llega la visita no deseada: la angustia.

Más de 70 días del primer enfermo con Covid-19 positivo en México.


* Martha Heredia Ávila es médica egresada de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Creación Literaria, en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

@HerediaAvila

[email protected]

Foto de portada: Katherine Gu (@hatherine_xx11) / Unsplash.






Luis López




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9 Comentarios

el 25/05/2020

Gracias Martha por ser de los que se la juegan cada día por sanar y ayudar
Gracias

    el 25/05/2020

    Querida Gwenn agradezco con mi corazón tu comentario.

el 25/05/2020

Hermoso relato y esperemos la musa de la inspiración regrese siempre a casa, un abrazo fraterno!…

    el 25/05/2020

    Alex gracias por el comentario. Sí, que regrese la musa…en paz.

el 25/05/2020

Vaya manera de compartir tu experiencia. Nos recuerda la fragilidad que tienen que enfrentar día a día tantas personas y vencerla, tornarse fuertes para cumplir si misión. Gracias por compartir tu experiencia y continuar. Mi admiración por tí cada día más grande.

    el 25/05/2020

    Gracias querida Mau, la admiración es recíproca.
    Un abrazo.

el 25/05/2020

Querida Martha, mi cariño y respeto siempre.

el 25/05/2020

Gracias Zal, es de ida y vuelta, también… siempre.

el 25/05/2020

Alex gracias por el comentario. Sí, que regrese la musa…en paz.



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