SOMOSMASS99
Roberto Gómez Palacios / SomosMass99
Ciudad de México / Domingo 1 de mayo de 2016
En su origen, la danza es un hecho fundamentalmente social en su contenido inconsciente y es un medio a través del cual se expresa la cohesión del grupo. En los pueblos primitivos las danzas son siempre colectivas y están estrechamente ligadas, por lo general, a la magia y a las ceremonias rituales. La danza tiene por provocar un acontecimiento beneficioso para la comunidad: lograr la fertilidad de la tierra, del ganado, la lluvia. Para la curación, exorcizar a los malos espíritus que se apoderan de una persona enferma. Por otro lado, también se utiliza para poderes maléficos. En las practicas adivinatorias juega un papel importante.
La danza se halla asociada a formas más desarrolladas de religiosidad. En los misterios de la antigüedad se le consideraba un medio muy eficaz para llegar al estado éxtasis y de frenesí que favorecía la identificación con la divinidad. Heródoto relata que los sacerdotes egipcios escenificaban en una danza las peripecias en la vida de un dios. En oriente, este vínculo entre la danza y la religión es muy claro. Entre los antiguos himnos religiosos de la India se encuentra el Natyaveda, o sea, el Veda del drama danzado, que fue revelado por los dioses al asceta Baratha. Éste escribió el Natya Shastra o Tratado de danza teatral, manual clásico de los actores-danzarines para ambos sexos. Brahma no creó la danza solamente para los hombres sino también para los dioses; éstos con su danza simbolizaban su intervención en el orden del mundo.
Los griegos a las danzas mímicas despojaron de su carácter religioso para convertirlas en danzas en las que se imitaban las actividades humanas. La danza griega estaba indisolublemente unida al drama, al canto y a la poesía. Su ritmo era el del verso empleado y su misión, esencialmente ilustrativa y representativa. Es por eso que en un comienzo la danza fue mimada, y aunque posteriormente se desarrollaron otras formas, nunca perdió ese carácter. En Roma también fue muy popular, particularmente bajo las formas de pantomimas ; éstas se representaban, en un principio, como interludios entre los actos de una comedia; más tarde adquirieron mayor extensión e importancia y llegaron a constituir un espectáculo por sí mismas. En los últimos tiempos de la República era una de las diversiones favoritas del pueblo.
La antigua costumbre de introducir danzas en el culto de ciertos dioses se mantuvo hasta la llegada del cristianismo: la iglesia prohíbe la danza en el culto religioso pero la tolera fuera de ella. Pese a la iglesia, durante la Edad Media, y hasta el siglo XVI, en ocasión de ciertas fiestas religiosas se bailaban danzas dentro del recinto sagrado, como las del famoso seises de la catedral de Sevilla.
Durante la Edad Media no recibió ningún impulso nuevo, decayó enormemente: se mantuvo, naturalmente como entretenimiento popular, escaseando formas más refinadas.
Al final de esta época empezaron a aparecer los bailes organizados. Se hizo famosa, en el siglo XV, la fiesta organizada por Bergonzio de Botta con motivo del casamiento de Galeazzo, duque de Milan, con Isabel de Aragón, en donde se ejecutaron danzas fastuosas de proporciones insospechadas. Los señores de Italia y de otros lugares trataron de organizar fiestas similares. En 1581, en Francia tuvo lugar una que superó en fastuosidad a todas las anteriores y que tuvo una influencia aún mayor en el desarrollo moderno de la danza. En este lugar surgió el célebre Ballet Comique de la Reine, gracias a Beaujoyeux. Participaron los principales personajes de la corte para crear una academia de danza y música, siendo la danza un espectáculo.
Los bailes de sociedad más en boga en el siglo XVI fueron la pavana, la gallarda y el branle. En el siglo XVII, la bourrée, la gavote, el minué, el rigodón y la polonesa. En el siglo XIX, la cuadrilla, los lanceros y principalmente el vals.
En la actualidad el término ballet designa una danza sujeta una determinada técnica que la convierte en un espectáculo teatral donde convergen coreografía, música y artes plásticas.
El Día Internacional de la Danza se celebra cada 29 de abril a partir de 1982 en honor al bailarín francés Jean-Georges Noverre, considerado el creador del ballet moderno.
En todo el país se estuvieron presentando el viernes 29 y sábado 30 de abril a profesionales del arte dancístico, grupos emergentes y aficionados, entre los que destacan la compañía Barro Rojo Arte Escénico, que cumple 34 años, y el Taller Coreográfico de la UNAM (TCUNAM).
La Dirección de Danza de la UNAM lo festejó el sábado con la participación de mil 350 bailarines, 80 compañías y 20 géneros dancísticos. El Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández, Grupo Yuca Danza Cantos y Tambores Aftrocolombianos, Ardentía, Cirko de Mente, Compañía Capitalina de Danza.
Y películas como Pina de Win Wenders; Billy Elliot, de Stephen Daldry, y First Position de Bess Kargman.



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