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Redacción / SomosMass99
Guanajuato, Gto. / Jueves 15 de junio de 2017
“Estados Unidos y México son socios en el crimen» contra miles de personas que buscan refugio «y están fraguando una incipiente catástrofe de derechos humanos», afirmó este día Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional, en el marco del informe Enfrentando muros: Violaciones de los derechos de solicitantes de asilo en Estados Unidos y México, basado en investigaciones intensivas llevadas a cabo en ambos lados de la frontera.
La representante de la organización defensora de los derechos humanos enfatiza que «Estados Unidos está construyendo un sistema cruel y hermético para impedir que gente que lo necesita reciba protección internacional, y México está demasiado dispuesto a desempeñar el papel de portero de Estados Unidos”.

Migrantes centroamericanos llegan a Tijuana, Baja California, para pedir asilo en Estados Unidos. | Foto: Christian Serna / Cuartoscuro.
A través de un comunicado de prensa, Amnistía Internacional explica que el informe explora el catastrófico impacto de una serie de nuevas políticas y prácticas en curso que dan lugar a la devolución forzada ilegal de solicitantes de asilo en la frontera entre Estados Unidos y México, y amenazan con encerrar ilegalmente a miles de familias más, incluidos bebés, niños y niñas, en centros de detención para inmigrantes de Estados Unidos.
“La estrategia del muro fronterizo del presidente Trump no reconoce que, si quieren vivir, estas personas no tienen más opción que huir de sus hogares. El muro de Trump, sus cuestionables órdenes y sus centros (cada vez más numerosos) de detención para inmigrantes no impedirán que la gente trate de entrar en Estados Unidos. Al contrario: para lo único que servirán es para obligar a esas personas a tomar rutas mortales a través del desierto, el río y el mar.
“En este enfermizo juego del ratón y el gato, las únicas que pierden son los cientos de miles de personas que huyen desesperadas de la violencia extrema y mortal de los países centroamericanos de El Salvador, Honduras y Guatemala. En lugar de empujar a la gente a una muerte probable, Estados Unidos debe anular su orden ejecutiva de seguridad fronteriza y replantear desde el principio su control de la inmigración”, exige la organización.
Al cabo de una investigación realizada desde febrero en ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México, Amnistía Internacional concluye que las medidas adoptadas por la administración de Donald Trump para «hacer frente a la inmigración» violan el derecho internacional.
La orden ejecutiva del 25 de enero de 2017 sobre Mejoras a la Seguridad Fronteriza y el Control de la Inmigración, y otras medidas, permiten la devolución forzosa de personas a situaciones que amenazan su vida, así como un incremento de la detención obligatoria ilegal, durante meses, de solicitantes de asilo y familias.

Marcha de migrantes centroamericanos en Ixtepec, Oaxaca, para exigir a autoridades de México y Estados Unidos que respeten sus derechos humanos. | Foto: Rusvel Rasgado / Cuartoscuro.
«En la frontera entre Estados Unidos y México, Amnistía Internacional encontró solicitantes de asilo que le dijeron que las nuevas medidas les obligaban a correr el riesgo de sufrir extorsión o violencia al tener que pagar a traficantes de personas para entrar en Estados Unidos. En algunas zonas del desierto de Arizona se han duplicado las muertes de personas migrantes desde que Trump fue elegido».
Amnistía Internacional, de acuerdo con testimonios de abogados, organizaciones no gubernamentales, migrantes y defensores y defensoras de los derechos humanos, da cuenta de que los funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) estadounidense han negado ilegalmente la entrada a solicitantes de asilo en puntos fronterizos de aduana a lo largo de la frontera.
Un matrimonio que había huido de Honduras junto con su hija después de que el esposo fuera agredido, tiroteado y perseguido por una poderosa mara, contó que los habían rechazado en el paso fronterizo de McCallen, Texas, en seis ocasiones durante un periodo de tres días en enero de 2017, pese a que se habían presentado ante los funcionarios de la CBP para pedir asilo.
Nicole Ramos, abogada estadounidense que, entre diciembre de 2015 y abril de 2017, acompañó a 71 solicitantes de asilo al paso fronterizo de San Diego-Tijuana, dijo que en casi todas las ocasiones los funcionarios de la CBP intentaron negar la entrada a las personas solicitantes de asilo o les dieron instrucciones incorrectas, como remitirlas al Consulado de Estados Unidos en México.
En el apartado titulado México, ¿el portero de Estados Unidos?, la organización internacional llega a la conclusión de que México incumple su responsabilidad de proteger al creciente número de personas centroamericanas que buscan protección en el país.

El 14 de abril, en conmemoración por el cumpleaños del líder campesino César Chávez, trabajadores agrícolas de Salinas, California, en Estados Unidos, se manifiestan contra las políticas antiinmigrantes y antiobreras de Donald Trump. | Foto: David Bacon / Cuartoscuro.
Según cifras oficiales, en 2016 se presentaron en México una cifra récord de ocho mil 788 solicitudes de asilo, en comparación con las mil 296 del año 2013. El 35 por ciento de los solicitantes recibieron el reconocimiento de la condición de refugiado.
El 91 por ciento de las solicitudes procedían de ciudadanos y ciudadanas del Triángulo Norte de Centroamérica (Honduras, El Salvador y Guatemala), una zona asolada por la violencia, y la agencia de la ONU para los refugiados prevé que el número de solicitudes pueda llegar hasta 20 mil en 2017.
No obstante, «en lugar de brindar protección, México está devolviendo gente a situaciones extremadamente peligrosas. En 2016, el Instituto Nacional de Migración mexicano detuvo a 188 mil 595 personas migrantes en situación irregular, de las que el 81 por ciento procedían de Centroamérica, y deportó a 147 mil 370 a sus países de origen. El 97 por ciento de las personas deportadas procedían de El Salvador, Honduras y Guatemala, a muchas de las cuales no se les informó de su derecho a pedir protección mediante una solicitud de asilo.
Un hondureño de 23 años dejó su país hace cinco años porque temía por su vida y ha sido deportado desde México más de dos docenas de veces. Tras haber sido reclutado a la fuerza por una mara los 13 años, siendo huérfano, la mara quiere matarlo por haber huido de sus filas. “Yo he sido deportado 27 veces. A los agentes del INM no les importa por qué sales de tu país. Se burlan de ti”, dijo en su testimonio.
Amnistía Internacional señala que cuando planteó la cuestión a las autoridades, un funcionario del Instituto Nacional de Migración mexicano en el estado meridional de Chiapas respondió: “Tratamos que el retorno a sus países sea lo más rápido posible”.

El día 3 de junio de este 2017, en Tijuana, se llevó a cabo el festival Derriben el Muro en la linea fronteriza entre México y Estados Unidos. | Foto: Christian Serna / Cuartoscuro.
«Enfrentando muros se publica mientras los gobiernos estadounidense y mexicano celebran en Miami una conferencia de alto nivel sobre seguridad y gobernanza en El Salvador, Honduras y Guatemala, los países de los que huyen la mayoría de los solicitantes de asilo», comenta AI al final de su comunicado.
Foto de portada: Christian Serna / Cuartoscuro.
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